viernes, 29 de abril de 2016

Maria Lionza La Madre ya está presente en Instagram




¡Ya estamos en Instagram!, agrega a @MariaLionzaLaMadre y recibe a diario bellas imágenes e información relacionada al culto que le profesamos a la Diosa aborigen venezolana...



CONJURO DEL TABACO A MARIA LIONZA PARA RIQUEZA Y PROSPERIDAD
Se hace la señal de la Cruz y se dice:
Con el permiso de Dios Todopoderoso
y de la buena voluntad de los Santos, espíritus terrenales y celestiales, ofrezco los humos de este tabaco al espíritu del azar y la buena suerte, para que con la ayuda y la influencia de la Madre María Lionza, pueda conseguir que mi pobre vida cambie para bien y se convierta en abundancia, riqueza y felicidad.
 Tres mil rayos tiene el Sol
y tres mil tiene la Luna,
que por tres mil rayos se ha de reventar
 mi desgracia y mala fortuna, y que cada partícula de este reventamiento, se convierta en polvo de oro, transmutando así, lo malo en bueno, la pobreza en riqueza, la desgracia en felicidad.
Yo___________
 (persona a la que se ofrece el ritual)
 ofrezco los humos de este tabaco,
 a mi Reina y Señora,  mi Madre y Protectora, la Gran María Lionza, que a mi lado está y siempre me protege, cambiando las penas en alegrías, los dolores en energías, evitando los desgracias de sus hijos, y llenando nuestras vidas de salud, amor y prosperidad.
San Onofre bendito, trae el dinero a mi casa.
San Martín de Loba comparte conmigo tu capa, para que a tu lado me llegue la plata.
San Juan Bautista, el precursor,
 consigue aliviar mi dolor.
María Lionza, Guaicaipuro y el Negro Felipe, tengan a bien mi petición.
 María Lionza, tú que eres tan poderosa,
 porque Dios te ha dado ese poder,
 concédeme salir de la pobreza, y que mis bienes sean suficientes para ayudar a mis hermanos necesitados.
 Si efecto tu me vas a hacer,
 cinco señas te voy a pedir,
 y una de esas tu me vas a dar,
 y son niño llorar, gallo cantar,
 perro ladrar, gato maullar y puertas tocar, y así yo sabré que hacia mi viene el azar.
 (Se reza el Credo y el Acto de Contrición Señor mío Jesucristo)
 

jueves, 28 de abril de 2016

El Negro Miguel, la reina Guiomar y el culto a la Diosa aborigen en Yaracuy






Las minas de Buría, en el estado Yaracuy, es el espacio donde se radica la legendaria historia del Negro Miguel, quien inició un reinado cimarrón alrededor del año 1533.
A fines de 1552 son trasladados de la ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, Miguel y otros esclavos (africanos y aborígenes) quienes huyeron del trabajo en las minas que llevarían por nombre “Real de Minas de San Felipe de Buría” (cerca de Nirgua, en el actual estado Yaracuy). Dicha localidad fue atacada por los cimarrones, sembrando terror en los españoles y ganando el respeto y admiración de los esclavos.



Dicen, que el Negro Miguel era conocedor de algunos secretos de hechicería propios de la práctica haitiana, pues fue trasladado desde La Española (Actual República Dominicana y Haití) a nuestro país. Aunque su origen no definido, responde a la procedencia de esclavos en venta por los portugueses: Miguel pudo tener su origen en Angola, Mozambique o El Congo. El Negro Miguel, así como su esposa Guiomar y el llamado obispo del cumbe, traerían sus creencias africanas a nuestras tierras, que bien pudieron mezclarse con el sistema de creencias autóctonos de nuestros aborígenes que compartieron durante la estancia en el margen del río Buría. 



El Negro Miguel huyó hasta la Montaña de Sorte, en Yaracuy, junto a su grupo de cimarrones, tiempo después fue asesinado por Diego de Losada en la campaña que comenzó en Sorte y lo llevaría hasta la ciudad de Santiago de Leon de Caracas.


Su esposa la reina Guiomar, de quien se señala como la primera espiritista en trabajar el culto a la Diosa que adoraban los indígenas en la Sagrada Montaña, la cual se conoció posteriormente como la Montaña de la Reina (en alusión a la esposa del Negro Miguel). Guiomar fue una mujer bondadosa que se dedicó a atender al grupo que, junto a Miguel, liderarían la primera gesta preindependentista venezolana.



 



Posteriormente, el Negro Miguel prepara otra emboscada, esta vez a la ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, la cual fue defendida por Diego García Paredes y Diego Fernández de Serpa, junto a un refuerzo que llegó de la ciudad de El Tocuyo, dirigido por Diego de Losada y Diego de Ortega. Según el testimonio de capitán Diego de Ortega, uno de los jefes de las fuerzas de El Tocuyo, fue García Paredes el que mató al rey Miguel. 


Texto: Eloy Marchán

 Fuentes para el artículo:
CORREO DEL ORINOCO
VENEZUELA TUYA






 

miércoles, 27 de abril de 2016

María Lionza La Madre ¡También está en Twitter!



Los invitamos a seguirnos en twitter, con la cuenta que nos incluye a las redes sociales para estar más cerca de ti: @MariaLionzaLM  


Oración a María Lionza: Creo en Ti

Creo en ti mi Santa Reina Madre María Lionza, eterna y bendita por siempre por ser mensajera espiritual, mano derecha de nuestro Padre Eterno. 
Creo en ti por ser Reina coronada y dueña de tu astral de luz, creo en ti por ser Madre de la raza mestiza, de blancos, indios y negros, creo en ti por ser india caquetía, de gran belleza física y facultades mediúmnicas de divinidad, creo en ti por ser Reina de los ojos de agua, los cuales reflejan la pureza de tu alma y emanan un sentimiento de amor, bondad y de gran Corazón hacia el ser humano... 
Creo en ti por ser portadora de luz que irradia sabiduría... Creo en ti. 
Creo en el mar de tus cabellos, creo en la luz de tu mirada, creo en la divinidad de tu palabra, creo en el aura que irradia la esencia de tu ser, creo en el amor que tu derramas por tus hijos, creo en ti mi santa Reina Madre... 

Ayúdame a elevar la luz de mi alma, lléname de bondad y pureza, dame la elevación. Ilumina el sendero en mis ojos que guiaran mi camino espiritual, dame la visión. Permite que tu voz sea escuchada en el interior de mi corazón, dame la audición. Permíteme palpar tu sensible corazón, sentir el frío en mis manos que me ayudaran a sanar a todo aquel que lo requiera, entrégame ese don. Quisiera sentir y oler la sutil fragancia que tú emanas en tu santa presencia. Te estoy pidiendo desarrolles mis 5 sentidos, para que de esta manera pueda yo cumplir ante mi Dios, ante ti mi Reina y ante mis espíritus guías y protectores de luz, este camino espiritual con humildad, devoción, entrega y amor a mis prójimos y así ser siempre digno merecedor, (en el cumplimiento de las misiones en este mundo...), de la misericordia del Altísimo... Madre santa, bella, única y universal, creo yo que la luz resplandeciente del sol no se compara con tu grandeza, si bien es cierto que somos imagen y semejanza de nuestro Dios eterno y Todopoderoso... Tu eres la perfección celestial hecha en espíritu; así como fuiste la perfección terrenal hecha en cuerpo; pido tu divina y santa bendición, hoy y siempre; y que nuestro altísimo Padre, te eleve más y más porque el cielo es muy pequeño para ti; ya que tú, mi Santa Reina Madre, trasciendes ese hermoso umbral.

lunes, 11 de abril de 2016

“MARIA LIONZA, La Reina de Sorte”







Hoy publicamos el trabajo de los Amigos Del Clan Nahualli (Colombia), quienes publicaron la historia que les valió el reconocimiento de  la 3ra CONVOCATORIA DE COMICS DE MITOS URBANOS “MARIA LIONZA, La Reina de Sorte” en Venezuela,  en el mes de Octubre de 2010.









FUENTE

MARÍA LIONZA




En Venezuela existe un culto sincrético maravilloso donde han sabido unir todas sus raíces culturales, es el culto de María Lionza o de las Tres Potencias. En él se integran las tres culturas principales que constituyen dicho país, María Lionza (blanca e india) dechado de belleza y bondad, Guaicaipuro, (indio) vigoroso cacique, vencedor de mil batallas y el Negro Felipe (negro) cerebral y poderoso. Por medio de esta trilogía y el espiritismo han conseguido una unión espiritual que se traduce en casi todos los aspectos de la vida.... ¡Vivan las Cortes venezolanas!

Boceto directo con wacom y painter. 

martes, 29 de marzo de 2016

Las Negras Hipólita y Matea en la historia de Venezuela



La Negra Matea, hija y nieta de esclavos, nacida el 21 de septiembre del año de 1773, al sur de San José de Tiznado, estado Guarico; era un pequeño pueblo ubicado en pleno corazón de Venezuela, allí, donde se encontraba el Hato El Totumo, propiedad de Don Juan Vicente de Bolívar y Ponte, padre de nuestro libertador.

Al igual que el resto de los esclavos, llevaba el apellido de su dueño. Matea se encargó de los quehaceres de la hacienda, de cuidar y encargarse de Simoncito, contarle cuentos, leyendas y divertirlo con algunos juegos de la época.

Matea Bolívar apenas era 10 años mayor que Simón.



La Negra Matea vivió entre la hacienda El Totumo y la residencia caraqueña de los Bolívar. Desde muy niña trabajó como aya de los Bolívar más pequeños. Fue ella quien lo llevó en sus brazos hasta la pila bautismal; y junto con la negra Hipólita, cuidó y dio amor al niño Simón. 


Cuando nació Bolívar, su madre no pudo amamantarlo por fuertes quebrantos de salud, por esto se vio en la obligación de buscarle una nodriza a su hijo. Primero recurrió a su amiga la cubana Inés María Mancebo de Miyares, y luego mandó a llamar a la Negra Hipólita, esclava de la hacienda El Ingenio, propiedad de los Bolívar ubicada en San Mateo.



Matea e Hipólita fueron muy queridas y recordadas por el Libertador en cartas posteriores: Desde el Cuzco, el 10 de julio de 1825, Bolívar envió a su hermana María Antonia una carta que revela el sentimiento de gratitud que el Libertador guardó por la Negra Hipólita: "...Te mando una carta de mi madre Hipólita, para que le des todo lo que ella quiere; para que hagas por ella como si fuera tu madre, su leche ha alimentado mi vida"…

Al morir Doña Maria Concepción Palacios, en 1792, Matea fue asignada a Maria Antonia Bolívar, hermana de Simón, de esta manera se encargó de las nuevas generaciones Bolívar.

“Duélmete mi niño/ Mi niño Simón/ que allá viene el coco/ con un carrerón/ Mira que tu mae/ con sus hermanitos/ Salió a San Mateo/ Salió tempranito/ Duélmete Simón/ de mi corazón/ Te doy mazamorra/ también papelón/ Tú sí eres inquieto/ Mi niño por Dios/ Arroró mi niño/ arroró mi sooó/ Duélmete mi niño/ mi niño Simón”. Se decía que así le cantaba a Simón Bolívar en su infancia la negra Matea.

Años después, cuando Simón regresó de Europa casado con Maria Teresa Rodríguez del Toro, se llevó a la Negra Matea de vuelta a San Mateo. En esa misma hacienda, lloraron juntos la muerte de Maria Teresa, quien fue victima de la fiebre amarilla.

Según ella misma relató, presenció en 1814  el ataque de José Tomás Boves y el sacrificio del Capitán Antonio Ricaurte en la hacienda de San Mateo.
  
Debido a las persecuciones de los españoles, tuvo que huir con María Antonia a la Habana, donde se quedaron hasta 1823.



El 28 de Octubre de 1876, Matea fue invitada a asistir al traslado de los restos de Bolívar desde la Catedral de Caracas hasta el Panteón Nacional. El mismo Antonio Guzmán Blanco, el presidente, en ese entonces, de Venezuela la llevó del brazo y al acercarse al monumento exclamó con dolor: “¡Hijo mió, hijo mió!”.

El 29 de Marzo de 1886, muere en Caracas y sus restos reposan en la cripta de los Bolívar, en la capilla de la Santísima Trinidad, en la Catedral de Caracas. 

Desde marzo de 2008, el Despacho del Viceministro para África del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores a cargo del profesor Reinaldo Bolívar viene desarrollando una campaña para que los restos de Matea e Hipólita sean trasladados al Panteón Nacional, junto a el Libertador, campaña que la Fundación Afroamiga respalda por considerar que estas dos mujeres desempeñaron un papel muy importante en la vida  Simón Bolívar.

A propósito de esta campaña durante una conferencia que dictó el Viceministro en Altagracia de Orituco, estado Guárico, en julio de 2008, refirió que “cuando yo les digo a ustedes que lo enseñaba a caminar, a hablar ¿quién hace eso? Una maestra de preescolar. Por eso nosotros sostenemos que Matea fue la primera maestra informal del Libertador  Simón  Bolívar. Hubo otros grandes, claro, Rodríguez, Bello, el Padre Sanz, todos los demás, pero Matea fue la primera, la que le enseñó sus primeros pasos  y dice la leyenda popular que Bolívar se refirió en 1827, cuando regresó a Caracas,  a sus negras porque las llamaba “mis negras”.  Pregunta por Hipólita: “¿Dónde está Hipólita que me dio de comer? ¿Dónde está Matea que me enseñó mis primeros pasos?” Y siempre estuvieron con Bolívar en las buenas y en las malas”.