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martes, 5 de octubre de 2021

NOTICIAS SOBRE EL MITO DE MARIA LIONZA



Francisco Tamayo 

Revista Nacional de Cultura 

Año XX - N 128

Mayo-Junio - 1958


DAMOS a continuación cuatro versiones referentes a este bello mito del folklore venezolano. La versión del Dr. Víctor Güerere agrega una nueva localización del culto de esta deidad aborigen que parece estar emparentada, si es que no se identifica completamente, con la Pacha Mama de los altos Andes peruano-bolivianos. 

En efecto, hasta ahora le conocíamos dos asientos o focos a dicho culto, uno en Lara y otro en Yaracuy; ahora se agrega el de Agua Blanca, en Portuguesa. Así vemos cómo se van ampliando los conocimientos referentes a esta apasionante vivencia de nuestro pueblo.


En Chivacoa, Yaracuy, se le rinde culto a María Lionza; en este culto actúa como sacerdotisa una señora pequeña y delgada llamada Rosa. Esta señora, cuyos servicios se solicitan previamente por los interesados, se traslada, seguida de los peregrinos, al cerro denominado Cerro de María Lionza, situado no lejos de Chivacoa, en cuya cima existe una cueva que es la morada de la "Reina María Lionza"; Rosa y su acompañamiento de devotos de la "Reina" recorren a pie la distancia que hay entre Chivacoa y la cueva; estos devotos provenientes de distintas regiones del país acuden allí para rendirle culto a María Lionza, solicitar sus favores o pagarle promesas.

Una vez ya en el santuario de María Lionza, Rosa por medio del hipnotismo, esto es, hipnotizando a alguna persona para que sirva de médium; si no hubiere persona adecuada, la propia Rosa entra en trance, y mediante un simple ayudante que previamente ha escogido entre los fieles, les da normas de actuación, y les provee recetas para resolver sus problemas y para cura sus males.


Uno de estos devotos de María Lionza me dijo en Caracas el 3 de agosto de 1957, que él no ha visto a la "Reina", pero que la concibe como una mujer que mide 1,63 a 1,65 m. de alto, de piel blanca, cara redonda, pelo muy largo, rubio y ondulado, ojos verdes.


En Chivacoa refieren que un guardia nacional que realizaba patrullaje forestal en el cerro citado, en compañía de dos guardias más, todos a caballo, vio a María Lionza cabalgando un caballo blanco, vestida de finas telas blancas; el guardia nacional la siguió hasta una cueva donde penetró seguida por aquél quien encontró grandes serpientes y fieras en el interior de la cueva, ninguna de las cuales lo atacó; permaneció allí extraviado, por largas horas, hasta que los otros guardias, guiados por las huellas, llegaron a la entrada de la cueva y de allí lo llamaron a gritos.

Francisco Tamayo

5-8-57.


LOS DON JUANES Y SUS CORTES


Duaca está surcada de quebradas y nacimientos de agua por el norte, por el noreste y por el sur; de ahí que tal vez, por inconscientes medidas conservacionistas de la imaginación popular, surgiera Don Juan de Guape con su corte de duendes, los cuales tienen como función especifica cuidar los bosques, los nacimientos de agua y los animales.

LEONZA


En Guape y en Guapito hay baños públicos que utilizan las aguas que nacen allí mismo (hoy esas aguas han disminuido notablemente); en consecuencia, hay mucha afluencia de gente. En tiempos pasados no era permitido dar muerte a las culebras que se encontraran en las cercanías de dichas fuentes, pues esto traería el disgusto de Don Juan de Guape y se secaría el agua.


Los duendes tienen muy baja estatura, hablan aniñado y usan enormes sombreros. Cuando es más factible encontrarse con ellos es en las primeras horas de la mañana, "por la mañanita", entre 5 y 7 a. m., o en las últimas de la tarde, pero esto no quiere decir que no aparezcan a cualquier hora del día, y más si la persona anda sola. Del encuentro con uno de ellos, si no se tiene la suficiente presencia de ánimo como para escapar rápidamente, se corre el riesgo de quedar "encantado", pues el duende le quita el alma, y este encantamiento se manifiesta por un estado de perenne éxtasis o atontamiento, que a la larga conduce a un debilitamiento general, con extrema palidez e hinchazón, lo cual sólo es curable mediante "ensalme", si se tiene la buena suerte de encontrar un brujo o bruja competente, que haga una buena "composición".

Tanto Don Juan de Guape como los otros duendes prefieren encantar niños, cuya alma pasaría más fácilmente a formar un nuevo duende.

Estos duendes son muy irritables, cualquier cosa basta para provocar su enojo, el cual se traduce en disminución del caudal de agua o enturbiamiento de la misma; entonces la gente no puede llenar las tinajas ni bañaderas.


La Reina Margarita.-

Esta tiene su "encanto" en las quebradas del Bracito, Barro Negro y Duaquita, al sur del pueblo.


Margarita es una mujer bellísima, de largos cabellos de oro, como también es de oro el peine que usa. Hace muchos años se le apareció a un próspero comerciante duaqueño y le ordenó que mandara pavimentar el fondo de la quebrada, orden que dicho comerciante procuró cumplir, no sin grandes pérdidas de dinero y de su salud mental.

En Perarapa, caserío cercano a Duaca, existe una laguna, hoy también muy disminuida, que también es propiedad de la Reina Margarita.

Caracas, marzo de 1957. Datos de Juana María Delgado, natural de Duaca,


EN POS DE FOSFATOS DIMOS CON EL CULTO DE MARIA LIONZA


Guiados por las informaciones suministradas por reproducciones del texto de Sievers, acerca de la existencia de un gran yacimiento de fosfato en Agua Blanca, sobre la Serranía del Pitiguado, en La Cadena de Portuguesa, nos dimos a localizar las cuevas de Los Jabillos, Guacamayo y Margarita. En la nueva carretera de San Rafael de Onoto a Agua Blanca, tres kilómetros antes de llegar a esta población, nos desviamos a la derecha, acompañados de un baquiano, hacia el sitio denominado La Cascada. Se trata de una bellísima caída de agua, quizás lo más bella que hayamos conocido en Venezuela. Cerca de La Cascada existe un chorro de agua y tomando un camino situado hacia la izquierda de éste, comenzamos la ascensión.

Después de una media hora de ascensión encontramos la boca de la cueva de Los Jabillos. Penetramos en ella y encontramos todo el piso cubierto de guano. Se nos dijo que se ha venido explotando y se explota actualmente dicho guano para el consumo local. Hicimos un recorrido como de cincuenta metros en el interior. Está poblada de murciélagos, con todo el piso de guano y las paredes de roca firme. Existen pocas estalactitas, casi todas destruídas por los visitantes. No vimos estalagmitas.

En el interior y en las cercanías de dicha cueva tampoco vimos los yacimientos de fosfatos de que habla Sievers. Comenzamos la búsqueda de las otras cuevas. Por los relatos que hacen los baquianos existen muy diversas cuevas en toda la zona, y de nuestra propia experiencia podemos afirmar que en las diversas colinas de la serranía del Pitiguado existen cuevas que aún no son conocidas ni han sido exploradas.

Se nos dijo que la cueva del Guacamayo es de difícil acceso y que éste se hacía especialmente difícil por la circunstancia de haber llovido. Desistimos de visitarla y nos dedicamos a localizar la cueva de La Margarita. Varias personas nos señalaron a don Pedro Soterano como la persona que conocía bien la ubicación de dicha cueva. Al llegar a su casa, en las afueras de Agua Blanca, nos encontramos con varios vehículos, casi todos matriculados en otros Estados.

Se nos dijo que don Pedro se encontraba desde el miércoles santo (era viernes santo) junto con un grupo de sesenta "hermanos", por el campo. Pero que no tardaría en regresar. Que tomásemos un camino hacia la izquierda y que con seguridad lo encontraríamos. Decidimos ir en su búsqueda. Avanzando por dicho camino nos tropezamos con Pedro Soterano hijo, y sostuvimos con él, más o menos, la siguiente conversación: 

-Oiga, amigo, a nosotros nos han indicado a su papá como la persona que conoce la vía para ir a una cueva denominada La Margarita, pero ya que lo encontramos a usted quisiéramos nos indicara la ruta que deberíamos seguir para llegar a ella.

-Ustedes están equivocados, por aquí no queda ninguna cueva.

-Nos parece imposible, porque todos nos han dicho que ustedes son los baquianos que llevan a la cueva, -No, debe ser una equivocación. Por aquí lo único que queda es el Palacio del Rey. ¿Quieren ustedes visitarlo?

-¿Un palacio? ¿Y de quién es ese palacio; qué tiene de particular?

-Eso es un secreto. Para podérselo decir se necesitaría que ustedes fuesen "hermanos". Además, yo les veo a ustedes en la cara que no creen, y no se puede llevar allá a personas descreídas, porque todos los que no tienen confianza y van, sufren un percance en el camino. Los espíritus se lo impiden.

 -¿Cuánto tiempo se necesita para llegar a la cueva?

-Al palacio, dirá. Figúrese que nosotros salimos de allí desde las doce y ahora que son las tres es cuando venimos regresando. Pero, ¿son ustedes iniciados? 

-No. Nosotros hemos venido porque nos han dicho que ustedes nos pueden llevar allá. Por eso le estamos pidiendo in formación.

-¿Ustedes traen ofrendas? Todos los que han venido, unos de Barquisimeto, otros de Ciudad Bolívar, y todas estas personas que pasan por el camino y que son hermanos, han traído sus ofrendas al Rey. Casi todos trajeron una caja de brandy. Y es muy particular que nosotros dejamos los litros allá destapados y el año próximo, cuando volvemos, el líquido está allí, pero el espíritu se ha ido. Pero como ustedes no son iniciados, podría dispensárseles la ofrenda.

-Nosotros no trajimos nada porque hemos venido de Ca racas a conocer las cuevas y no sabíamos nada de lo que usted nos dice. Pero si se tarda tanto para llegar allá, no podremos ir, porque ya es muy tarde y nosotros tenemos que seguir mañana temprano para Guanare. Pero díganos, ¿qué hay en esa cueva?

-Eso es un secreto. Además, yo no puedo hablar, por que sólo soy oficial y sólo mi papá, que es el jefe, podría hablar les sobre eso. Ahora, si ustedes quieren, yo los puedo llevar al Palacio de don Toribio que queda por aquí cerca y que podrían conocer ahora mismo.

Nos despedimos y seguimos adelante en solicitud de don Pedro. Nos encontramos con un anciano de aproximadamente sesenta años, mocho del brazo izquierdo, con una escopeta ter ciada sobre los hombros. Le dijimos el objeto de nuestra visito y nos dijo que por ser muy tarde no nos podría acompañar al Palacio, pero que si queríamos, al día siguiente podio llevarnos a la cueva.


Dijo que esa cueva es la morada del Rey Guaicaipuro, de la Reina, de Tamanaco, Tiuna y otros indios. Que es muy grande y consta de varios salones, algunos muy bellos. Que en su interior se oyen muchos ruidos producidos por los espíritus de los indios, los cuales algunas veces se enfurecen, y por eso les llevan ofrendas. Que se encuentran muchas estalactitas y que en el piso hay restos de recipientes indígenas destruidos por el tiempo, ya que, cuando se sacan, se vuelven polvo en las manos. Que ellos acostumbran visitar todos los años, durante los días de Semana Santa, la cueva, y que para esa romería venían muchas personas de Barquisimeto, Ciudad Bolívar, etc. Que él sabia que nosotros íbamos desde Caracas porque ya se lo habían comunicado. Que volviéramos en otra oportunidad, que él con mucho gusto nos acompañaba, y que si queríamos visitar el Palacio de Don Toribio, fuésemos hasta su casa.


Al retornar a la casa de don Pedro, éste nos hizo pasar, junto con unas veinte personas que lo seguían, a una pieza de la casa que forma una especie de santuario. Las personas que formaban la romería no eran campesinos. La pared del fondo. está materialmente cubierta de cuadros de diversos santos, hasta la altura del altar. Entre los santos se encuentra un cuadro de Guaicaipuro y otro de una india a quien llaman la Reina. Ambos gozan de igualdad con respecto a los otros santos. En una de las paredes del santuario, pero separados de los santos, se encuentran tres retratos de Simón Bolívar ornados con guirnaldas de papel. La mesa del altar está llena de paquetes de velas, litros de ron y brandy, agua colonia, jabón, tabaco y diversos paquetes de ofrendas de los visitantes. Frente a la mesa ha sido colocada una baranda en cuya parte superior nos indicó que cada uno de los visitantes prendiese una vela.


Luego de prender su propia vela, se persignó y en actitud sumisa se prosternó ante los santos. Al concluir dijo que podíamos partir, y preguntó si alguno de los presentes tenía alguna ofrenda. Uno tomó un paquete y se lo entregó. Nos dio un paquete de velas y partimos.


Caminamos como veinte minutos y llegamos a una quebrada que brota de la montaña, y la cual es de bastante caudal .Allí nos dijo que para penetrar en el Palacio debíamos pedir permiso a los Guardianes. Como el cauce de la quebrada no per mite el acceso al interior, a un metro de altura en la roca han abierto una oquedad que da a la quebrada en el interior de la roca. Ante esta oquedad se persignó nuevamente y después de rezar encendió una vela. Tomó un frasco de agua colonia del paquete que le habían entregado, lo destapó y roció la quebrada Tomó luego una mulita de ron del mismo paquete y siguió la aspersión. Luego le dijo al hijo que penetrara en la quebrada y que les prendiera una vela a los Guardias. Este se introdujo en la aquedad y nosotros lo seguimos descalzos por el lecho de la quebrada en el interior de la roca. El piso es de una piedra amarilla, el agua cristalina, el calor insoportable. Avanzando unos tres metros por el agua, prendimos las velas. Soterano hijo nos dijo que los espíritus apagaban las velas, lo cual sucedió al poco tiempo debido al enrarecimiento del aire. Subió un poco por una estrecha ranura y en lo alto prendió otra vela, que también se apagó Bañados en sudor salimos a la superficie.


Soterano padre dijo que ya podíamos penetrar en el Palacio, porque los Guardias habían dado permiso. Su hijo nos dijo que en un pequeño pozo que formaba la quebrada había estado hace poco la reina bañándose y conversando con ellos. Ascendimos un poco y llegamos a la boca de una pequeña cueva evidentemente descubierta por ellos y sin ningún interés. Muy cerca de la entrada se encuentra una cruz de madera con una guirnalda de papel. Allí se repitieron los rezos y las aspersiones de agua colonia. Al pie de la cruz estaban unos tabacos y unas monedas y restos de velas que habían sido encendidas. Allí se dejaron velas y nos dijo que podríamos seguir al interior.


Casi gateando penetramos unos cinco metros en un sitie muy oscuro y caluroso. En el confin interior se encendieron las velas que quedaban. Allí nos dijo- estaba la Virgen en la roca, y nos la señaló. Le dijimos que, pese a las luces, no veíamos nada, pero él se obstinó en señalarnos la cara, el cuerpo y las piernas. Evidentemente se trataba de un alucinamiento. Allí había también muchos tabacos. Se dejaron frascos de ron, de agua colonia y velas encendidas. En el piso había también unos cinco bolívares en moneda fraccionaria y unos collares hechos de monedas antiguas de Venezuela que habían sido horadadas. También había cartas. Una de ellas, que leímos, iba dirigida a don Toribio por un devoto, quien le pedía que le ayudara a sacarse un cuadro con seis caballos y que si obtenía la gracia le levanta ría un palacio digno de su memoria. Nadie nos dijo quién había sido don Toribio, ni a qué se debía el culto que le rendían. Agotados por el calor salimos a campo abierto.


Don Pedro Soterano nos dijo que algunas personas habían ido tullidas a ese palacio y que después le bañarse en la quebrada habían sido sanadas.


Así terminó esta excursión realizada el viernes santo, 16 e abril de 1954.

V. Güerere


MARIA LONZA


En el caserío Avispero, Municipio Guarico, Lara, dicen de María Lonza tal como la llaman- lo siguiente:

Es una señora como de 40 años, morena clara, pelo largo, negro y liso, más bien gorda que flaca, alta; es bastante seria, cara redondeada, sus facciones son como las de una mujer de los campos de Lara (no negra), es muy aseada, viste de blanco o morado, la cabeza suele tenerla envuelta en una tela blanca, burda como la del traje.


Vive en el cerro de El Llorón, en cuya cima hay casi siempre neblina o nubes. En este cerro existen bosques ricos en palmeras; la casa de María Lionza está en la parte media de la altura del cerro; se encuentra rodeada de sabanas; antes de la casa hay una gran peña en la cual habita una gran serpiente que sale al encuentro de quienes pretenden visitar a María Lonza, el visitante deberá dejarse besar de la serpiente y debe también dejarse hacer lo que ella quiera; entonces la serpiente regresa a su roca El visitante sigue adelante y llega a la casa de María Lonza, en donde lo recibe una hija de María Lonza, si el visitante es un hombre; o un hijo, si el visitante es mujer. Entonces le ponen de comer al visitante y lo ponen a dormir; a media noche María Lonza se presenta y despierta al visitante dormido. El visitante, quien para el efecto ha llevado una gallina grifa o riza, pan de Tunja, tabaco, perfumes y vino, le ofrenda todo eso y le pide bienestar y riqueza; ella le da un sajumerio" (sahumerio) y una moneda. Esta moneda será inagotable en manos del peticionario, quien dispondrá así de todo el dinero que quiera. Las ofrendas a María Lonza deberán repetirse cada 3 ó 6 meses; algunas personas lo hacen cada 8 días. El sahumerio se aplica a la ropa del visitante, quien deberá quitársela y entregarla a María Lionza para el caso; ella la trata y se la devuelve al adepto, quien en tanto permanece desnudo, en un cuarto oscuro en donde se efectúa todo esto, sin que el oferente haya visto a María Lonza, a causa de la oscuridad. Esto tiene lugar en el mismo cuarto donde él estaba durmiendo. Entre María Lonza y el visitante no existen relaciones sexuales, pero si la hija de María Lionza se enamora de ese hombre, o si el hijo se enamora de la visitante, según el caso, entonces, el uno o la otra deberán quedarse en la casa de María Lonza hasta que la hija o el hijo de María Lonza quieran, y llevar con ellos relaciones sexuales. María Lonza tiene pavos, gallinas grifas y palomas; no le gustan las vacas, ni los cochinos, ni otras clases de gallinas. Después del sahumerio María Lionza se presenta al oferente, y es entonces cuando éste la puede ver.

Uvenza de Yepes, 21 años, natural de Avispero, Guarico, Edo. Lara. 22-11-53.


miércoles, 19 de agosto de 2020

12 de octubre en Los Arroyos de Agua Blanca




Bien se sabe que el 12 de octubre, día de la Raza, representa una fecha de suma importancia para la historia de nuestro continente. De hecho para las costumbres folklóricas de nuestro país esta fecha es catalogada como una de las más importantes Ya que en el culto espiritista nacional recuerda el encuentro de la raza blanca española con las tribus indígenas de América, para luego sumarse a la presencia del negro esclavo africano.

Estas tres razas, la blanca, la India y la negra está perfectamente simbolizada en el culto Marialioncista por las 3 potencias venezolanas cuál trilogía Imperial al mundo de un reino majestuoso. 
María Lionza, como la suprema majestad, representa a la raza blanca, venida en otrora de lejanas tierras en Pos de la conquista de un mundo nuevo y hermoso, en donde reinaba la mano poderosa del cacique, quien representa la segunda raza de la trilogía secundando a la Diosa madre. Esta raza poderosa, verdadera dueña de estas tierras, está representada por un Heroico cacique: Guaicaipuro.
La tercera potencia es el Negro Felipe, esclavo y guerrero de gran corazón. Esta trilogía comanda las cortes espirituales de nuestro culto y a ellas se le rinde homenaje el 12 de octubre agradeciendo  los favores recibidos y admirado su presencia en nuestros hogares Y los templos naturales que pertenecen a la Reina María Lionza y a sus cortes espirituales.




Muchos templos tiene la reina Maria Lionza, siendo los más importantes los del estado Yaracuy como lo son Quibayo, Sorte, etc.  No obstante la revista "Africanias" decidió viajar a Los Arroyos de Agua Blanca dónde está la famosa Gruta de la Reina Maria Lionza, sitio digno de admiración por su belleza natural, además de ser un lugar que se puede aprovechar en un 100% para practicar la meditación. Lamentablemente este recinto sagrado en los últimos tiempos se ha venido utilizando como otros fines y la Reina ha manifestado que de seguir las cosas así Ella misma lo derrumbará.  La revista "Africanías" hace un llamado urgente a las personas que practican el culto a la Reina María Lionza para que recapaciten y piensen en el respeto que se merecen estos sitios,  ya que son como las iglesias del culto y nosotros suponemos, de que ustedes que son creyentes no hacen el amor en ninguna iglesia, por poner un ejemplo, o dicen groserías a gritos en una capilla mientras un cura los confiesa, etc.
Entonces, si son amantes del culto, respetan profundamente a la Reina y a su sitio, ya que ella es un enviado de Dios y tiene como misión ayudarnos y protegernos conjuntamente con los Espíritus que pertenecen a sus cortes, como lo son los próceres indígenas de esta tierra, nuestros Libertadores, los negros esclavos de otras épocas, los Chamarreros, los Don Juanes, además de los vikingos y los africanos, que a pesar de provenir de otros continentes, tienen mucho que ver con la mezcla racial que nos caracteriza actualmente. 

Este año el 12 de octubre representó un profundo ejemplo de que todos los Marialionceros deben seguir: El respeto y la práctica de culto según antiguas normas.
Cuando llegamos a Los Arroyos de Agua Blanca nos topamos primeramente con el pozo de la India Rosa, sitio este donde se debe pedir permiso para seguir, bien sea como un tabaco o a través de peticiones.
Luego llegamos al borde de uno de los arroyos principales, y allí apreciamos el pozo de Oshún, la diosa africana del amor y el dinero y hermana menor de Yemayá. Estas aguas fluyen del interior de la gruta de la Reina María Lionza, gracias a un manantial. 
Luego de pedir permiso a la reina para pasar por sus aguas, entramos a la gruta donde el agua nos daba por la cintura y estando dentro pudimos apreciar la belleza de su interior iluminado por la luz de 5 altares en donde se apreciaban imágenes de las principales deidades del culto: María Lionza,  Guaicaipuro, Negro Felipe, Dr. José Gregorio Hernández, la Virgen del Carmen Cacique Tiuna, etc. El interior de la gruta parece hecho por la mano humana, pero supimos que todo es natural. Este sitio ha sido muy respetado por personas inescrupulosas que se dicen Amantes del culto pero que en el fondo no lo son ya que no pasan de ser fanáticos. 

Esta gruta tiene sus leyes y hay que respetarlas para que sea concedido lo que se busca en ella. Como todo reino son leyes que implantan Su Majestad y este año la Reina María Lionza manifestó lo siguiente: "No habrán transportaciones ni despojos de ningún tipo dentro de la gruta, esto sólo se utilizará para hacer peticiones meditaciones y ofrendas con tabacos, flores y frutas".

Este deseo de la Reina era para cumplirlo el 12 de octubre durante 24 horas tratando de crear conciencia y para que estas leyes queden implementadas en forma permanente durante todo el año.
Dicha ordenanza facata durante 24 horas gracias a la colaboración de la caravana "Diosa de los Encantos" y de otras personas que siempre acuden a Los Arroyos de Agua Blanca a fin de enaltecer los principios básicos del culto a la Reina. 
Los médiums y bancos de la caravana "Diosa de los Encantos", custodió la gruta y el pozo de la Reina desde el mediodía del 11 de octubre hasta el mediodía del 12 de octubre. 
También recibieron una colaboración de suma importancia de parte de la caravana "Seguidores de Bolívar" quienes estuvieron siempre apoyando la custodia con cantos, rezos y toques de tambor. Durante las 24 horas llegaron muchos visitantes a la Gruta y la gran mayoría colaboró acatando y respetando las leyes impuestas por la Reina, pero también mucho que con personas que manifestaron su descontento con lo que se estaba haciendo sintiéndose como un derecho autoritario que sólo poseen los propietarios de algo. No obstante se debe analizar que ningún terrenal es dueño de estas tierras sagradas, ni de ninguna, la única que puede decidir sobre los templos del culto es la Reina María Lionza y ningún ser humano puede ni debe infringir su ley, bien sea con uso de razón o bajo los efectos del animismo.




El baile en brasas general no se efectuó por razones que aún desconocemos, sin embargo si hubo rituales en honor a la Reina y a sus cortes en diferentes portales. En algunos, como en el del cacique Caraipe, hubo baile en candela, también conocimos el portal de Santa Bárbara, donde se bailó sobre vidrio. Visitamos el portal de Simón Bolívar y también su pozo, que es el único de donde se puede tomar agua. Supimos Igualmente de la existencia del Palacio de la India Rosa y el de Don Toribio el Montañez, quien fue un personaje muy querido por los habitantes del pueblo de Agua Blanca.
Flores, frutas, bebidas se veían en todos los portales, ritos de distintas formas se vieron en el pozo de los Don Juanes, el de las Negras y en el del Cacique Caripe. El tambor También estuvo presente y la caravana que más se destacó en este sentido fue la de San Juan Bautista, la cual fue guiada por varios portales por una materia incorporada con la negra Francisca y detrás de ella un coro melodioso de muchas mujeres que acompañaban el incesante sonido del tambor, con cantos.

Esperamos que durante todo el año y por muchos más, crezca la conciencia en relación al culto espiritista venezolano y se hagan respetar ciertos principios para que así haya más preparación, más evolución y más respeto. Ésta es la única forma de ajustar las bases del culto para que las personas sientan mayor confianza y se acreciente la fe del pueblo que busca la verdad no sólo en Los Arroyos de Agua Blanca, sino también en Sorte, Quibayo, etcétera.

FUENTE: Africanías. Año 5 N. 53 (1987)


Puedes leer también:


  • El fuego en el culto a la Diosa María Lionza. Haciendo clic  AQUÍ

  • El baile en candela: narrativas históricas y memoria colectiva en el culto a María Lionza. Haciendo clic AQUÍ


sábado, 4 de abril de 2020

María Lionza mito y culto venezolano



Angelina Polak-Eltz (1968) 
En el curso de los últimos años se han publicado varios ensayos sobre el culto de María Lionza, mito venezolano que, como religión sincretista, tiene muchos adeptos esencialmente entre la población humilde de los ranchos en las grandes ciudades. A pesar de la persecución de sus "sacerdotes" por parte de las autoridades, el número de feligreses aumenta cada día. No cabe duda de que algunos de los "sacerdotes" de este mito aprovechan la credulidad de la gente ignorante para su beneficio personal, pero la mayoría es sincera. Creen con tanto fervor en las potencias mágicas de la "reina" y de los demás espíritus de "su corte" como los adeptos que piden salud, suerte en el juego un marido fiel y ayuda espiritual y económica de la "diosa".


Los feligreses se reúnen en apartamentos destinados como centros espirituales y en ranchos de las ciudades, en bosques, cuevas y montañas "encantadas" en el interior.


El sacerdote que preside un centro se llama banco y es responsable ante los médiums que acuden al centro. Estos caen en trance frente al altar para recibir a los espíritus. Y son Maria lionza y otro personaje del culto los que hablan luego por la boca del médium, aconsejando a los que piden ayuda. Para ponerte en trance ayunan, fuman puros y toman aguardiente. Otros bailan al toque de tambores. Los médiums casi siempre son mujeres. Tienen facultades espiritistas y pueden recibir a uno o más "espíritus" que luego toman posesión de ellos. 
Los altares están decorados con flores, velas y frascos de aguardiente, comida y exvotos.  Hay litografías de María Lionza y de los demás "espíritus", y, a menudo, también de santos católicos, de Simón Bolívar y de los grandes Caciques de la conquista. El santuario más importante se encuentra en el monte Sorte, de cerca de Chivacoa, donde se conjura a los "espíritus" en cuevas y a la orilla de la quebrada Sorte, considerada como el hogar de los encantos. Pero también hay centros importantes de peregrinación en Agua Blanca, estado Portuguesa, en las cuevas de Los Teques y hasta en la lejana Escalera en Guayana. Muchos adeptos se quedan en estos sitios durante días o semanas; toman baños en las claras aguas de los ríos para curarse de alguna enfermedad, y arrojan ofrendas en el agua por los favores recibidos.

El lugar de origen del culto de María Lionza es el monte de Sorte, ya citado. Es probable que el mito se base en la leyenda Jirajara que habla de una bella muchacha hija de un cacique que fue robada por una serpiente gigantesca dueña de una laguna. Después de la muerte violenta de esa serpiente, la bella India se convirtió en dueña de las aguas, peces y animales terrestres.

María Lionza tiene aspectos muy diversos es la reina de la naturaleza que persigue al cazador que mata inútilmente, y al campesino que quema los bosques. Pero también es una deidad acuática, bella sirena libidinosa que seduce a los hombres. Es la madre de la Tierra y la fertilidad a las mujeres y a los campos. 
En su figura se reflejan influencias de tres culturas, tres "razas" y tres continentes. Son africanos, el aspecto libidinoso de la "diosa" acuática, el culto de la obsesión, (o sea el auxilio que recibe de poderes o fuerzas extrañas), las prácticas mágicas, el tambor y ciertos espíritus de la "corte". Son indígenas, el mito de la doncella, el uso del tabaco, la creencia en dioses de la naturaleza y de la tierra, el curanderismo y los indios de la "corte". Y son europeos y cristianos, la semejanza de María Lionza con la Virgen, el uso de velas, las litografías de santos y la señal de la Cruz. Además, hay influencias del espiritismo moderno. Se trata de un verdadero culto sincretista, que refleja el sincretismo cultural del pueblo venezolano de origen afro-euro-americano. No es por casualidad que el culto tenga su origen en Yaracuy, una zona de contacto entre elementos étnicos de tres continentes.



María Lionza tiene una posición central en el culto, pero alrededor de ella abundan otros espíritus de origen heterogéneo. Entre estos encontramos a los valientes caciques que lucharon contra los españoles, como Tamanaco, a quién curiosamente se lo imaginan con adornos de plumas en la cabeza, a la manera de los indios que presentan las películas norteamericanas. Hay espíritus de la naturaleza como Don Juan del río Yaracuy, figuras históricas como el Negro Miguel, quien encabezó una sublevación de esclavos, hay la "corte africana", con sus dioses negros de introducción reciente, como Shango, hay personalidades de recientes desaparición, como la del Dr. José Gregorio Hernández, venerado por muchos católicos bajo el nombre de "siervo de Dios". Cada uno de estos "espíritus" tiene sus adeptos, predilección por ciertas ofrendas y "portal" propio. Estos "portales", o capillas, se encuentran a menudo debajo de ceibas enormes que extienden sus copas gigantescas por encima de otros árboles, y son considerados como domicilio de los "espíritus". Durante la noche los "bancos" encienden velas al pie de los troncos. Es interesante señalar que también en África occidental se considera a las ceibas como árboles del culto y asiento de encantos. Éstas creencias fueron trasplantadas al Nuevo Mundo por esclavos negros.


Las plantas medicinales tienen un papel importante en el ritual de María Lionza. Los "bancos" tienen conocimiento de las hierbas venenosas y buenas. Muchos entre ellos son curanderos que sólo para darte importancia acuden a las practicas espiritistas. Piensan que ciertos espíritus viven en las hierbas, las cuales recogen para preparar medicinas,  o bien para hacer amuletos que sirven para atraer amores, vengarse enemigos o atraer suerte. 
La influencia del culto por el espiritismo es en gran parte de introducción reciente, y puede tener sus raíces en las publicaciones divulgadas por los "rosacruces" y adeptos de Kardec. Por otra parte, muchas supersticiones llegaron ya con los primeros españoles, como los libros cabalísticos de los árabes y los judíos. El momento esotérico en el culto se deriva quizá de los ricos místicos de la Edad Media, practicados a menudo en España.


Parece faltar una organización formal del culto. Cada "banco" es independiente, pero muchas veces se unen para colaborar, especialmente en la preparación de peregrinaciones a Sorte.  Hay otros "sacerdotes" que se especializan en desarrollar los médiums. Cuando un adepto del culto siente la "llamada" a hacerse médium acude a él,  y éste le enseña el mecanismo para coordinar sus esfuerzos y comunicarse con los espíritus. Existen también ritos de iniciación, pero muchos "sacerdotes" se hicieron "bancos" sin instrucción formal sólo por "llamamiento".


En la noche del sábado muchos adeptos se reúnen en los portales de Sorte y Agua Blanca, y los "bancos" compiten entre ellos por los favores para los feligreses. Muchos trabajan de buena fe, pero otros lo hacen por fines materialistas. Por otra parte, sus exigencias son modestas. Reparten aguardiente y puros a los asistentes, y sólo se quedan con lo poco que les posibilite una vida no exigente.


En Sorte y Agua Blanca pude presenciar muchas veces los cultos. En la noche se reúnen los fieles. El "banco" empieza el rito con invocaciones y la señal de la cruz. Tiene el cuerpo desnudo hasta la barriga. Un médium descalzo se acerca. Le lava la cara con ron. Ambos fuman puros frente al altar. De repente el médium cierra los ojos, grita y extiende los brazos. El espíritu, que toma posesión de él, habla por su boca. Luego purifican los a los fieles soplando humo encima de ellos. Otro médium se acerca y cae en trance después de fumar un puro. Grita, cae al suelo y se comporta con violencia hasta que el "banco" le calma. Es un espíritu Indio. Se adorna con plumas, y contesta con voz ronca a las preguntas de los adeptos. El toque del tambor ha despertado a una mujer, quién de repente aparece de la oscuridad de la selva. Tiene los ojos cerrados y no simula el trance,  lo hacen otros cuando el espíritu no quiere presentarse. La negrita baila con vehemencia en el círculo (formado por los feligreses) al toque del tambor que acentúa el ritmo cada vez más rápido.  un grupo de fieles toma un baño en la lagunita formada por un manantial que brota de una cueva. Colocan velas en la orilla.


En otra ocasión hemos visto a dos mujeres que bailaban en las cenizas ardientes de un fogón, sin lastimarse los pies desnudos. En otros portales reina más calma: se manifiesta María Lionza, quien da consejos con voz suave y tranquila.


En las cuevas de Agua Blanca los adeptos hacen ofrendas para los "dueños" del lugar y luego invocan a los espíritus: son ratas y ratones, que luego se banquetean con las comidas dejadas por los fieles.


En un "santuario", en Caracas, hablé con un médium muy famoso, quien no sólo hizo presagios, sino que también me contó mucho de mi pasado, sin conocerme. En otra casa observamos a niños de 10 años que estaban formándose como médiums. Fumaban puros fuertes.


No cabe duda de que el culto de María Lionza es un fenómeno sumamente interesante,  tanto para los sociólogos  como así también para los psicólogos, en cuanto se refiere a vinculaciones con la mitología indígena y el aporte de magia africana y supersticiones de procedencia europea. Es una religión popular que da esperanza los pobres de los ranchos, a los sin trabajo, a las mujeres con niños y sin esposos, y a los enfermos que no tienen confianza en la medicina moderna. Así el culto tiene también sus aspectos sociales y económicos. Es una síntesis de creencias, la viva expresión de un mito enraizado profundamente en el pueblo venezolano.

FUENTE: Angelina Polak-Eltz (1968) María Lionza mito y culto venezolano. Reportajes de Venezuela y el mundo. Año II N.07. Caracas