martes, 13 de octubre de 2009

La candela traspasó espíritus en Quibayo


Al ritmo del tambor, "que le den, que le den, ¡fuerza!"
Un culto espiritual sincrético aún está vivo en Venezuela. Es María Lionza, quien atrae a miles de creyentes que utilizan las energías de la naturaleza para conectarse con los espíritus, cada 12 de octubre, en el tradicional Baile de la Candela.

En Quibayo el fuego se apoderó de la fe. La oscuridad arropó a más de cinco mil almas en las montañas de la Reina del Amor, máxima exponente de la corte india venezolana, junto al Cacique Guaicapuro y el Negro Felipe.
María Lionza es la diosa de la paz y la armonía, del ambiente y la prosperidad.
El ritual del Baile de la Candela que se celebra en honor a ella comienza un día antes.
Quienes exaltan a la Diosa suben hasta el nacimiento del río que desfila por el Monumento Natural María Lionza, donde está un pequeño altar con las tres potencias, a quienes les piden permiso a fin de efectuar el rito.
Los marialionceros afirman que moverse sobre la brasa purifica el cuerpo, los libera del odio y de la maldad, además de posibles maleficios.
Reinados por dichas creencias alistan su cuerpo y alma para desafiar las llamas.
Más de cien espiritistas, entre materias y 'bancos', durante tres meses consecutivos, entregaron su vida al culto marialioncero. Su preparación estuvo centrada en no comer carne ni tener relación sexuales, porque debilita el cuerpo. Sólo podían ingerir frutas.

Es cultural
El 11 de octubre estaba listo para comenzar el Baile de la Candela, a medianoche.
Mientras en los alrededores de la Plaza Bolívar de Chivacoa, los marialionceros, con lista en mano, compraban sus remedios y los materiales que utilizarían para conectarse con energías sobrenaturales, los vendedores informales ofertaban sus productos religiosos al pie de la montaña de María Lionza.
En Quibayo olía a tabaco. De la piel de los creyentes salían aromas de esencias que ayudan al ser humano a estar siempre saludable, desde el punto de vista biopsicosocial.
Al Monumento Natural pocos van a observar. En su mayoría van a pagar promesas a las tres potencias o simplemente, a consultarse con un médium.
Los creyentes siempre visten de blanco, símbolo de la paz y la pureza. En sus cuellos, collares sirven de protecciones y, sobre la cabeza, una cinta roja les concede mucho poder.
Dentro de las caravanas, muy cerca del riachuelo, el humo del tabaco se concentraba entre los árboles. Los líderes de los grupos espiritistas comandaban cualquier ceremonia, tanto de despojos como de curación.
En Quibayo retumbaban los tambores. El sonido del río se unía al susurro de los marialionceros, quienes rezaban ante las imágenes de la corte india.

Al más allá
A escasos metros del afluente, un área del lugar esperaba a los bailadores.
El Altar Mayor estaba lleno de misticismo. En todo el centro, la imponente Reina María Lionza comandaba el ritual. A su alrededor, dos figuras del Negro Felipe y el Cacique Guaicapuro, conformaban el triángulo de las potencias.
Sobre la mesa central, coloridas flores adornaban el espacio sagrado, y en el piso, cantidades de granos fueron ofrendados a la Diosa del Amor.
Los cuatros elementos de la naturaleza también fueron representados. El agua, la tierra, el aire y el fuego cumplen una función sagrada en el culto marialioncero. La simbología ayuda a los creyentes a tener un mejor contacto con los espíritus.
El Baile de la Candela comenzó con actos culturales. Todo fue un protocolo. Las gloriosas notas del Himno Nacional se escucharon en Quibayo, seguido de un rosario en memoria de los espiritistas fallecidos y palabras a cargo de Pablo Vásquez, presidente de la Asociación Nacional de Espiritistas Hijos de María Lionza.
Posteriormente, se conmemoró el Día de la Resistencia Indígena con las presentaciones de diversos grupos religiosos. Se cumplió el honor a la danza del fuego Ababalú, Tres Potencias y Chamarrero. Además del baile del tambor y el destierro de los españoles, el cual estuvo a cargo de teatro Venezuela Juvenil.

...y bajaron
Una vez concluidas las actividades, a las once y media de la noche se presentaron ante el Altar Mayor las materias. En ese instante comenzó el ritual.
Los médiums y los 'bancos' se sentaron en círculo. Debían concentrarse antes de ser transportados. Con tabaco y aguardiente en mano, los grupos fueron llevados al sitio donde estaban las tres potencias. Allí fueron rezados y guiados, pasadas las doce de la noche, hasta la candela. Había seis conos de leña, pero sólo cinco ardieron.
El Baile de la Candela este año fue impresionante. Al son de "que le den, que le den, ¡fuerza!", las materias pasaban sobre el fuego, mientras los 'bancos', con licor y tabaco, los mantenían transportados. (*)
Los médiums se sentaron sobre la brasa y mordieron la madera prendida. Muchos tenían en sus cuerpos los espíritus de los indios Guaicaipuro, Tamanaco y el Vikingo, además de la india Isabel.
Una vez más, quedó demostrado en Quibayo, que el culto hacia la Reina María Lionza es auténtico entre los venezolanos que creen en una fuerza natural, presente en cada rincón venezolano.


Expresiones marialionceras

María Josefina Perdomo (materia):
"Tuve dos meses de preparación. Comí flores con miel de abeja. El propósito es estar bien con uno mismo, sin rencor ni odio. Yo le tengo miedo a la candela, pero este año bailé sobre ella. Voy a ofrendar mi espíritu por el amor que tengo hacia la Reina María Lionza".

Aura Arvelai (banco): "La Diosa es nuestra protectora y cuida de todos sus hijos. El proceso de transportación consiste en que el 'banco' reza hasta que baje el espíritu y luego mantenerlo durante su evolución".

Pablo Vásquez (espiritista): "Es un orgullo ser hijo de María Lionza. Hace años le pedimos por la seguridad y cumplió, porque el Baile de la Candela está vigilado por uniformados. Ella es la reina y la representación cultural de Venezuela. Todavía pedimos la construcción de un anfiteatro".

Stanislav Slavicky (embajador de la República Checa): "Es la primera vez que vengo a Quibayo a presenciar el Baile de la Candela. Cuando fui designado embajador en Venezuela estudié la historia y cultura de este pueblo, fue en ese momento cuando me enteré del culto a María Lionza, y es uno de los más importantes de Latinoamérica. Me interesé en venir porque aquí encontraría paz y tranquilidad. Sí creo en lo sobrenatural y en las energías de la naturaleza".

Juan de Dios, espiritista: "Dentro de la montaña tengo 65 años. Anteriormente, todo era más respetuoso y tranquilo. Todos somos hermanos y debemos estar unidos. He curado muchas enfermedades. Los milagros de la Reina María Lionza han sido muy significativos y esto ha logrado que muchas personas nos visiten".

Julio León, gobernador de Yaracuy:
"Más allá de los místico y religioso, María Lionza forma parte del acervo cultural de Yaracuy, Venezuela y el mundo. Tenemos la bendición de tener el Monumento Natural en honor a la Reina. La visión de fortalecer el turismo en la entidad es indispensable, porque tenemos también las Minas de Aroa".

Lucas Fernández, director de Inparques Yaracuy: "En cada temporada mejoramos más. Contamos con una excelente seguridad y hay buenos servicios para todos los visitantes, a quienes invitamos a conservar el medio ambiente".


Monumento Natural María Lionza

Superficie: 11.933 hectáreas
Ubicación: Al suroeste de Yaracuy, Macizo de Nirgua y Sistema Montañoso del Caribe.
Temperatura: 22º a 26º C
Sitios de interés: Sorte, Quibayo, Aracal, Buchicabure, Charay, Cerro La Danta, El Loro y Las Cascadas.

Baile de la Candela en Quibayo
* 110 espiritistas entre médiums y 'bancos' participaron en el ritual.
* 900 funcionarios de los cuerpos de seguridad del estado Yaracuy garantizaron la seguridad a los visitantes.
* Desde hace 150 años se realiza la transportación en la zona.
* Alrededor de 5.600 personas visitaron el destino turístico.
* Cada marialioncero gastó entre 100 y 150 bolívares fuertes en productos espirituales.
* Los medios internacionales The New York Time y National Geographic cubrieron el evento.
* Todavía los espiritistas exigen al Gobierno de Yaracuy la edificación de un anfiteatro.