miércoles, 11 de marzo de 2009

Beatriz Veit-Tané: Pionera en el rescate del culto y de la Montaña Sagrada


Aura Beatriz Correa Casanova de Rondón (Beatriz Veit-Tané) quien publicó en 1970 la “Doctrina de la Asociación Civil y Filosófica Culto Aborigen de María Lionza”, luego de 25 años de trabajo entre los creyentes, asistencia a la Sagrada Montaña de Sorte en Yaracuy y labores humanitarias en Caracas, redacta una carta enviada a la “Comisión de Política Interior de la Cámara de Diputados” durante el mandato del Presidente Rafael Caldera, haciendo del conocimiento de dicha Cámara la situación en que apreciaba al mayor lugar de culto en nuestro país:

Ø No se cuenta con condiciones mínimas de salubridad (agua potable, servicio de baños públicos), multitud de creyentes dejan sus excretas al aire libre y/o a orillas del río.

Ø Contaminación del río Yaracuy, “las aguas del río Yaracuy no son aptas para fines recreacionales” (presentó copia de un trabajo de sanitaristas “quienes ganaron en México un premio por su trabajo”)

Ø Pidió al entonces Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, Dirección del Aseo Urbano su colaboración para sacar desechos y desperdicios dejados por los asistentes a la Montaña

Ø Señaló que los creyentes que “que van con diversas enfermedades después de bañarse dejan las ropas y los oradores de esos lugares las lavan y las venden a otros creyentes inocentes de su procedencia”.

Ø Denunció además una serie de asaltos, robos, abusos, violaciones, promiscuidad, “y otros muchos que van contra nuestra creencia y de las leyes de la República pero que me son muy dolorosas de escribir”.

Ø Señaló que el entonces Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables violaba la ley al mantener al “Monumento Natural Cerro María Lionza” al margen de las leyes de Parques Nacionales.

Ø Mantuvo durante 18 años reuniones y comunicaciones con los Gobernadores, Presidentes de los Concejos Municipales, políticos “y nada positivo he logrado en el estado Yaracuy”.

Ø Confirmó que los desagües de las cochineras que pertenecen (o pertenecían) a Monseñor Lambrosini, “caen en el río Yaracuy”; así como los desperdicios de las zafras y de fertilizantes del Central Matilde.


Por lo antes expuesto, Beatriz Veti-Tané sostuvo una lucha de 12 años para que se aprobara el cierre temporal de la Montaña y así “reglamentar la entrada y educar a los creyentes”. Sostuvo además que “Sólo concientizando a cada una de las personas que van allí podemos obtener lo esperado”.


Esto nos lleva a una reflexión sobre el culto, ¿en qué condiciones se encuentra la Montaña Sagrada después de casi treinta años de las labores pioneras de Beatriz Vit-Tané?; ¿cómo ha evolucionado (o involucionado) el culto en este tiempo? ¿se han reforzado las creencias? ¿se está perdiendo el fin principal del culto?...