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martes, 12 de octubre de 2021

EN LAS MONTAÑAS DE MARÍA LEONZA (V Y FINAL)



Por Oscar Yánez

Fotos: Manuel A. Lugo

La Verdad

2 de febrero de 1966


V-Y final.


---"Omnipotente fuerza creadora--- dijo la sacerdotisa cuando el agua le llegó a la cintura-- vengo a ofrecerte este ritual para bendecir a la tierra que le da sustento al hombre".


Las otras muchachas que seguían a Beatriz se lanzaron al agua y empezaron a repetir las palabras de la sacerdotisa.


Beatriz Veit-Tané avanzó hacia la orilla y desprendió una hoja grande de una de las plantas.

--Pido permiso para despojarme de las malas vibraciones. Después comenzó a pasarse la hoja por el rostro:

--"Deseo tener la tersura de esta hoja; deseo tener la limpieza de estas aguas....".

Luego salió del pozo y empezó a fumar tabaco. Las otras muchachas hacían lo mismo. Al terminar el rito tomó una piel de tragavenado que había llevado consigo y la lanzó al agua. Después explicó que ella había amado mucho a esa culebra y cuando murió conservó su piel como recuerdo, porque siempre le traía suerte.

Cuando la mujer se retiró del pozo se le veía claramente en la frente, un pequeño triángulo negro.

--¿Por qué lleva usted eso? --Es una señal para recordar la existencia del "tercer ojo" --dijo, mientras continuaba llorando porque --según ella-- sentía profunda lástima al tener que dejar la piel de la tragavenado en el fondo del agua. 

--Ud. cree en el tercer ojo?

--Claro- y me miró sorprendida es la glándula pineal en el cerebro. Ella nos permite ver el aura de de las personas". ..


Es conveniente recordar que la historia del tercer ojo" muy difundida ahora en occidente por los libros de Lobsang Rampa es muy antigua. Su origen quizás se remonta a miles de años. Dicen los ocultistas que la glándula pineal desempeñó un importantísimo papel "durante la tercera raza y a principios de la cuarta".


Y es más, añaden que las palabras "Sésamo ábrete", en uno de los cuentos de "Las Mil y una Noches" es una alusión al "tercer ojo" que ante la voluntad del genio podía abrir la puerta que encerraba un tesoro. Los Lamas, mediante complicada operación, han tratado de desarrollar esta glándula para aumentar, según ellos, la capacidad de clarividencia. Recientemente un estudiante de medicina, en Holanda, se hizo la operación del tercer ojo".

 La sacerdotisa habló durante un largo rato sobre el agua como factor de espiritualidad y entonces dió orden a todos sus seguidores de que ya la misión en la montaña terminado. La noche se acercaba. Beatriz y sus adeptos regresaron cantando a la frontera de Sorte, a los dominios de Don Juan de Yaracuy. Nosotros teníamos otra cita.


Los hermanos le esperan esta noche en Quibayo, --me habla dicho Rubén Darío que así se llama el médium que invitó a ver la prueba del fuego... Los cuerpos en poder de otros espíritus, iban a desafiar la candela. Marchamos entonces a Quibayo.


Preparamos la leña. Auxiliados por los faros de algunos automóviles logramos suficiente iluminación para ver mejor aquella concentración de espíritus. Quibayo, está a la entrada del Parque Nacional María Leonza.


En el río algunos médiums someten al baño a unos cuantos enfermos. El baño, cruzado, según ellos, es "magnífico contra las malas influencias". Algunas tablas con cuatro o cinco velas encendidas flotan en el agua. A pocos metros del río está el lugar en donde ya se levantan hogueras.

Dejen sólo las brasas ordena Rubén Darío. Los hombres que participarán en la prueba se mueven de un sitio a otro en trajes de baño, Hay mucha gente. Vinieron caravanas de devotos de  Juan de Los Morros, Valencia y Puerto Cabello, La presencia de los periodistas les ha emocionado.


Algunos explican que la mediumnidad es la facultad que convierte al ser humano en agente de comunicación con los espíritus desencarnados. Según los estudiosos de estos asuntos el médium nada sabe de lo que se hace por mediación de su organismo, ni quién lo hace, ni recuerda nada de ello al despertar de su especie de sueño.


Ya las brasas están extendidas. Cuatro devotos se colocan frente al fuego, El médium Darío pide silencio a los presentes. Ruega a todos concentrarse. Cesa el murmullo. Hay tres hombres y una mujer. Se identifican como los hermanos Medina, Parra, Darío y la hermana Margarita.


Vienen tres espíritus más y se colocan muy cerca de las cuatro personas que van a danzar sobre las brasa. Todos comienzan a fumar tabaco.

El médium Parra -el hermano Parra- como lo llaman levanta los brazos y hace una invocación a María Leonza.


Pide protección para la prueba. Todos vuelven a fumar y de pronto la hermana Margarita comienza a balancearse. El cuerpo se va hacia adelante como si fuera a caer sobre el fuego, pero no cae....El tabaco se le desprende de los labios.


Alguien lanza un grito y dobla las piernas. Es un hombre trigueño y alto, uno de los médiums en traje de baño. Igual que un simio empieza a bailar sobre las brasas. La mujer entonces corre también hacia la candela y camina sobre el fuego; pasa sus manos sobre los carbones encendidos. Todos gritan. No se entiende lo que dicen. La mujer se percibe que está hablando en guajiro.


--Guasica, guasica...

--dijo uno de los hombres dormidos.

--Le traen ron y se lleva la botella a los labios y la vacía, sin descanso, en minutos. Siguen todos bailando sobre el fuego.

Una mujer grita. Dice que es Yaracuy. El cacique Yaracuy.

Los hombres dormidos se mueven torpemente.

Les dan velas y entonces se pasan las llamas por la cara, por el pecho. Otros se colocan los cirios encendidos sobre el abdomen, por debajo del traje de baño.

El hombre alto salta sobre el fuego y parece indignado.

Se mueve como un luchador que buscará al adversario.

Tiene los ojos cerrados.

Un viejo dice:

---Tambor, tambor...

--Un muchacho sale y empieza a tocar el tambor.

---Tum....tum....tum.......


Los dormidos se enfurecen.

El hombre alto y trigueño se inclina sobre los brazos y agarra dos palitos y comienza a golpear la candela, como si tuviera un tambor.

---Tum...tum...tum...


El viejo, que ordenó al tamborero que tocara, grita a todo pulmón:

---Gran cacique Guaicaipuro!!! Bienvenido el gran cacique!!!


-Guasica gran cacique!!!!

-Guasica!!!!.

El muerto-vivo se detiene.

--Guasica!!!---repite y se golpea el pecho. 


El viejo le acerca una botella de ron y el médium se la toma en cuestión de segundos. Lanza luego la botella con fuerza y comienza a danzar entre las brasas.


---Gran cacique Guaicaipuro!!! gritan muchos.

---Gran cacique estamos para servirte. Pide lo que quieras gran cacique!!!

--Los otros muertos vivos escuchan y respetuosamente se van acercando al cuerpo sin alma que todos llaman Guaicaipuro.

Lo rodean y se mueven.

Lo rodean y levantan los brazos.

Lo rodean y pronuncian frases ininteligibles, pero todos lo rodean. Algunos estiran los brazos y lo agarran. El se desprende con facilidad, Otros le dan la mano y se quedan entonces los muertos-vivos con las manos agarradas, sin nada, sin caminar, sin hablar, frente a frente...

¿Cómo sería la humanidad si todos fuéramos así? ¿Cómo reaccionaría una ciudad en manos de los muertos? ¿Cómo trabajarían éstos seres si fueran obligados a trabajar? ¿Cómo amarían? ¿Cómo se moverían por la Avenida Bolívar, por El Silencio o por la Plaza Candelaria?


--Gran cacique habla!!! Habla gran Cacique!!! 

---Otra vez el muerto-vivo pronuncia cosas que yo no puedo entender.

Alguien me dice que se está expresando en el dialecto de los waikas, pero no hay ningún indigenista entre nosotros. ¿Hablan en verdad dialectos indígenas? No lo puedo asegurar.

--Yo conozco el goajiro. Ésa está hablando en goajiro --me explica uno de mis compañeros y señala entonces a la médium que fue presentada como la hermana Margarita.


Una señora grita. Es una de las médium que ayudaba a quienes bailaban sobre la candela. Vuelve a gritar. Insiste en que es el gran cacique Yaracuy.


Otros se identifican también Todos son caciques, Todos son indios venezolanos...


Muchos visitantes se lanzan al lugar en donde aún bailan los hombres dormidos. Van en busca de fórmulas para solucionar conflictos. Algunos quieren conocer el futuro. Otros esperan consejos para aclarar problemas domésticos. Dos o tres reciben "pases". A una señora le imponen como penitencia encender una vela en el cercano altar de María Leonza. La noche avanza. La pública consulta continúa, pero hay tumulto entre los observadores, se escucha un grito impresionante.


Una niña de doce o catorce años cruza corriendo hacia las cenizas, con los brazos hacia atrás, con el pecho desafiante, mordiéndose los labios y emitiendo sonidos extraños. Va de un lado a otro, como una bestia:


--Ju...ju, juuuuuuuuu 

--Los hombres dormidos la reciben con indiferencia ella se mueve entre ellos

--- Ju... ju, juuuuuuuuu. juuuuuuuuu... Los representantes de la menor están aterrados.


--Un espíritu burlón, eso ocurre siempre. Esa niña es médium en desarrollo y un espíritu burlón ha tomado su cuerpo. 

--Nos explica un espiritista.

Se acerca un "banco" y operador" y empieza a darle "pases" a la niña. La pequeña despierta asombrada. Apresuradamente se vuelve a surin


--Guasica, guasica... --pide Guaicaipuro y le dan otra botella. El tum tum del tambor deja de sonar. Uno de los médiums despierta, después otro y otro...

El baile de los muertos-vivos ha terminado. A ninguno de ellos les ha afectado el licor, Entre todos consumieron 7 botellas de ron.


Rubén Darío, al despertar, me pregunta que me pareció todo y con esa típica hospitalidad venezolana me dice "perdone lo malo".

--A nosotros nos gustaría "--me confiesa-- que gente preparada estudiara éstos fenómenos; no para burlarse, sino para que se convenciera que nosotros tenemos razón.


Muchos visitantes entre tanto se sientan en los rincones para que les lean el tabaco. --Negocios, dinero, mujeres... --Parece que esa es la eterna trilogía en la hoja vuelta ceniza.


Casadas que desconfían de sus hombres apelan al tabaco. Hombres no seguros en el trabajo apelan al tabaco, Solteras con miedo al engaño apelan al tabaco...

El tabaco, el tabaco, los indios también apelaban al tabaco. Dicen los ocultistas que humo de la hoja provoca vibraciones que muchas veces llegan a su destino. Una bota en la ceniza es fortuna; cuando los restos se desprenden del cabito formando capas grises suerte en el negocio; cuando el tabaco se abrió como una flor se dió en el blanco...

María Leonza, el tabaco, la danta, las palmeras, el río y los muertos-vivos. Un conjunto extraño. ¿Qué hubiera hecho Huxley si hubiese visto ésto? 

Dejamos el Quibayo y volvemos por el Central Matilde. Esta leyenda no esta completa. Le falta algo. Un poeta. En San Felipe lo encontramos y se llama José Parra.

El poeta Parra, ama a María Leonza; para el poeta no hay una diosa terrible que cobra los favores, sino una mujer linda, reina de la naturaleza, del amor y de la fecundidad.


--¿Por qué usted pinta tan - bella a María Leonza?

--Le tengo miedo, hermano, --es la criolla respuesta.

--¿Le gustan las ciencias ocultas, poeta?

--SI, por eso soy poeta.

--¿Por qué canto a María Leonza?

--Porque es un mito hermoso. Lo grandioso en un mito está cuando la gente cree que es verdad.

--¿Y usted no cree en María Leonza?

--Ya le dije que le tengo miedo. 

--¿Literalmente que piensa de la leyenda del palacio encantado? 

--Grandiosa, Bella, 

--¿Qué historia sabe usted de María Leonza?

--La del león de oro. Hace muchos años unos cazadores recorrían la montaña de Sorte hasta que encontraron en pleno monte un hermoso patio, con imponentes cadenas, pero se les acabó la sal y regresaron. Tiempo después vino un español a San Felipe con un plano. Decía que había un te soro en la montaña de Sorte. El buscaba un león de oro que contenía en su interior todo un tesoro. Los cazadores volvieron a la montaña, pero nunca localizaron el patio encantado en donde duerme el león de oro.

--¿Usted cree en el tesoro? 

--¿Por qué no?.

--¿Y que piensa de las culebras convertidas en asientos? "Nada de obscuras culebras enroscadas... por asientos, ni dantas para surcar largas noches de misterio ni personajes amargos, ni pajarotes siniestros... Tu cerro verde, María, no es sino un poco de sueño, allí sólo puede oírse la tenue voz del silencio de letreando maravillas en los compases del viento"


En 1966 el año de la oveja de hierro.

lunes, 11 de octubre de 2021

EN LAS MONTAÑAS DE MARÍA LEONZA (IV)




 La Verdad

01 de febrero de 1966

-IV


Ella se llama Beatriz Veit-Tané. Este último nombre es un anagrama de Venecia, Se dice -no lo pude confirmar- que a la sacerdotisa le puso ese nombre el escultor Alejandro Colina y la compositora María Luisa Escobar, Colina, como se sabe, es el autor de la María Leonza, que sobre una danta siempre recibe flores y frutos en la autopista del Este, María Luisa Escobar, compuso letra y música de un himno a la diosa de Sorte.


La sacerdotisa fue al altar y empezó el rito del despojo. Este ceremonia -si la podemos llamar así- consiste en despojar a una persona de las malas influencias que pudo haber recibido. El médium lleva los brazos hacia lo alto, y trata a través de sus manos de captar las vibraciones. Luego se acerca a la persona y comienza a mover las manos muy cerca del cuerpo y a dar "pasos" por la cara y por el resto del cuerpo, como tratando de limpiar una capa invisible que cubre el cuerpo de quien se somete al despojo. 


Un médium muy culto es uno de los acompañantes de Beatriz. La sacerdotisa, sigue dando sus "pases" a las personas que se acercan, El médium le hecha perfume en las manos y ella entonces continúa con sus "pases", por la cabeza y el cuello de quienes quieren librarse de malas influencias.


-Esto, que hace la sacerdotisa tiene una explicación científica. El magnetismo es fuerza que existe en la naturaleza y en el hombre. En el primer caso, es un agente que da origen a los fenómenos de atracción, de polaridad, etc. En el segundo caso, se convierte en "magnetismo, magnetismo cósmico y terrestre. Mientras la ciencia, oficial rechaza este magnetismo animal y lo califica de "supuesto", los millones de personas de los tiempos antiguos y las naciones asiáticas de hoy los ocultistas, teósofos, espiritistas y místicos lo proclaman como un hecho.

¿Qué es el "magnetismo, para usted?.

-Es un fluído, una emanación. Algunas personas lo emiten para fines curativos, por los ojos y por las puntas de los dedos, mientras que todas las demás criaturas, hombres, animales y aún hasta objetos inanimados, lo emanan, ya como un AURA o ya como una luz.


La sacerdotisa inicia entonces otra ceremonia. Pide tabaco y velas. Enciende las velas ante el altar y comienza a fumar el tabaco, para entrar en trance", según explica. Todos sus compañeros fuman también tabaco. De pronto comienza a temblar y abre las piernas. Levanta los brazos hacia el cielo y hace una invocación.



-"QUE VENGAN A MI LAS FUERZAS DE LAS AGUAS, DE LOS ÁRBOLES, QUE VENGA A MI EL PODER DE LA MONTAÑA PARA HACER, BIEN A TODOS MIS HERMANOS.

QUE LAS FUERZAS COSMICAS NOS AYUDEN POR LA PAZ Y POR LA GRANDEZA DE MI PATRIA Y DE TODAS LAS NACIONES DEL MUNDO. QUE LOS GRANDES PODERES DE MI REINA MARIA LEONZA NOS DEN FUERZA PARA LUCHAR POR EL BIEN QUE TODAS LAS FUERZAS NATURALES VENGAN A NOSOTROS E ILUMINEN A NUESTROS CIENTÍFICOS. QUE EL SOL ME DE FUERΖΑ PARA SERVIR A MIS HERMANOS... 


Mientras la sacerdotisa invoca se mueve de un lado a otro como buscando algo que se mueve en el espacio. Su cuerpo tiembla. Después hace algunas ofrendas a María Leonza y deposita ante el altar vasos de ron, flores y frutas. Todos presencian la ceremonia con gran recogimiento Algunas madres traen a sus hijos y Beatriz los baña.

Otras señoras reciben pases magnéticos. Muchas mujeres fuman tabaco y sacuden las manos como un látigo que se agita en el aire. Están rezando la oración del tabaco:


"La rama de este tabaco, su ceniza y su fuego van ofrecidos al Rey de los Siete Espíritu; a la Reina Pepita, a la Reina Floripa, a la Reina Guanipa; a la Reina María Leonza, y al Rey San Marcos de León. A ellos les pido y les les vuelvo a pedir. A Don Juan de las Cuatro Esquinas; a Don Juan de la Noche; a Don Juan de las Puertas; a Don Juan de las Ventanas; a Don Juan del Sol; a Don Juan de la Luna; a Don Juan de las Estrellas; a Don Juan del Tesoro; a Don Juan del Dinero; para que me traigan dinero..."



Todos fuman con naturalidad. Algunos médium entran en trance. Otros se van a los pozos cercanos y cumplen allí con sus ritos.


Todos los espiritistas presentes no pertenecen a una misma Escuela; sin embargo -ellos explican- que ante el Palacio de la Reina cada uno forma su grupo y se entrega a sus prácticas sin molestar a los otros.


Algunas veces -dicen ellos es necesario "ayudar" para algún trabajo que está haciendo otro grupo y es entonces cuando por encima de sus diferencias, "forman cadenas", para enviar fuerza a quien la necesita. Después la sacerdotisa se va a un pozo para cumplir con el rito del agua. Luego piensan invocar a los espíritus de los indios.


Cerca de la gruta de María Leonza -marchando hacia uno de los pozos- hay una cueva negra. Un espiritista me dice al oído, que gente poco desarrollada hace en esa cueva prácticas de hechicería. -"Eso perjudica -asegura-, más a quien lo hace que a quien lo recibe..." Nos encaminamos entonces a la cueva de la magia negra. Hay una vela en el fondo. Está encendida.


Aquí estaban haciendo algunos trabajitos, hum...., -musita Baudilio, el guía-, iniciando. Prudentemente se retira. No entra. Se queda viendo.

-Aquí en ésta montaña, se encuentra de todo para bien y para mal. Pero que le vamos a hacer...

-añade con conformidad-.


En la cueva además de la  vela encendida hay cuatro velones en cruz, atados con hilo negro, una corona, de entierro y un poco de arena en un frasquito..


El médium, quien en horas de la madrugada cumplía con sus devociones ante el altar de María Leonza me manda a decir que esta noche en la montaña los espiritistas caminarán sobre la candela. Van médiums de toda Venezuela, Ellos también, llamarán a los espíritus de los grandes indios. 

-Allí estará Guaicaipuro, -me cuenta Baudilio- que sean toma tres botellas de ron de un solo trancazo...

Bajamos la montaña.

La sacerdotisa se está bañando en el pozo. Allí hay otra ceremonia, Veit-Tané saca una piel de tragavenado y se mete en el agua con el recuerdo del gigantesco ofidio... ¿Qué es lo que va a hacer?.


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domingo, 10 de octubre de 2021

EN LAS MONTAÑAS DE MARIA LEONZA (III)



La extraña historia de un devoto

Y LA SACERDOTISA DE MARIA LEONZA

 

¿Acaso algunos seres, habitantes del Más Allá, han venido ya a visitarnos? Es muy probable que haya planetas que hayan recibido visitas".

(Louis Pauwels y Jacques Bergier, en "EL RETORNO DE LOS BRUJOS").

 


Por: Oscar Yánez

Fotos: Manuel A. Lugo 

 III

Durante varios segundos permaneció el extraño visitante inclinado ante el altar de María Leonza. Sus dos compañeros se sentaron sobre una piedra. Me acerqué y le dije que deseaba hablarle.

Respondió entonces que con mucho gusto, pero que "después de cumplir con la devoción". Volvió a inclinarse del nuevo ante el altar.

-Vela, tabaco.. -murmuró. Uno de sus compañeros le acercó una vela y un tabaco. El recién llegado subió entonces por la escalera de hierro que conduce a la gruta superior. Allí hay otro altar.

Desde abajo veíamos como fumaba el tabaco. Murmuraba algo, pero no se escuchaban. sus palabras. De vez en cuando levantaba los brazos. La obscuridad nos impedía ver bien. 

-¿Es usted médium? -preguntamos minutos después. cuando terminó de fumar el tabaco en la gruta. 

-Si. 

-¿Por qué cree usted en María Leonza? 

-Porque me ha hecho muchos favores. Mire amigo yo tengo diez años viniendo aquí y no me puedo quejar. Pase lo que pase yo cumplo con mi devoción los martes y los viernes.

-¿Por qué los martes y los viernes? El médium sonríe compadecido de nuestra ignorancia.

-Son días que tienen significado... 

-¿Por qué usted fuma el tabaco? ¿Para ver el futuro? 

-No. Yo fumo el tabaco como medio de abstracción, para poner mi mente en blanco. Me concentro observando la ceniza y eso me permite entrar en trance.

-¿Cree usted en que otros espíritus vienen a su cuerpo?

-Claro. Tenemos pruebas. Hay mucha superchería y hay muchos farsantes. Gente que vive de eso y cobra. Nosotros no. Tenemos otro interés. Somos gente de fe preocupada por un fenómeno; algo que será corriente y común dentro de muchos años. Es la ignorancia de la gente la que hace que nos vean como bichos raros. Nosotros fuimos a Caracas. -la última frase la pronuncia con dolor-. 

Allá escribieron en algunas revistas que el culto de María Leonza exigía sacrificios y pedía sangre. Mentiras para vender periódicos. Esto es algo muy profundo. No es para divertirse. Si vino en busca de diversión es mejor que se vaya. Ya no se discute si los espíritus vienen. Cuando un médium le diga a UD que recibe comunicaciones del más allá invítelo a caminar sobre candela, cuando esté transportado. He visto a muchos que se les pasa "el trance" cuando le hacemos esa invitación. Nosotros caminamos sobre candela y no nos pasa nada. -dice sonriendo.



--¿Cuál es el objeto fundamental de esa prueba?

--Demostrar que gozamos del favor de la reina y que estamos lo suficientemente desarrollados mentalmente para que no le ocurra absolutamente nada a nuestro cuerpo. 

--¿Podemos verlo a usted caminar sobre candela?

--Quizás mañana en la noche...

--¿Es usted el más viejo sacerdote del culto de María Leonza?

--Esa palabra no me gusta. Mejor es que me llame devoto. Un médium devoto de María Leonza. Además no soy el más viejo, pero si uno de los más viejos. Hay otros que han pasado muchos más años que yo. 

--Es cierto que María Leonza premia a sus favoritos y castiga a quienes vienen a burlarse de ella?

-Tenemos pruebas de sobra. Hace algún tiempo una muchacha se volvió loca en esta montaña. La Reina la castigó. Después uno de los hermanos recibió una comunicación de uno de los espíritus de la reina. Era un castigo. Los médicos no pudieron hacer nada. Volvió aquí a la montaña y curó. 


-¿Qué piensa usted de la muerte?

--No existe. Lo que llamamos "muerte" es un nacimiento a otra vida superior, más amplia; un retorno a la verdadera patria del alma, tras un breve destierro en la tierra. Es absurdo ese aparato fúnebre, tétrico, con que se suele revestir la muerte.

--¿Qué encuentra usted en el Palacio de la Reina?

--Lo que usted también puede ver, pero quizás no está lo suficientemente desarrollado para captarle una inmensa paz, que viene a nosotros y nos posee. Esa paz interior nos acerca a ella y nos predispone para que vengan a nosotros los hermanos del más allá. Perdone, pero es tarde, tengo que irme. Voy a reunirme con los otros... 

--¿Hay más gente en la montaña?

--¡Como no! Hay casi cien personas que han venido de Carabobo y Aragua. Están en los pozos...

--¿Por qué no cumplen con los ritos aquí? 

--No los podemos subir porque hay una señora muy enferma y la estamos curando allá abajo. Está un poco delicada.

--¿Viene mucha gente en busca de salud?

--Bastante.

--¿Se curan?

--Se han visto algunas curaciones milagrosas. Paralíticos, ciegos... Es problema de fe. Pero mañana lo busco. Quiero que vea la Embajada de Candela. Hasta luego.

--Hasta luego--. Y se perdió de nuevo en el bosque. Sus dos compañeros lo siguieron. Las velas en el altar de María Leonza luchaban contra el viento y de nuevo se fueron apagando. Pronto llegó la madrugada. Horas después escuchamos unos cantos. Era el himno de María Leonza:

 "Que en Sorte te impregnaste

Del Señor, a tu manera.

Vamos en busca de paz y amor

María Leonza, tú eres paz y amor".

Una mujer joven con plumas y una bata india descendió entonces por la vereda que conduce a la gruta. Venía descalza y casi todos sus acompañantes la seguían en iguales condiciones.

Era la Sacerdotisa del culto de María Leonza.



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sábado, 9 de octubre de 2021

EN LAS MONTAÑAS DE MARÍA LEONZA (II)

 


Una médium asegura

LOS ESPÍRITUS SE MATERIALIZAN
En el palacio de la Reina


Por Oscar Yánez

Fotos: Manuel A. Lugo 

EL NEGRO FELIPE NOS SALE AL PASO 

-II


Nuestro guía-iniciado y los visitantes logramos alcanzar la otra orilla del río. Ya estábamos en los dominios de María Leonza, Caminamos por un sendero y nos internamos en el bosque. Un grupo de peregrinos venía cantando: "Vamos en busca de paz y amor María Leonza, tu eres paz y amor. Siempre a tu lado estaremos Para luchar contra el mal" 


Baudillo, el guía, los llamó hermanos y ellos también nos llamaron hermanos.


No caminamos mucho, porque el guía se detuvo frente a un árbol gigante. Muy cerca hay un altar triangular. El baqueano se arrodillo y después de encender una vela comenzó a orar: -"Pido de todo corazón al Negro Felipe, fuerza y voluntad para cada uno de nosotros, para que podamos llegar al portal divino de nuestra madre reina María Leonza". 

-¿Por qué le pedimos permiso, Baudilio?
 -Guá, porque ellos son los dueños de esto, si Don Juan de Yaracuy y el Negro Felipe no quieren que lleguemos allá arriba, puede usted estar seguro que no llegamos.

El altar del negro Felipe está lleno de velas y cabitos de tabaco. Este negro Felipe, gran mayordomo de María Leonza, es una de las figuras más curiosas de los caminos venezolanos: en remotos parajes y en modernas carreteras no es noticia encontrar en un botiquín o un restaurant un altar dedicado al Negro Felipe. En muchos de ellos tiene alumbrado el clásico grabado del Negro Primero, con el pañuelo en la cabeza y lo presentan como el negro Felipe; sin embargo este negro Felipe no tiene absolutamente nada que ver con nuestro glorioso Pedro Camejo, muerto en Carabobo. 

La subida al Palacio de la Reina es dura. Un camino angosto va desafiando la montaña y por allí trepan los viaje- ros acosados por el sol. El corazón late con fuerza, las piernas se calientan y el sudor moja la cara. Los guías alientan con frases que para ellos tienen gran significado, pero que para uno no significa nada:
-Ya llegamos a la subida amarilla!

-Estamos en la piñita!!
-Ahora viene la última subida... -Esta "última subida puede llegar a la hora de estar caminando sin tregua, o también a las dos horas. 

Cuando sudoroso y cansado cubre ud esta última cuesta cruza entonces por otro sendero y apenas ha caminado muy pocos metros se encuentra con una roca inmensa, en cuyo interior hay un altar. 

-Ese es el palacio de la reina-dijo Baudilio. Alguien pintó la roca de azul y otros devotos colocaron una escalera de hierro que permite subir a otra pequeña gruta, en donde hay otro altar, Cerca de la roca hay muchas placas con leyendas testimoniando milagros. Sobre el altar hay vasos con aguardiente, flores y frutas. Hacia el lado derecho un bejuco se balancea en forma de columpio y las piedras forman una escalera natural, Este camino conduce a otros altares y a un pozo consagrado a Don Juan del Tesoro. Las piedras inmensas y el agua cayendo a través de ellas constituyen un conjunto verdaderamente hermoso, La visión del valle con las tierras parceladas es maravillosa y por todas partes las huellas de velones y lámparas. La cera muchas veces deja sobre las rocas figuras curiosas: una mano, un pie, un brazo... Quienes cultivan las ciencias ocultas estudian estas huellas y sacan conclusiones y mensajes.


Una familia acampaba cerca del propio altar de María Leonza cuando nosotros llegamos. 

Tenían fuego y cerca del fuego un recipiente con agua y flores. Nos explicaron que preparaban "agua de flores", para combatir ciertas dolencias.

El señor era médium. Casi todos los que por algunas horas viven en la gruta cultivan el espiritismo. 

-¿Ha visto usted a María Leonza? le preguntamos al señor. -En forma de mariposa sí. Ella viene aquí cuando se la invoca. 

-¿Por qué todos los médiums vienen a Sorte? 

-Este es un centro magnético, señor, en donde aunque muchos se rían se pueden hacer grandes "trabajos" con facilidad.

-Es más -añadió- aquí se pueden materializar los espíritus. Mucha gente los ha visto. Quizás más tarde podamos hacer algún trabajo... 

-¿Usted escucha a los espíritus o los ve? 

-A veces los escucho, pero prefiero actuar como "banco".

-Luego me explica que "banco" en espiritismo es el ser en quien el médium se apoya para buscar recursos espirituales y desdoblarse más fácilmente.

-Muchas veces -continuó nuestro médium- se ha dado el caso aquí de que se ha visto mucha gente. Visitantes que hablan con uno y sin embargo, ni han subido, ni han bajado, ni han cruzado el río... Son espíritus materializados que sólo un médium desarrollado puede identificar. 

-¿Cómo pudiera usted saber -me preguntó al mirar mi escepticismo- si yo soy un espíritu materializado o si en verdad soy como usted?

-Usted tiene materia y no puede ser un espíritu... 

-El viejo recibió mi respuesta con una sonrisa piadosa. Era un hombre humilde que se apoyaba en una rama, que evidente mente había cortado hacía pocos minutos.

-También los muertos se revisten de "materia" en ciertas ocasiones; esto es se forman para sí mismo, utilizan do los materiales que tienen a mano; que se encuentran en la atmosfera, y las emanaciones de los circunstantes, un cuerpo temporal que tiene el parecido humano del difunto cuando estaba vivo. La materialización es tan natural como cualquier fenómeno atmosférico. La electricidad, como materia fluida, aunque invisible, existe siempre en el aire y se manifiesta bajo diversas formas, pero solo cuando existen ciertas condiciones para "materializar" el fluido, cuando pasa de su pro pio plano al nuestro y se hace objetivo. Una cosa parecida ocurre con las formas astrales de los muertos...

Escuchamos algunas voces. Se acercaban otros visitantes. Todos llevaban flores y frutas. Después se fueron retirando. La noche se acercaba, Encendimos dos lámparas de gasolina que habíamos llevado, Hicimos fuego y dos hogueras estratégicamente colocadas nos defendían de la plaga. La noche transcurría tranquila. El viento iba apagando las velas del Palacio de la Reina. Baudilio, el guía se acostó sobre una de las rocas, muy cerca del altar. Los otros dos guías prefirieron reposar en el improvisado campamento que formamos a muy pocos metros de la gruta, Murciélagos, pequeños, bajaban y subían como aviones empeñados en una invisible operación de bombardeo.

Alguien se pone a contar cuentos y hacer chistes, Baudilio me llama y me dice en voz muy baja que eso es muy malo. Nos puede ocurrir algo. Relata luego la historia de la pareja que subió a la montaña a burlarse de María Leonza, Al hombre lo bajaron paralítico.

-Si todos guardamos respeto no ocurriría nada, pero si hay burlas, es seguro que aparece una culebra. 

-¿Matan ustedes muchas culebras?

-En esta montaña no. Las culebras son manifestaciones de la Reina. -¿Y qué hacen con las culebras? -La rociamos con aguar diente y ellas se van tranquilas...

Todas en el campamento están dormidos, o hacen que duermen, Son las doce. Se es cuchan los pasos de alguien que viene por el bosque. Una figura con botas aparece en el sendero. Dos sombras van detrás.

-Buenas noches... 

-Buenas noches... -Siguió derecho hacia la gruta y se inclinó ante el altar. Aunque las circunstancias son distintas me recuerdo entonces de Alberto Arvelo Torrealba.

"Entra callado y se aposta para el lado de la música.

Dos dientes de oro le aclaran la sonrisa taciturna."

"Oiga, vale, ese es el Diablo"

-La voz por la sala cruza.

Las rocas son inmensas y recorres el dominio de la Reina es difícil. 


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