lunes, 2 de abril de 2012

Martes Santo: Humildad y Paciencia




Coronado de espinas y profundamente humillado, sosteniendo tus divinas manos una caña de ctro; y por manto real un harapiento lienzo; te contemplo, ¡oh dulcísimo Jesús!. En ese paso adorable de tu Santísima Pasión, que la piedad de tus hijos ha consagrado con el amable título de: Humildad y Paciencia. Por la sangre y sufrimientos que en esta ocasión derramasteis y soportasteis, con amor infinito y por nuestra salvación haznos la gracia de que te imitemos en humildad y paciencia de los predestinados y que perseveremos hasta la muerte en la saludable devoción de tu Santísima Pasión. Así sea