miércoles, 21 de octubre de 2009

Exposición de Lil Quintero en el Ateneo del Táchira

Viaje por las imágenes de Venezuela
A través de la fotografía, Lil Quintero nos presenta la otra María Lionza. Foto Omar Hernández.
(Freddy Omar Durán)

Una visión diferente, amable y atractiva de Venezuela, se despliega a través de la imagen fotográfica de Lil Quintero, la inquilina de la Galería Ulacio Sandoval del Ateneo del Táchira durante los meses de octubre y noviembre.

Son alrededor de 40 positivos capturados durante una amplia intinerancia por el territorio nacional, al acecho de rostros, tradiciones y paisajes afectados de belleza, amor por nuestras tradiciones y fondo humano.

Comunicadora social, dramaturga, Lil Contreras define su recorrido por "ese universo de almas encontradas en un territorio con nombre de mujer" como "un acto de amor, de entrega, de admiración y de respeto. Mis imágenes no son más que el registro de una estética que existe por sí misma y que revela la magia, el misterio y la plenitud de un país que va creciendo, encontrándose en su propia inocencia y en su naturaleza algo salvaje".

Agrega Lil Quintero, quien también nos habla en la presentación de la muestra sobre el estilo que inspira su trabajo:

-- Busco lo humano, lo verdadero, el corazón en la mirada, la ingenuidad, la realidad, lo natural. Sólo apunto hacia lo que está allí y me sensibiliza la piel y el espíritu, y lo inmortalizo, porque es importante para mí rescatar, mostrar y exaltar la esencia de Venezuela con mi sentido de pertenencia.

Un apartado especial dentro de la exposición lo constituye "El Rostro de una Reina, la Diosa de Sorte", en la cual se muestra otra María Lionza, una divinidad blanca, virginal, muy distinta a la del imaginario santero, la jinete sobre la danta, la mediadora con las fuerzas del más allá. Acá nos sentimos conmovidos por la soberana protectora, la dulce dama y la regente de las fuerzas telúricas. Agradece al destino este acercamiento a la otra María Lionza, un misterio tal vez decidido por la propia Diosa, a la cual se le consagra en la Galería Ulacio Sandoval, un bello altar.

Esta exposición ha llegado al Celarg, a los Espacios Libres del Teatro Teresa Carreño, al Museo Carmelo Fernández de Yaracuy, al Museo Alberto Arvelo de Barinas, al Museo de Lara, al Museo de Arte de Coro y a la Casa Museo de Venezuela en Beas, Huelva - España.

FUENTE


Muestra pictórica exalta culto a María Lionza en Yaritagua

Rudy Romero .Con una extensa muestra que refleja la gran riqueza mitológica relacionada a la diosa de las montañas yaracuyanas, la Asociación Civil Cultural Bolivariana Ateneo “Eustorgio Mogollón” de Sabana de Parra, junto a la Biblioteca Pública Oswaldo Méndez y la Fundación Madres del Barrio inauguraron este lunes la exposición en homenaje a la Resistencia Indígena.

El director de la Asociación Civil Cultural Ateneo “Eustorgio Mogollón”, Orlando Mendoza, manifestó sentirse profundamente agradecido por contribuir a esta actividad cultural que rinde culto a los ancestros de estas tierras a través de la exposición, titulada “María Lionza, Diosa de la Montaña de Sorte”, que no es más que un enfoque multidisciplinario del mito, visto por la perspectiva de los artistas plásticos Arnaldo y Antonio Oropeza.

Destacó que durante cuatro semanas la exhibición que acogió como sede la sala de usos múltiples de la biblioteca de Yaritagua, albergará a todos los visitantes que quieran observar el talento de estos pintores yaritagüeños, plasmado en 16 obras.

El gerente cultural explicó que la exposición busca proyectar el valor de la resistencia indígena y promover el trabajo de los artistas yaracuyanos, como el fortalecimiento de los valores de identidad, a través de la plástica.

Exteriorizó que la muestra ha sido llevada a varios rincones de la geografía nacional desde 1989 cuando se ha presentado este trabajo que destaca numerosos enfoques de las diversas disciplinas que trata de explicar cosas que en el fondo son inexplicables, ya que se basa en un mito que forma parte del folklore venezolano que vive en un mundo suprahumano.

Resaltó que entre las obras exhibidas se encuentran La Diosa de la Montaña, La Invocación a la Reina de la Montaña Mágica de Sorte, Ritual de la Velación, Una Consulta a la Médium, Sincretismo-Simbiosis, Las Tres Potencias, Una Chamán Oficiando, El Portal de la Reina Madre, El Conquistador Nicolás de Federmann y la Reina de la Montaña, La Corte Espiritual, El Simbolismo de la Ignoto.

Así como también, Lo Oculto y la Sabiduría, La Diosa de Sorte y su Mundo Mágico, El Poder del Cosmo de la Reina de Sorte, El Ritualismo Sincrético-Mágico y la Hora del Trance Sinético, realizadas en su mayoría bajo la técnica del óleo sobre tela. FUENTE



La Ventanita de Tucho: "¡Rumbo, hacia la montaña de Quibayo!"



Martes, 20 de Octubre de 2009 21:37

A pesar de la "raquítica" infraestructura de alojamiento y servicios básicos, la montaña de Sorte, en el estado Yaracuy en Venezuela, constituyó particularmente una agradable experiencia; junto a un grupo de amigos, encabezado por ese "recontra" buen "dato" el "cachimbito" y su hijo Fabri, mis dos queridos "panitas, los gordos", aún teniendo "aire de viejas chismosas y bochincheras", gozan de mi aprecio; completaba la nómina, Leo, el arquitecto y su sobrina Laurita.
Con ellos, nos desplazamos a la tierra de los "chamos", "las arepas rellenas", el "béisbol"; inicialmente llegamos a Caracas, no a un Hotel 5 Estrellas, es cierto; no obstante, el calor fraterno y la hospitalidad del hogar venezolano, conformado por Pablo Emilio, su esposa Bíanyoly, junto a sus tiernos vástagos, Clíber, Cleider y la "princesita" Clitderli, hicieron que la estancia en el país "llanero", fuera por demás placentera. Profundamente guardamos un sentimiento de gratitud para ellos, por su noble comportamiento y esmero en atendernos.
El Barrio Santa Ana, de la parroquia Antímano, donde hay que tener "nervios de acero" para conducir vehículos, especialmente cuesta arriba, en calles bastantes estrechas y con curvas, donde los carros casi se rozan, en una altura mayor a nuestro Montecristi, en ese mismo cerro, pernoctamos mientras estuvimos en el Distrito Metropolitano.
Antímano, vocablo que proviene de Atamanona y Amatima, nombres de dos grupos indígenas asentados en ese sitio, en la época precolombina. A partir de la década del 40, la presencia de varias fábricas, quebrantó en esa zona, la original actividad la agricultura.
Conocemos que hay una extensa colonia de manabitas radicados en Caracas y un alto porcentaje de ellos, residen justamente en "El Cerro" ¡Chíspale! tan sólo de "chiripas", saludé a "docitos"; a quienes nunca antes los había visto; el uno, nativo de la Parroquia San Lorenzo de Manta, el otro montecristence; viven un "montón" de años en esa ciudad.
A bordo, de un confortable autobús, propiedad del "panita", el "carajito" Alfredo, hermano de Pablo Emilio y conducido por el mismo, nos desplazamos rumbo al estado de Yaracuy, aproximadamente a 290 kilómetros de Caracas; en el trayecto, observamos Puerto Cabello y la Petroquímica, a su alrededor una frondosa vegetación.
Previamente, hicimos una parada de aprovisionamiento de algunos productos en la ciudad de Chivacoa, unos 8 Kms., antes de Quibayo, nuestro destino, en las montañas centrales de Venezuela y considerado mágico y religioso; se le rinde culto a una leyenda llamada "María Lionza", máxima exponente de la corte india venezolana; el ritual se lo realiza además de Quibayo, en Sorte y El Oro, el mismo que atrae a miles de peregrinos, especialmente en Semana Santa y el 12 de octubre, que se celebra el "Baile de la Candela", varios medios internacionales cubren la ceremonia. Por espacio, el tema lo aplazamos, hasta la próxima…

Eduardo Velásquez García
Tuchovmanta@yahoo.es

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