jueves, 8 de octubre de 2009

“Dame pa’ matala”: A despojarse con María Lionza...


Aparecen siete en escena bajo el nombre “Dame pa’ matala”, pero en realidad ello representa menos de la mitad de un colectivo de creadores que pasea por la poesía y se sumerge en las cadencias rítmicas del Caribe hasta estrellarse con cuanto instrumento musical le aparezca en sus manos. (...)

A despojarte con María Lionza

En Venezuela están conscientes de su aceptación porque a menudo recorren sus poblaciones, pero en el exterior se muestran sorprendidos de que tanto público les siga a través de Youtube y Venezolana de Televisión (vía internet). Durante su energéticas presentaciones sus seguidores se mantienen de pie, aunque se trate de teatros con más de mil personas. Gente de otras latitudes que habla también el español, se contagia con la profundidad y mensajes de sus letras. Mueven la cabeza con aprobación y enseguida empiezan a estirar su músculos hasta ponerse a brincar al son de un cuatro venezolano o de un timbal venido del caribe.

Las redes sociales como Facebook y MySpace reciben por miles a sus seguidores, al igual que sus videos en Youtube. Al momento de redactar esta nota, una sola de sus canciones, “A favor de la paz”, lleva 127.820 visitas en Youtube, sin contar con los demás creaciones emblemáticas de la nueva Latinoamérica.

Ni la espiritualidad se escapa de su repertorio, “Dame pa’ matala”, a la hora de asumir la espiritualidad, lo hace con genuino sentimiento, así ocurre cuando invoca musicalmente a la indígena María Lionza, de la tierra que les vio nacer, Yaracuy. Muy lejos de asumir posiciones más cómodas con la clase media internacional que tiende a identificarse con el budismo y las corrientes orientales, en muchos casos, buscando un símbolo de prestigio que les venda como mejor producto en los medios sociales o de prensa: “Ven para Sorte que te voy a despojar de tu racismo y de toda tu maldad

Conversar con ellos es comunicarse con la nueva Venezuela, en sus expresiones dejan ver su experiencia universitaria, sus posiciones como profesionales en otras áreas y su convicción de que el mundo clama por un cambio. Enfatizan que ello ya se ve en el sur de América.

Preguntan, observan, saludan y de repente toman un cuatro y una charrasca y le dedican a la estatua de Bolívar, donde quiera que se encuentre, un par de sus canciones. En una acera o en un recinto universitario por igual se entregan en cada canto. Lleno de rebeldía, de una ideología que clama por justicia y paz, y con letras llenas de una diversidad en comunión con el color de sus pieles, venidas de la madre Africa, de Europa, pero sobre todo de la Pachamama. FUENTE