miércoles, 25 de noviembre de 2009

LAS ÁNIMAS Y EL CULTO DE MARÍA LIONZA (2da parte)



LOS ADEPTOS

A los santuarios y tumbas de los san-tos populares acuden personas de todas clases sociales; sin embargo, la gran mayoría son miembros de las clases bajas y medio-bajas. Los datos expuestos aquí fueron recolectados en La Yaguara, Santa María de Ipire y en el cementerio de Caracas.

En Guárico, los adeptos de Pancha Duarte son en su mayoría campesinos de los caseríos vecinos. Pero hay también muchos peregrinos, que llegan de lejos, de otros estados, a menudo en autobuses alquilados. Las peregrinaciones son organizadas por personas, quienes quieren pedir un favor especial o para pagar una promesa. La mayoría de los devotos viven en ciudades. Son obre-ros, pequeños comerciantes, amas de casa, sirvientes, etc. Su edad varia entre 25 y 60 anos. Otros peregrines mas adinera-dos llegan en su propio carro en grupos fa-miliares. En este caso se trata a menudo de comerciantes y los dueños de pequeños talleres, empleados del gobierno o estudiantes. Algunos choferes de camiones se paran en la capilla cuando pasan por la carretera, para ofrecer una vela al anima, rogando para un viaje seguro. Otros viajeros suelen hacer lo mismo. Los comerciantes y vendedores ambulantes que pasan por Santa María piden éxito en sus negocios.

Los que llegan en plan de peregrinación, vienen para pedir un favor muy espe­cial o para pagar una promesa muy importante. Antes de salir nuevamente, quizás compran una litografía de la santa u otros recuerdos y comen en uno de los restaurantes vecinos. Siempre hay devotos en la capilla.

Al lado de! santuario vive un señor, que se ocupa de la limpieza del lugar y diri-ge a los peregrines. Algunos visitantes le pi-den colocar velas prendidas en la tumba del anima durante una semana y le pagan para este servicio. Se trata de un pariente de Pancha Duarte.

En La Yaguara siempre hay muchos peregrinos que vienen de las grandes ciudades vecinas. Llegan en autobuses de linea, autobuses alquilados especialmente o en sus propios carros. Se trata de choferes, obreros, amas de casa, empleados de oficina, comerciantes, estudiantes, Algunos devotos son extranjeros: colombianos, italianos, españoles, Portugueses. A menudo los peregrines que viajan en autobús hacia la montaña sagrada de María Lionza en Sorte (Estado Yaracuy), se paran en la capilla de La Yaguara para rezar y dejar sus velas prendidas. Ruegan por e! éxito de su peregrinación. A la misa dominical en la capilla adyacente Asís-ten los peregrines presentes y muchos cam­pesinos de los alrededores. También en el lugar hay restaurantes y fuentes de soda y los vendedores ambulantes presentes ven-den velas, ex-votos, oraciones, estampas y "souvenirs".

En el cementerio antiguo de Caracas, la mayoría de los visitantes de las tumbas de María Francia y de la Negra Matea. Así como de las tumbas de "santos nuevos en formación" pertenecen a la pequeña burguesía y la clase obrera de la ciudad. Entre los adeptos de María Francia predominan estudiantes de liceos y de las universidades. Las tumbas de los "santos nuevos" (que eran estudiantes) son visitadas por muchos jóvenes también. A la tumba de la Negra Matea acuden mujeres en estado, rogando por un buen parto. Las viejas piden ayuda para curarse de enfermedades femeninas.

Los devotos del Dr. Jose Gregorio Hernández provienen de todas las clases so­ciales. Acuden a su tumba en la iglesia de La Candelaria en el centre de Caracas o viajan a Isnotú. Este pueblo andino vive de los peregrines. Hay hoteles y restaurantes. En las tiendas venden imágenes y estatuas del santo, carnets de protección, velones con su imagen y oraciones estampadas. Hay "souvenirs" con su fotografía. En los alrededores se encuentran talleres que fabrican las placas votivas que los adeptos colocan en las paredes de la capilla. Isnotú recuerda a los lugares principales de peregrinaciones en Europa, como Alt-Oetting en Baviera o Maríazell en Austria. E! fervor religioso es explotado por los comerciantes. Sin embargo, el santuario es testimonio de la religiosidad popular y de la fe, no solamente en el "medico santo" sino también en el gran poder de Dios. Entre los adeptos del Dr. Hernández hay muchas personas cultas y de grandes recursos financieros que apoyan las obras pías hechas en su nombre.

Estos estudios comprueban que !a devoción a las ánimas no esta ligada exclusiva-mente a la clase baja o campesina tradicional, aunque la mayoría de los adeptos pro-vienen de estas capas sociales. Tampoco la devoción a las ánimas es un fenómeno rural, sino los fieles provienen de aldeas y ciudades. La presencia de ofrendas de libros comprueba que la nueva clase media moderna del ambiente urbano participa también en esta devoción (los estudiantes hacen promesas y pagan con sus cuadernos o libros). En caso de la devoción al Dr. Hernández, los adeptos se reclutan de todas las clases sociales.


LAS ÁNIMAS VENERADAS POR EL PUEBLO

En el curso de los siglos, algunos seres espirituales que no eran santos oficiales, fueron incorporados en el "panteón" popular.

La iglesia reprobó estos hechos, tratando de encauzar los sentimientos del pueblo para la senda que juzga correcta, librando la fe de las "supersticiones" que se le adhieren, las que a veces rayan la apología del delito. Pero e problema es complejo ya que con se designa como “superstición" es una autentica manifestación religiosa de las clases humildes, la proyección de esquemas lógicos diferentes a los occidentales. El problema conocido por los cristianos que propugnan la adaptación del culto romance a los valores culturales de cada

No todos los personajes considerados "santos" por el pueblo se comportaron como santos durante su vida, sin embargo, se arrepintieron a tiempo o eran "humanitarios". Las "ánimas" o "muertos milagrosos" son los espíritus de muertos, quienes, en su vida. eran valientes, caritativos o humildes o quienes murieron bajo circunstancias extraordinarias o eran "héroes populares”. Eran hombres o mujeres con quienes los campesinos pueden identificarse. Solo en ca-sos excepcionales se trata de personajes ilustres de las clases superiores. Un culto para un "anima" surge de repente; a veces des-aparece, cuando, por una razón u otra, estos "santos" pierden sus poderes.

¿Como nace un "santo popular"? La gente cree que a veces los parientes muertos se revelan a sus parientes vivos en visiones o sueños, para dar consejos o para provocar milagros. As! dan prueba de su santidad. Poco a poco un culto privado de algunos familiares se convierte en un culto publico; corre la voz que el muerto fulano asistió a un pariente, mas personas de los alrededores acuden a la tumba del "muerto milagroso". Con el tiempo crece la fama y se construye una capilla. Mas personas en pos de ayuda espiritual acuden al lugar, se organizan peregrinaciones y el "santo" queda establecido. Pronto se formara una leyenda alrededor de su vida y de los acontecimientos de su muerte. Esta secuencia corresponde a nacimiento de muchos santos de la Edad Media, que después fueron canonizados legalmente. Otra posibilidad; tradicionalmente cuando muere una persona, la familia invita "a un velorio en presencia del cadáver. Después del entierro, se hacen nueve velorios mas, delante de un altar en la casa del difunto, para que e! alma descanse en paz. En la región central de Venezuela, la novena termina con una procesión; se lleva una cruz a un lugar cerca de la casa del difunto, donde ya hay otras cruces, que conmemoran a otros miembros muertos de la familia. Los parientes suelen encender velas y rezar delante de estas cruces, para pedir favores a las almas. Quizás un forastero que pasa, decide colocar una piedra o prender una vela también. En el aniversario del muerto suelen decorar la cruz con flores. De repente corre la voz que el alma de fulano es responsable de un milagro. Cuando se repiten los milagros, mas y mas personas acuden a la cruz para pedir favores y finalmente se construye una capilla.

En todo el territorio nacional es costumbre colocar una cruz a ia orilla de una carretera, en el lugar donde ocurrió un accidente fatal, A veces los viajeros en transito iluminan estas cruces con una vela para pedir protección en su camino. De repente corre la voz que el anima de una persona que murió en un accidente de transito protegió a un chofer cuando su carro salio de la carretera. Se multiplican los cuentos acerca de los milagros llevados a cabo después de rezar en la tumba de un fallecido. Así surge el culto.

No es cierto que los fieles rezan para e eterno descanso del alma y luego esta recompensa al devoto concediendo un milagro, o si el fiel reza al anima para pedir un favor. Creo que las dos actitudes se con-funden. Los devotos dicen que oraciones y misas ayudan a tas almas en pena, pero dicen también que las almas, para tener méritos, ayudan a los que rezan a ellas.

A menudo las ánimas de curanderos, yerbateros, espiritistas y rezanderos muer-

tos son invocadas por sus ex-clientes, y en este caso podernos estar seguros que se trata de oraciones dirigidas a las ánimas. Sur-gen cultos alrededor de la tumba o de la casa donde el curandero solía trabajar.

Las ánimas de fecha reciente casi siempre eran guerrilleros. criminales o "héroes L populares". que el pueblo considera "humanitarios", porque robaron a los ricos para repartir a los pobres. Algunos fueron muer-tos en un combate con la Guardia Nacional. Los adeptos pueden identificarse con es-tos personajes.

Tanto la clase humilde. como algunos miembros de las clases más elevadas veneran a las ánimas de los héroes nacionales, Así surgió el culto a Simón Bolívar, Páez y Gómez. Es interesante notar que en la mayoría de los casos, la devoción a las ánimas es de fecha relativamente reciente. Casi todos los muertos milagrosos vivían en este siglo o en las ultimas décadas del siglo pasa-do. Clarac de Briceño (1984:14) encontró que en el estado Mérida la mayoría de los santos populares venerados por el pueblo murieron después del ano 1970. Solo el anima de Gregorio Rivera remonta a la época colonial. Los demás aun son recordados de sus contemporáneos y amigos.

Es interesante ver que muchas ánimas, tanto^recientes como de renombre nacional, solían vivir en los llanos, especialmente en el Estado Guárico. Ignore porque las devociones abundan en este estado. Cierto es que la primera persona que publico algo sobre "muertos milagrosos" fue el folklorista Loreto Loreto (1980), cuyo libro esta dedicado a tradiciones y costumbres de los llanos venezolanos. Hay devociones para animas en todas partes de la república, que todavía no fueron "descubiertas" e investigadas por folkloristas y antropólogos.

La Iglesia no reconoce a los santos populares, pero bajo ciertas condiciones, no está contra el culto como en el caso de! Dr. Jose Gregorio Hernández, quien quizás llegara a ser el primer santo venezolano autentico en un futuro cercano (Margolies, 1984: 28 ss.).

El estudio de las canonizaciones populares de muertos milagrosos indica la manera como !os santos de la Edad Media fueron creados. Ya hemos dicho que "vox populi" fue aceptada como "Vox Dei" y la Iglesia dio su "placet", cuando un muerto milagroso fue convertido en "santo" por los devotos. Luego se formaron leyendas alrededor del personaje para justificar la santificación. Cada pueblo estaba orgulloso de "su santo". Los adeptos atribuyeron poderes específicos a sus benefactores. Creo que la devoción a los santos en la Edad Media tenia la misma estructura y las mismas funciones que la devoción a las animas en la actualidad.

El culto para ánimas o muertos milagrosos se puede ligar a cultos practicados en la antigüedad. Sabemos que los griegos y romanos solían hacer promesas a sus divinidades que iuego pagaban con ex-votos colocados en los templos. (Getulio, 1975:417). El "votum votivus" fue llamado por los griegos "anathimata". Apolo fue el protector de los jóvenes, Mercurio el patrono de los comerciantes y guerreros. Es-tos últimos solían ofrecer los trofeos de la guerra a Mercurio para dar gracias por la victoria. Esculapius era !a divinidad de los médicos. En el "Decamerone" de Boccaccio encontramos también alusiones respecto a ex-votos.

La Biblia menciona cruces en el camino en lugares donde ocurrió un accidente o un crimen (Getulio, 975:196) (Josus VII). Se solía colocar piedras al lado de estas cruces, al igual que ahora (Génesis XXXI, 45-48). Los judíos todavía colocan piedras en las tumbas. En África Occidental hay la misma costumbre, dicen que Así se evita que las ánimas hagan travesuras. Los Incas del Perú solían colocar piedras en las vías para los difuntos. Mas tarde los sacerdotes catolicos sustituían las piedras por cruces.

Roberto Oliveiro (197 :43) dice: "Saints represent all of the possible super­natural allies the faithful can count on to gain happiness in this life and the other, and a source of permanent supernatural power that can be invoked to obtain solutions to the problems of this world".

En los cultos para ánimas encontramos lazos muy íntimos entre los santos y sus devotos. Los santos penetran en la vida de sus devotos, participando en sus problemas. Así pueden ayudar con eficacia (Rolim, 1976).



FUENTE:

Las Animas Miligrosas En Venezuela / Angelina Pollak-Eltz
Fundacion Bigott 1989