miércoles, 13 de octubre de 2010

Con su poder transportó materias en Quibayo




María Lionza es eterna en la montaña

En las riveras de Quibayo huele a tabaco y a esencias naturales. El fuego animó almas y 134 marialionceros entre materias y bancos se transportaron, rindiéndole tributo al espiritismo con el tradicional Baile en Brasa que se realizó a la una de la mañana de ayer. (*)

La reina del amor y la naturaleza, María Lionza, convocó a miles de creyentes y curiosos que invocaron a la corte india venezolana al son del tambor, "Que le den, que le den, ¡fuerza!".
Año tras año, propios y visitantes acuden masivamente a presenciar este importante acto de sincretismo en las religiones que se practican en el país. El Cacique Guaicapuro y el Negro Felipe, son algunos de los personajes que se reverencian.
En esta oportunidad, el Baile en Brasa fue atípico. La organización fue impecable y las caravanas provenientes de diferentes regiones del país, pudieron conectarse con las energías de la naturaleza, en una noche iluminada por una luna creciente y un cielo totalmente despejado.

La práctica

Cada 11 de octubre, los hijos de María Lionza llegan a lo más alto de la montaña, al nacimiento del río que desfila por Quibayo, a pedirle permiso a las máximas potencias para realizar el baile.
Mientras tanto, el día 12, los marialionceros hacen su parada en Chivacoa para comprar remedios que curan y despojan, cuando se conectan con los espíritus.
En esa localidad, activistas evangélicos aprovecharon la ocasión para protestar en contra del ritual.
Sin embargo, pocos les prestaron atención y se internaron en el monte por más de doce horas.
El Baile en Brasa se inició tras la presentación de diversas actividades culturales por la paz de Venezuela. La espiritista Juana De Dios, autorizó el ritual.
En esta edición el terreno de baile tuvo características peculiares. Los bancos y materias, en su mayoría jóvenes, bailaron sobre un montículo de 50 centímetros de altura, rodeado con las 24 banderas de los estados y protegido por el altar mayor de María Lionza, en representación de la unión nacional.
Siete conos de leña ardieron y se transformaron en brasa, sobre la cual los marialionceros danzaron sin miedo, porque había presencia del más allá.

Sentido de pertenencia

En el Monumento Natural María Lionza hubo mucha seguridad.
Más de 700 funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, Cicpc, Protección Civil, 171, Prosalud, Aguas de Yaracuy y bomberos apoyaron el evento.
Asimismo, veinte promotores de la Corporación Yaracuyana de Turismo (Coryatur) y veinticuatro guardaparques colaboraron con la organización del Baile en Brasa, que este año recibió a personas de Curazao, Colombia, México y Estados Unidos.
El personal de Yaracuy Bonito se encargó de limpiar las áreas verdes y el Fundo Zamorano Guayeno prestó cuatro hectáreas de tierra que sirvieron de estacionamiento, informó Egilda Figueredo, presidenta del Fondo de Turismo y de Coryatur.
Aseguró que el Baile en Brasa, en "es una manifestación cultural única en el país. Atrae a muchísimas personas, no solamente de este estado, sino también de otras regiones del país y naciones del mundo".

Son materias

Quienes se atrevan a bailar sobre la brasa debe prepararse física y psicológicamente para hacer esta llamativa proeza.
Al menos, tres meses antes deben realizar una dieta balanceada que incluye muchas frutas y cero carnes.
Los bancos y materias deben abstenerse de tener relaciones sexuales, porque necesitan tener mucha fuerza y energía.
Carlos Gonzáles tiene 14 años bailando en Quibayo y afirmó que "lo trascendental es tener mucha confianza cuando un espíritu encarna en el cuerpo".
Por su parte, Edgar Guidice y José Bolívar, con más de trece años practicando el ritual, manifestaron que es un honor rendirle homenaje a la Reina.
Bolívar se inició con ayuda de Pablo Vásquez, presidente de la Asociación Nacional de Espiritista Hijos de María Lionza, quien fue pieza fundamental en el éxito del Baile en Brasa.
Diversas emociones y estados extremos tocaron a los visitantes de tan importante rito. La curiosidad y la sopresa se adueñaron de quienes allí buscaban una respuesta a sus interrogantes en torno a la vida y la muerte, al ser y al más allá.

(*) Las materias son los espiritistas que participan en el baile. Bancos son quienes ayudan en el proceso y le rocían licor a la materia para que dance sobre la brasa.

Juan Diego Vílchez Valbuena

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