jueves, 19 de febrero de 2009

ORACIONES Y RITUALES


PARA TRANQULIZAR A PERSONAS QUE ESTÁN DISCUTIENDO MUCHO EN LA CASA O EN LA OFICINA

No hay nada más molesto que estar en un lugar en donde están discutiendo mucho las personas, es así que usted puede, con la receta que le presentamos a continuación, hacer que reine la paz en su hogar al entrar este nuevo año.

Recuerde que esta receta es muy poderosa durante diciembre, ya que su energía hace que se logre armonizar más rápidamente alguien.

INGREDIENTES:

El velón de la suerte y la lotería

Papel pergamino

Miel tranquilina

Miel de aeja




Ahora que tenga usted los ingredientes mencionados querido amigo coloque en un frasco con tapadera el velón de la suerte y la lotería.

Ahora escriba con un lápiz el nombre o los nombres de las personas que desea tranquilizar, en el caso que su lista sea muy grande no importa, pero escriba los nombres con apellidos ya que solo así surge efecto.

Ahora tome el papel pergamino en sus manos y enróllelo como si fuera un taquito y deposítelo en el recipiente que tiene el velón de la suerte y la lotería.

Vierta los demás ingredientes en el interior y tape su recipiente.

Repita con mucha fe la oración que a continuación le presentamos. Por ultimo encienda el velón y diga lo siguiente:

Así como enciendo esta candela, y así como se consume la cera se consumen los problemas, en cuerpo físico, mental y espiritual de XXX (aquí los nombres) así como ya los endulce eternamente hasta que estén en paz y armonía con el universo.


ORACIÓN A LA VIRGEN DE LAS MERCEDES

Gloriosa Virgen María de las Mercedes, soberana, Madre de Dios, Reina del Cielo, Señora de los Desamparados, protectora de los afligidos y de los Cautivos, me acojo a tu protección para que mi alma se regocije con vuestro poder y elevación y yo, indigno vasallo tuyo, por haber perecido tantas veces del reproche de vuestro hijo Redentor, por mis pecados, recíbeme oh, Virgen Mía bajo tu amparo y protección y que mi corazón se rinda en una devota contemplación y reconocimiento de las leyes divinas que rigen el destino de la vida eterna. Amén.