Por Eloy Marchán
Ella no solo hablaba como una líder espiritual, sino como una conocedora de la geometría sagrada, un saber que heredó de su linaje familiar: su padre, un masón de alto grado, y su madre, sanadora Rosacruz; educada en un colegio católico.
María Lionza y la Geometría Sagrada: El Secreto del "Campo Magnético" de Veit-Tané
¿Es la estatua de María Lionza en la autopista de Caracas un simple monumento, o un nodo de energía cuidadosamente calculado?
Para la Gran Sacerdotisa Beatriz Veit-Tané, la respuesta siempre fue la segunda.
El Nacimiento de un Arquetipo
El Renacimiento Caribe: María Luisa Escobar y la Identidad de Veit-Tané
En la historia de Beatriz, hay un momento de ruptura y renacimiento que define el curso del culto en la modernidad. Tras un quiebre con su pasado familiar que ella describió como un "rasgado del alma", Beatriz encuentra en la compositora y defensora de la cultura nacional, María Luisa Escobar, mucho más que un refugio.
Escobar fue la arquitecta de la nueva identidad de Beatriz. Al otorgarle el nombre de Veit-Tané ("Sol Radiante"), no solo le dio un apelativo ritual, sino que trazó el camino de su misión espiritual: el retorno a las raíces caribe. Este acto fue una declaración de principios:
Descolonización del Ser: Al desprenderse de su apellido civil y asumir una lengua ancestral, Beatriz dejó de ser una "materia" más para convertirse en una Sacerdotisa con linaje histórico.
Arraigo a la Tierra: El nombre Veit-Tané vinculó su energía personal con la cosmogonía caribe, otorgándole la autoridad para hablar en nombre de los ancestros y de la "Diosa de Piedra".
Misión de Luz: Como "Sol Radiante", su tarea fue iluminar los valores indigenistas y curativos que habían sido marginados, elevando a María Lionza a una dignidad nacionalista.
Para Beatriz, María Luisa Escobar fue quien "abrió la puerta" a su verdadera esencia. Fue gracias a este impulso que pudo luego colaborar con los maestros Alejandro Colina y Pedro Centeno y sistematizar una doctrina que es el pilar de la Asociación Civil que fundó.
Su conexión con la tradición paterna es fundamental para entender por qué la sacerdotisa hablaba de "campos" y "geometrías" con una propiedad que superaba el misticismo convencional. Beatriz creció rodeada de una simbología donde la línea, el punto y el ángulo no son solo dibujos, sino leyes del universo:
“Yo uso un triángulo en el medio de las cejas, para que todo lo que yo lance regrese... eso hace crecer mucho la pineal, la expande”.
“Me preguntó: 'Beatriz, ¿le pongo ombligo?', y respondí: '¡no, maestro!, ella no puede tener ombligo, porque ella es la primera madre'”.
- Superar la dualidad: Dejar atrás las divisiones de izquierda y derecha que "nos fragmentan".
- El Parlamento de Paz: Crear estructuras (geometrías sociales) que permitan la armonía.
- Entender la estatua como un objeto alquímico y no solo decorativo.
- Defender un territorio (el "campo magnético") basándose en la idea del Axis Mundi.
- Proyectar una identidad caribe que, aunque ancestral, utilizaba la precisión de la geometría universal para legitimarse ante el mundo moderno.
Conceptos básicos para entender sobre la geometría sagrada:
1. La Proporción Áurea (El Número de Oro)
Es la medida que rige el crecimiento de las formas en la naturaleza (caracoles, flores, galaxias) y que fue aplicada por Alejandro Colina en la escultura de María Lionza para dotarla de armonía visual y espiritual.
Luca Pacioli (matemático renacentista).
De divina proportione (1509).
“Sin la matemática no hay arte... Esta proporción es un principio intrínseco que conecta la obra del hombre con la obra de la Naturaleza y de Dios”.
2. El Eje del Mundo (Axis Mundi)
Concepto que explica por qué Beatriz Veit-Tané consideraba la ubicación de la estatua como un "centro magnético". Para ella, ese punto en la autopista conectaba lo terrenal con lo divino.
Mircea Eliade (historiador de las religiones).
Lo sagrado y lo profano (1957).
“Todo espacio sagrado implica una hierofanía, una irrupción de lo sagrado que tiene por resultado destacar un territorio del medio cósmico circundante y hacerlo cualitativamente diferente”.
3. La Mónada (El Punto de Origen)
Relacionado con la indicación de Beatriz de quitar el ombligo a la estatua. Representa la unidad absoluta, aquello que no tiene principio ni fin porque es la fuente de todo.
Pitágoras / Godofredo de Leibniz.
La Mónada es el primer número, la unidad sustancial.
“Las mónadas no tienen ventanas por las cuales algo pueda entrar o salir... son las formas sustanciales de las cosas”. (Leibniz)
Esto refuerza la idea de Beatriz sobre la Reina como "Madre Primera" y autosuficiente.
4. El Templo como Microcosmos
Explica la intención de la sacerdotisa por construir un Templo para María Lionza. La geometría sagrada dicta que el edificio debe ser un reflejo del orden del universo.
Robert Lawlor.
Sacred Geometry: Philosophy and Practice (1982).
“La geometría sagrada es una metáfora de la ordenación del universo; es el estudio de las formas que crean la interfaz entre lo que podemos ver y lo que no podemos ver”.
5. La Glándula Pineal y la Percepción (Geometría Biológica)
Beatriz mencionaba el uso de un triángulo para expandir su glándula pineal. Este concepto vincula la anatomía humana con figuras geométricas para alcanzar estados de conciencia superior.
René Descartes (quien la llamó "el asiento del alma") y autores contemporáneos del esoterismo como Manly P. Hall.
Las enseñanzas secretas de todos los tiempos (1928).
“Los antiguos sabían que el cuerpo humano era un templo diseñado según las proporciones del universo; el despertar de la pineal es el despertar del ojo geométrico del espíritu”. (Hall)
PARA ENTENDER EL LEGADO DE BEATRIZ VEIT-TANÉ
I. La Arquitecta del Culto Moderno
La Asociación Civil (1958): De la práctica rural a la institucionalización jurídica y filosófica.
La "Doctrina de la Asociación": Sistematización de ritos y reglamentos para una fe nacionalista.
Diálogo de Saberes: La perspectiva de Daisy Barreto sobre Beatriz como estratega de la modernidad.
II. La Diosa de Piedra: Estética y Geometría Sagrada
Musa y Asesora: El papel de Beatriz en el taller de Alejandro Colina.
La Anatomía de lo Divino: ¿Por qué la Reina no tiene ombligo? La Mónada como origen absoluto.
El Campo Magnético: La defensa de la ubicación original de la escultura según las leyes de la energía telúrica (Investigación de Eloy Marchán).
La Identidad Caribe como Geometría de Resistencia
Gracias al impulso de María Luisa Escobar, Beatriz entendió que su misión no era repetir ritos ajenos, sino rescatar la geometría del origen caribe. Escobar le enseñó que el nombre "Veit-Tané" era una frecuencia vibratoria vinculada al sol.
Esta "nueva identidad" no fue un simple cambio de nombre, sino un acto de soberanía cultural:
Arraigo: Al asumir el nombre Caribe, Beatriz alineó su "geometría personal" con la geografía de Venezuela.
Misión: Su tarea fue demostrar que María Lionza no era una figura menor, sino la Mónada de nuestra espiritualidad, el punto uno de donde nace la nación.
"Beatriz no se autonombró; ella nació con una misión que María Luisa Escobar ayudó a codificar a través de la lengua de los ancestros."
Soberanía Simbólica: El traslado del Gran Cacique Guaicaipuro al Panteón Nacional.
Defensa de las Etnias Vivas: La visión de María Lionza como escudo de los pueblos originarios contemporáneos. Veit-Tané planteaba que el culto debía ser un escudo para las etnias vivas. A diferencia de otros líderes espirituales que se quedaban en la "corte india" de los altares, Beatriz utilizaba su plataforma para visibilizar a las comunidades indígenas contemporáneas.
Identidad Caribe: El rescate de la lengua y la raíz frente a la fragmentación política:
"Fallamos en que nos pusimos a crear partidos políticos... que nos fragmentan", decía Beatriz. Su solución era volver a la raíz: un nacionalismo espiritual donde la figura del indio fuera el eje de unidad.
IV. El Legado Final: El Parlamento de Paz
La mirada de Beatriz sobre la división partidista en la Venezuela del siglo XXI.
La universidad venezolana y el futuro: El llamado a los jóvenes para la creación de una nación armónica.
Beatriz Veit-Tané fue ejemplo de ETNICIDAD VIVA: La idea de que María Lionza no es una estatua de piedra, sino la representación de un pueblo que aún respira.
La Elevación del Sol Radiante: El último viaje de la sacerdotisa
El día del funeral de Beatriz Veit-Tané, las palabras de Franklin Baratxarte no solo despidieron a una mujer, sino que oficiaron la transición de una sacerdotisa hacia la eternidad del mito. En su oración, se percibe la culminación de la "geometría espiritual" que Beatriz practicó en vida:
Sea tu voluntad, Eterna, mi Diosa y Diosa de los de mi sangre, guíala en paz, líbrala de las garras de cualquier atacante en el camino, y de cualquier percance o mal encuentro, cúbrela con tu manto durante el viaje. Hazla llegar en paz al lugar de su destino que no es otro que tu seno nutricio, y concédele la gracia de estar entre tus reinas, engalanada con tus favores y bendiciones, pues llega a tu palacio quien sirvió como nadie a tu causa, concédele pues GRACIA, BONDAD y MISERICORDIA cuando llegue a Tu encuentro. Bendita eres Tú, Eterna Yara-Guaichía, Reina de las Aguas, Protectora de las cosechas, Madrecita buena, que escuchas nuestras oraciones y miras profundo en los corazones de tus fieles creyentes y amantes servidores, recibe a nuestra Madre Beatríz Veit-Tané, Sol radiante, y muéstrale el camino que conduce a la estrella más brillante, la que nos concede bendiciones alzándose sobre la Montaña, esa Montaña a la que entregaste como su fiel guardián. Madre Beatríz, cuídanos desde lo alto como lo hiciste mientras estabas en tierra, tus hijos te amamos y sólo esperamos algún día venidero que nos conduzcas por el camino del Sol, el que recorres ahora con todos los espíritus que serviste y que velarán por tí, al partir y al llegar...
Beatriz Veit-Tané no fue una espectadora de la historia, fue su arquitecta. Desde la precisión del triángulo hasta el grito de guerra de Guaicaipuro, su vida fue un puente tendido entre la Caracas moderna y la selva americana. Al cerrar este capítulo, entendemos que la "Diosa Ancestral" no está sola; está custodiada por el espíritu de quien supo leer en sus formas el destino de todo un pueblo.
Fuentes y bibliografía consultada
Barreto, D. (2019). María Lionza: Divinidad sin fronteras.
Correa, B. (Veit-Tané). (1960). Doctrina de la Asociación Civil Filosófica Culto Aborigen de María Lionza.
Correa, B. (Veit-Tané). (1975). María Lionza y yo.
Instituto de Patrimonio Cultural (IPC). Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano (2004-2009).
Marchán, E. (2022). María Lionza: Diosa ancestral, diosa de piedra.
Sánchez, A. M. (2006). "Beatriz Veit-Tané, la María Lionza que renace". Revista A Plena Voz N° 27.
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