Mostrando entradas con la etiqueta VIRGENES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta VIRGENES. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de septiembre de 2021

08 de Septiembre: celebramos el natalicio de María de Nazareth: "Muchas vírgenes, una sola María"



Publicado en: Sexto Poder

30 de septiembre de 2012

De rostro angelical, cabello liso, labios finos y cubierta por mantos es la imagen común que se ha manifestado en todo el mundo y hemos interpretado como el vivo retrato de la madre de Jesucristo. Por la pureza y bondad que solo una madre lo inspirar, la fe que se apoya en esta figura tan importante del cristianismo ha cautivado a feligreses de todo el mundo. Traspasando las fronteras, se ha vuelto autora de muchos milagros y su importancia dentro de la religión es incuestionable.


Quienes se proclaman católicos cristianos no dudan de que la Virgen María es solo una; sin embargo, presenciar o imaginar su aparición cerca de las tierras que los acogen les hace sentir a la Virgen más cerca de su propia protección y hasta de su corazón.



Virgen del Valle. Lugar de culto: sierra del Copey, Porlamar, isla de Margarita. Celebración: 8 de septiembre


En los inicios de la conquista, los españoles fundaron en la isla de Cubagua la ciudad de Nueva Cádiz. En poco tiempo dicha ciudad creció vertiginosamente por la extracción de perlas que abundaban en sus mares. Durante este periodo los habitan tes de Nueva Cádiz encargaron a España una imagen de la In maculada Concepción para poner la ciudad bajo su protección. La imagen llegó a Cubagua en el año 1530, pero pocos años después, el 25 de diciembre de 1541, un huracán arrasó Nueva Cádiz y con ella la iglesia donde estaba la imagen de la Virgen. Al salvarse milagrosa mente la imagen de la Virgen, los pobladores de Cubagua decidieron ponerla salvo de nuevos fenómenos naturales, llevándola en 1542 a una hacienda en El Valle de la Isla de Margarita, donde le construyeron una pequeña ermita. Con el paso del tiempo el lugar dio el nombre a la imagen, que comenzó a llamarse la Virgen del Valle.


En el año de 1608, la isla de Margarita experimentó una gran sequía. Por tal motivo, los margariteños decidieron sacar la Virgen y llevarla en procesión hasta La Asunción. De acuerdo con los testimonios que se tienen de la época, en el momento en que la procesión llegó a esta ciudad, el cielo se ennegreció y pronto comenzó a caer una fuerte lluvia sobre toda la isla.


Además del relato anterior, existen varias leyendas sobre la Virgen del Valle. Según una de éstas, la imagen de la Virgen fue pintada por los ángeles que se la llevaron a los indios para que ella los protegiera de los abusos de los conquistadores.


Unos indios guaiqueríes la encontraron sobre unos matorrales y se la llevaron a Palguarime para construirle allí una capilla. No obstante, al poco tiempo la Virgen apareció nueva mente en el sitio donde se le había encontrado. Finalmente, los indígenas entendieron que era allí donde quería la Virgen ser venerada y le construyeron una capilla que, con el tiempo, se habría de transformar en el santuario de hoy.


Según otra leyenda, la Virgen estuvo al lado de los patriotas en la batalla de Matasiete, durante la Guerra de Independencia. En este sentido, ella animaba a los patriotas y curaba sus heridas, por lo que también se le conoce como la Virgen Patriota. La Virgen del Valle es también conocida como la Patrona de los marineros, que la llaman en oriente "la más tierna y dulce de las madres" y siempre la invocan antes de zarpar o lanzar la red.



Virgen de Coromoto. Lugar de culto: Turén, estado Portuguesa. Celebración: 11 de septiembre 


Es venerada tanto en la ciudad de Guanare, donde apareció hace aproximadamente 350 años, como en todo el país. Cuando esta ciudad fue fundada, en 1591, los indígenas que habitaban en la región, los Cospes, huyeron a la selva en el norte de la ciudad. Esto dificultaba la evangelización que la Iglesia Católica había emprendido. Un día de 1652, el Cacique Coromoto y su mujer atravesaban una corriente de agua y vieron a una señora de extraordinaria belleza que les dijo en su idioma: "Vayan a casa de los blancos y pídanle que les eche el agua en la cabeza (el bautismo) para poder ir al cielo".

Casualmente, un español llamado Juan Sánchez pasó por ahí y el Cacique Coromoto le relató lo sucedido. Juan Sánchez entonces le pidió que se alistara con la tribu, que él pasaría la Ig dentro de ocho días a fin de enseñarles todo lo necesario para echarles el agua. En efecto,  cuando regresó los indígenas marcharon con él a un ángulo cie formado entre los ríos Guanaguanare y Tucupido, donde les repartieron tierras e iniciaron la de catequización a fin de prepararlos para el bautismo.


Varios de los indios recibie ron el bautismo, no así el Caci que, quien echaba de menos la selva donde él mandaba y no te nía que obedecer. Esto lo hizo preparar su huida. Sin embargo, el sábado 8 de septiembre de 1652 la Virgen volvió a aparecer en el bohío, en presencia de Coromoto, su mujer, su cuñada Isabel y un sobrino de esta. (Es, por cierto, la única vez que la Santa Virgen aparece a una familia). El cacique cogió una flecha y apuntó para matarla. Como la Virgen María se le acercó, Coromoto tiró la flecha e intentó empujarla, pero ella desapareció, dejándole en la mano un pequeño pergamino con su imagen.


El niño corrió a avisarle a Juan Sánchez, quien con dos de sus compañeros fueron al sitio de la aparición y recogieron la preciosa reliquia. Dieron parte a las autoridades civiles y eclesiásticas, quienes a pesar de no creerlo resolvieron llevar el pergamino a la Iglesia de Guanare en 1654, donde permaneció en un relicario hasta 1987, cuando fue incrustada en el pedestal de la imagen de madera que está hoy en día en el templo "Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto". Hoy en día, cerca de Guanare, en el lugar de la segunda aparición, fue construido un hermoso templo, el Santuario Nacional Nuestra Se ñora de Coromoto, el cual fue consagrado el 7 de enero de 1996 e inaugurado con la solemne Eucaristía presidida por su Santidad el Papa Juan Pablo II, el 10 de febrero de 1996.



Virgen Divina Pastora. Lugar de culto: Santa Rosa, estado Lara. Celebración: 14 de enero


El comienzo de la veneración por la Divina Pastora se remonta al año de 1736, fecha en que el párroco de Santa Rosa encargó a un famoso escultor que le hiciera una estatua de la Inmaculada Concepción. No obstante, por una extraña equivocación, en lugar de la Inmaculada llegó al pueblo la imagen de la Divina Pastora. De inmediato el párroco quiso devolverla pero, por mucho que lo intentaron, no pudieron levantar el cajón donde habían colocado la imagen. A partir de este momento la población interpretó este raro acontecimiento como señal de que la Divina Pastora quería quedarse entre ellos.


Posteriormente, durante los sucesos del terremoto de 1812, el templo donde se veneraba la Divina Pastora fue destruido, pero la imagen de la Virgen quedó milagrosamente intacta, hecho que reforzó la creencia de los fieles de Santa Rosa de que la Virgen quería quedarse siempre entre ellos para protegerlos.


A mediados del siglo XIX tuvo lugar un acontecimiento que contribuiría a la consolidación definitiva de la Divina Pastora como patrona del estado Lara. En 1855 se desató en Venezuela una terrible epidemia de cólera. Muchas familias de Barquisimeto fueron diezmadas por el terrible mal, ante lo cual fueron completamente inútiles medicinas, lamentos y plegarias. Desesperados -y como último remedio los pobladores decidieron sacar en procesión por las calles de Barquisimeto la imagen de la Di vina Pastora para implorar su misericordia, la cual fue concedida, ya que a partir de ese mismo día cesó la epidemia de cólera. Es por esto que en recuerdo de ese hecho todos los 14 de ene ro se traslada en una procesión multitudinaria y fervorosa la Di vina Pastora a la Catedral de Barquisimeto, desde su iglesia de Santa Rosa. Esta procesión es considerada la segunda más importante de Latinoamérica, solo superada por la de la Virgen de Guadalupe en México.


Virgen de la Chiquinquirá ("La Chinita"). Lugar de culto: Maracaibo, estado Zulia. Celebración: 18 noviembre


El mes de noviembre es de especial significación para el pueblo zuliano, ya que durante el mismo se llevan a cabo las celebraciones en honor de "la Chinita" (equivalente zuliano de guajirita) o Virgen de la Chiquinquirá. Es por este motivo que durante estos días la gaita suena con especial frenesí y alegría en todo el Zulia. De las numerosas fiestas en honor a la Virgen, quizás la más impresionante sea el llamado Amanecer Gaitero, en el que el pueblo de Maracaibo se congrega en la madrugada del día 18 de noviembre en la plazoleta de la Basílica, para cantarle a "la Chinita" Las Mañanitas y el Cumpleaños Feliz.


De acuerdo con la tradición zuliana, "la Chinita" llegó a Maracaibo sobre las olas del lago. Cuenta la historia que un día del año 1749, una sencilla mujer acababa de lavar su ropa en las orillas del lago de Maracaibo, cuando repentinamente vio flotando una tablita de madera fina, la cual recogió pensando en que le podría ser útil para tapar la tinaja de agua que tenía en el corredor de su casa. A la mañana siguiente, cuando estaba colando el café, la mujer escuchó unos golpes como si alguien estuviera llamando. Fue a ver lo que sucedía y quedó sobrecogida de asombro al ver que la tablita brillaba y que aparecía en ella, la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Por tal motivo, la mujer comenzó a gritar ¡Mila gro! ¡Milagro!, por lo que de ahí proviene el nombre de El Milagro a la actual avenida junto al lago, donde estaba la casita de la lavandera. Luego de lo sucedido, numerosas personas acudieron a presen ciar el prodigio, convirtiéndose por esto la casa de la humil de mujer en un lugar de veneración de la Virgen por parte de múltiples creyentes. 


Virgen de Betania. Lugar de culto: Cúa, estado Miranda. Celebración: 25 marzo


La historia de la Virgen de Betania se encuentra directamente relacionada a una mujer venezolana llamada María Esperanza Medrano de Bianchini, quien desde muy niña vivió apariciones de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Virgen, entre otros fenómenos. A través de estas señales, María Esperanza supo de un lugar en el centro norte de Venezuela, al cual cien tos de personas acudirían a re zar, a dar gracias y a acercarse a la Iglesia. Una mariposa azul se ría la clave que tendría ella para saber que había llegado al sitio correcto. Y así fue. El 29 de marzo de 1974, cuando pisó la hacienda, una hermosa mariposa de alas azules revoloteó por la zona. Sin embargo, fue dos años después cuando la Virgen se le apareció en Betania a esta señora.


A las 8:30 de la mañana, sobre un gran árbol en la pendiente de una colina por la cual desciende un arroyo que forma una cascada, apareció la Virgen. La única que la vio en esa ocasión fue María Esperanza, pero unas 80 personas que estaban con ella aseguran que una nube cubrió la colina, y que presenciaron extraordinarios fenómenos luminosos y movimientos circulares en el sol. Desde entonces, la Madre de Dios ha visitado la hacienda un buen número de veces, especialmente los sábados, domingos y durante las fiestas marianas. La Santísima Virgen le comunicó a María Esperanza que deseaba ser conocida como la Virgen y Madre Reconciliadora de los Pueblos y Naciones.


En 1984 más de 100 personas aseguraron haberla visto clara mente en dicha finca. A raíz de este hecho, el Obispo de la Diócesis de Los Teques, estado Mi randa, Monseñor Pío Bello Ricardo empezó a investigar las apariciones. El estudio incluyó las entrevistas a aproximada mente 200 testigos, y el análisis de 381 declaraciones escritas.


Tres años más tarde, después de una profunda evaluación y de consultar con el Papa Juan Pablo II, se llegó a la conclusión de que dichas apariciones eran auténticas y sobrenaturales, por lo que Finca Betania debía considerarse un lugar sagrado, dedicado a la peregrinación, culto y oración, donde podían celebrarse actos litúrgicos.


miércoles, 1 de septiembre de 2021

Chiquinquirá de Aregue... "La Virgen india"

Fotografía de César Escalona @ojosantropológicos



Nuestra investigación de hoy refiere a la Virgen de Chiquinquirá de Aregue, advocación mucho más antigua que la Chinita de Maracaibo...



Se señala como sede de la advocación a un lugar de nombre "Dariguaco" (cercano a Baragua, ciudad del municipio Urdaneta, ubicada a 45 kms. de Siquisique), alrededor del año 1615, donde vivía una comunidad indígena bajo la figura de "Pueblo de Doctrina" (de ajagues o de nación ajague, Xaguas o Ajáguásya - de la tribu Jirajara) de misioneros católicos.



Allí, de acuerdo al relato:

...una india llamada Chiquinquirá, voz aborigen que significa: "lugar pantanoso y cubierto por niebla", encontró en Aregue Viejo, tierra inundada por el río Morere en las épocas de lluvia, incrustado en la empalizada de una choza, un largo tubo de metal. Como los indios eran muy supersticiosos no se atrevían a tocarlo y fue uno de los misioneros quien lo sacó y al destaparlo encontró enrollado el lienzo de la Virgen del Rosario, a quien más tarde los indígenas le dieron el nombre de Chiquinquirá. 



Cabe destacar que en cuanto al nombre de "Chiquinquirá", en Colombia, donde también existe la devoción a esta imagen, significa en lengua nativa lugar de adoración a los dioses.

Es llamada "la Virgen India" por sus facciones y color de piel, además el niño Jesús tiene en una de sus manos el ave nativo de la región: El cardenalito. Este hecho es considerado clave para concluir que la pintura fue hecha especialmente para esta encomienda evangelizadora, que motivado a "diversos problemas" (que nadie refiere, pero suponemos algún inconveniente con los nativos) fue trasladada de Dariguaco al actual Aregue viejo. 

Siguiendo los relatos tradicionales, fueron los aborígenes ya adoctrinados quienes llevaron a la virgen en procesión al santuario, para construir posteriormente el pueblo alrededor de su templo. Lo demás, ya es parte de la historia que se conoce sobre la construcción del nuevo templo en el actual Aregue. 

 


 


El agüita de Dios y María Lionza


 Un lugar sagrado ya desconocido para muchos en el culto, es el espacio llamado "El agüita de Dios", un manantial que baja por la piedra del cerro en un costado de la carretera Panamericana entre Valencia y Bejuma. Allí solían detenerse en su recorrido para tomar y recoger del agua. El lugar, debido a su peligrosidad, se construyó una capilla al frente y fue colocada una imagen de la Virgen de Lourdes, tiene muchas placas y recuerdos de quienes lo han visitado. Al respecto, encontramos lo siguiente:

"Pude comprobar la confusión que existe entre la Virgen María y la diosa india: en algunos lugares sagrados demasiado públicos como por ejemplo en el altar situado a orillas de la carretera Panamericana, en el estado Yaracuy, entre Valencia y Nirgua, los choferes de taxis, autobuses y camiones de carga se han parado durante muchos años para prenderle velas a María Lionza y beber de la fuente bendita. Un día la iglesia hizo instalar en lugar de la diosa, una estatua de la Virgen María. Pues bien, los fieles siguen parándose en este lugar y prenden sus velas a la estatua actual."

Para Liliana Ponce en su tesis de grado, la Virgen es una “sustituta” impuesta por la iglesia en los lugares de culto a la Reina. Esta autora se basa en estudios hechos por la antropóloga Jaqueline Clarac para afirmar que no hay distinción entre ambas creencias y por este motivo se integra la imagen católica al culto, sin mayor problema. 

FUENTE CONSULTADA:

Ponce, Liliana (1978). Mito y culto a María Lionza y aportes de la Santería cubana a este culto nacional. Escuela de Sociología y Antropología. UCV.

lunes, 30 de agosto de 2021

La Divina Pastora y la "pacificación" del pueblo Gayón

 



En la historia de las devociones marianas en nuestro país poco se explica cómo se instituyeron como patronas en ciertas poblaciones, que por lo general, fueron asentamientos ancestrales o incluso lugares sagrados, con el fin de acabar con la creencia autóctona y así "cristianizar" a nuestros  aborígenes en la nueva religión.


Es el caso de la Divina Pastora, sobre la cual resaltan el error en la llegada de la imagen a la recién fundada iglesia de Santa Rosa, o los milagros a partir de la peste de cólera.


Para conocer esa historia, nos remitimos al trabajo de Ana Hilda Duque (2003) quien refiere

"la fundación de Santa Rosa del Cerrito o del Cerrillo en 1671 en las inmediaciones de Barquisimeto, por el misionero Capuchino Agustín de Villabanez, tuvo al igual que Nueva Segovia de Barquisimeto sus antecedentes y dificultades con los indios gayones, quienes finalmente fueron adoctrinados por el Padre Villabánez con el apoyo decidido del Obispo Fray Antonio González de Acuña."


A los gayones los señalan de ser "un pueblo aguerrido e indoblegable", por las luchas que mantuvieron ante los colonizadores. Ya eel siglo XVIII, casi liquidados por el exterminio español, se dice que Fray Bartolomé de Salazar y Ruiz, el cura doctrinero, "consigue la pacificación con paciencia a través de la prédica de la Divina Pastora" como reacción en favor de los aborígenes ya diezmados.

En cuanto a la imagen que representa la advocación de la Divina Pastora, ésta "se adquirió entre 1715 y 1724, y fue traída de Sevilla, durante las prédicas de los capuchinos en su afán evangelizador por pacificar a los indios gayones."  Iniciando así la devoción, que se incrementaría luego del brote de cólera, cuando en medio de las rogativas, el 14 de enero de 1856, es llevada por vez primera en procesión desde Santa Rosa de los Cerritos, hasta Barquisimeto, acompañada por la imagen del Nazareno...



Fuente consultada: 


Duque, A. (2003) LECTURA ETNOHISTÓRICA DEL TEXTO: DIVINA PASTORA. PATRONA BARQUISIMETO DE: MARÍA MATILDE SUÁREZ CARMEN BETHENCOURT. Boletín del Archivo Arquidiocesano de Mérida, enero diciembre, año/vol. VIII, número 023. Archivo Arquidiocesano Mérida. Mérida, Venezuela. pp. 117-130

A la "bella señora" la bautizan como Coromoto

 


 Iniciamos esta serie con la advocación que preside todos los cultos marianos del país: La Virgen de Coromoto.


Dicha advocación forma parte de lo que se consideró unir en un solo discurso la idiosincracia del venezolano (esto con respecto a un sentir "nacionalista") a mediados del siglo pasado, y nos sumamos a lo dicho por Mestas Pérez y  Biord Castillo (2013) cuando señalan que 


"podríamos asumir que la cultura venezolana se ha «llanerizado»; pero al «llanerizarse» esta, «desllanerizó» la cultura llanera: asumida en el imaginario colectivo venezolano no únicamente de manera homogénea sino a partir solo de algunos indicios privilegiados. En otras palabras, ese imaginario adoptó algunos elementos emblemáticos de lo llanero (y no genuinamente llaneros, en rigor) como esencia de la «llaneridad», simplificándola en exceso. En la identificación entre Venezuela y lo «llanero» (como construcción) se pueden registrar, entre otros, tres hitos de extrema importancia: 

a) El joropo «Alma llanera» es tenido afectivamente por los venezolanos como el segundo himno nacional... Fue escrita, sin embargo, por Rafael Bolívar Coronado, un escritor no llanero,(...)  

b) La novela Doña Bárbara de Rómulo Gallegos (...)  [No llanero]

c) La proclamación, en 1942, por parte de la Iglesia católica de Nuestra Señora de Coromoto (...)


Dicha proclamación se debe al trabajo del Hermano Nectario María (de origen francés), quien ya radicado en la ciudad de Barquisimeto, en el estado Lara, se dedicó a investigar y escribir la historia de la aparición y del culto de Nuestra Señora de Coromoto. 

Su primera publicación data de 1922, la que lo llevó a Guanare a iniciar sus investigaciones "in situ", donde asegura que muchos de los entrevistados desconocían la historia de la aparición, aunque se mostraban alegres por el interés del religioso en iniciar el trabajo para su postulación como "patrona" del país. Ya en 1928, Nectario María propuso en el II Congreso Mariano Nacional que se reconociera y proclamara a la Virgen de Coromoto Patrona de Venezuela, por ser la única y verdadera aparición de la Virgen en el país. En 1942 los obispos anunciaron la intención de decretarla Patrona de Venezuela, hecho que se confirma el 7 de octubre de 1944, cuando el papa Pío XII la declaró como “Celeste y Principal Patrona de Venezuela”. 

Pero es en 1952, cuando la iglesia decide una masiva re-evangelización del país para que esta advocación fuese conocida por todas las regiones de nuestra Nación.


Otro de los detalles sobre esta advocación es que nadie en Guanare conocía ya el lugar exacto de las apariciones, pues habían muerto "españoles e indios" que conocían el sitio. Y donde se encuentra la Cruz que marcaría dicho espacio se debe a un relato que refiere en el año 1698 a Fray Diego de Olayza, de visita a Guanare, con una imagen de la Virgen de Topo (de Bogotá, Colombia) que representa a la Virgen en el momento que Jesús es bajado de la Cruz. El agustino recorría Guanare recolectando limosna, y se cuenta que la imagen de la Virgen presentó una "sombra" en su rostro, hecho que detuvo la marcha y que a partir de "una inspiración que tuvo, dijo de plantar una cruz en el sitio y al hacerlo, la sombra desapareció". 

Dicho lugar después sería confirmado por "El Cacique Gaspar Tabares" como el sitio de la aparición de la Virgen. Le dice a la comitiva liderada por el fraile:

'Hemos sabido que un hombre viene a hacer una Iglesia para nuestra Ama la Virgen. Díganle que si desea construirla, en el sitio donde la Virgen Santísima bajo del cielo cuando la cogió mi suegro, todos vendremos a vivir aquí'... Los otros añadieron: 'si edifican la iglesia donde nuestro capitán asió a la Virgen todos saldremos de los bosques'.

 

'Pero el sitio donde la Virgen bajó del Cielo y la cogió mi suegro lo tienen ustedes marcados con esa Cruz'.


Está más que justificada la aparición de la Virgen con todo el trabajo que realizó el Hermano Nectario María, a pesar de las inconsistencias tanto del nombre "Coromoto" (aplicado al lugar, a los "indios" como tribu, al mismo cacique que vio por primera vez a la Virgen y hasta a una quebrada) como del "olvido" de los lugareños con respecto al lugar de las apariciones. 

Para ampliar más la información sobre la Virgen de Coromoto y el culto a la Diosa aborigen María Lionza, hacer clic AQUÍ 


miércoles, 20 de septiembre de 2017

“No hay jerarquía eclesiástica que pueda decirle al pueblo a quién adorar o no adorar”

"Maria Lionza" by| Denis Faneites



Elízabeth Pérez Madriz
La sincronía entre la Virgen de Coromoto, la Divina Pastora y María Lionza fue uno de los temas abordados en el taller Tradiciones musicales venezolanas en las advocaciones marianas


Las Tres Marías

__________________________________________________________________

Continuando con las jornadas de intercambio de saberes denominada Tradiciones musicales venezolanas en la veneración a la Virgen María, ayer se efectuó el taller referido a la festividad de la Virgen de Coromoto, la Divina Pastora y la sincronía que existe entre estas advocaciones marianas y María Lionza.

En el evento celebrado en la sede del Instituto de las Artes Escénicas y Musicales (IAEM), ubicado en la torre Norte del Centro Simón Bolívar, uno de los ponentes, el musicólogo y profesor de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) Nelson Hurtado, explicó que las advocaciones marianas se celebran con música popular, por lo cual la música va a depender de la región donde se celebre cada advocación.

Dijo que hay una relación muy directa entre la virgen y la madre de uno, por lo cual el culto a la virgen en sus diferentes advocaciones es algo que ha entrado muy profundo en el alma del pueblo, “ha tenido un arraigo extraordinario en el alma del pueblo, y el pueblo la ofrenda con su mejor regalo que es su creación”.

Foto: forosdelavirgen.org

A la de Coromoto se le ofrenda con el joropo llanero, con arpa, cuatro y maracas, y aunque fue declarada por el Papa XII como patrona de Venezuela, porque se le apareció al indio Coromoto, esta expresión mariana no despierta el mayor fervor en el pueblo.

Foto: Desde La Plaza

En tal sentido señaló que la procesión más grande que se hace en Latinoamérica es la de la Virgen la Divina Pastora, después de la de Guadalupe, en México. Comentó que la Virgen de Coromoto es venerada con joropo, pajarillo, zumba que zumba, con letras alusivas a su festividad y a su aparición”, destacó.

En cuanto a la virgen de la Divina Pastora precisó que “se le canta sobre todo con música larense y música del occidente con salves, tonos, golpes y merengues larenses y gaitas”. Acompañan los cantos con los cuatros del tamunangue, el cinco, el doble cinco, el requinto y el cuatro tamunanguero, las maracas y el tambor cumaco.

Foto: Ciudad CCS

El conversatorio contó con interpretaciones musicales ejecutadas por músicos de la Unearte, quienes mostraron la música con la cual festejan a la Virgen del Valle, como décimas acompañadas por galerones, la jota, malagueñas, gaita margariteña y el punto y llanto. Los cantos a las vírgenes siempre se refieren a la maternidad, la protección, súplicas y el lugar de su aparición, dijo Hurtado.


Los musicólogos Nelson Hurtado y José Ángel Viña fueron los ponentes del taller
F/ Roberto Gil

 José Ángel Viña, musicólogo y director ejecutivo de la Compañía Nacional de Música, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, destacó que el propósito de estos talleres es ver cuáles son las particularidades de esa música dedicada a la advocación mariana para entender la relación de lo musical y las culturas locales.

En tal sentido explicó que aun cuando la advocación de Coromoto por ser patrona nacional tiene la particularidad de congregar todas las manifestaciones musicales del país, y la festejan con música de todas las regiones, incluso hasta baladas le han compuesto y le cantan también al ritmo de tambor.

Destacó que al hacer el ejercicio de comparar el fervor del pueblo y el número de feligreses que se movilizan en las procesiones de las distintas advocaciones marianas “uno observa que no es La Coromoro, la virgen más popular en Venezuela, lo cual obedece a que la declaración del patronato se da en 1950 por parte del Papa Pío XII y ocurre que no siempre coinciden las decisiones de la jerarquía eclesiástica con lo que son las manifestaciones de la devoción popular”.

_______________________________________________________________________

El fervor religioso no se decreta

Considera que tanto la Virgen Divina Pastora, como Nuestra Señora del Valle tienen más devotos que la de Coormoto y se pregunta por qué y responde que “es porque esa declaratoria de patronato nacional llegó tardío, porque ya el pueblo tenía su corazón puesto en otra forma de religiosidad y el fervor religioso no se decreta, no hay jerarquía eclesiástica que pueda decirle al pueblo a quien adorar o no adorar”.

Argumentó que en los llanos venezolanos ya había una figura de adoración de los pueblos originarios y el proceso que da con la virgen de Coromoto es más un proceso de sustitución, que de inserción de la adoración mariana. Dijo que ya existía antes de la aparición de Coromoto el fervor hacia la figura de un personaje femenino María Lionza, un personaje que tiene poder sobre la naturaleza, creadora y ejerce el rol de madre de la naturaleza, de espíritu y entes metafísicos y está sembrada en lo más profundo del pueblo.

Dijo que Coromoto, cuya aparición se da en la región llanera, está relacionada con el inicio de la fe, similar a la Virgen de Guadalupe en México, “y es que en el momento de la conquista la iglesia generó apariciones a través de retablos, de estampitas para presentar la imagen de la Virgen María”.

Citó que en el siglo XVI Fray Fernando Teresa de la Niel insinuó que era falsa la aparición de la virgen de Guadalupe al indio y que se trató de una estrategia de la iglesia para captar feligreses. Comentó que historias como estas se repitieron en muchas regiones de América Latina y de Niel fue perseguido por emitir tal juicio.

Foto: María Lionza la Madre

Mantiene arraigo el culto a María Lionza

Viña detalló que el culto a María Lionza sigue siendo extremadamente extendido en Venezuela, “y se dice que el 50% de la población de Venezuela al menos una vez ha participado en un rito a María Lionza”.

Afirmó que en el imaginario colectivo por imposición de la fe católica al sustituir la figura de una madre por otra, “sigue siendo una figura femenina que no es María Lionza, sino María en la advocación de la Coromoto y a partir de 1950 casualmente coincide también en Venezuela un proceso de la aceptación popular de la figura de María Lionza porque Alejandro Colina construye la estatua donde María Lionza, que cabalga sobre una danta, esa imagen ya está en el imaginario colectivo, no es inventada”, aclaró.

Sobre la simbología de las imágenes, Viña destacó que María Lionza es considerada la reina, tiene una corona, al igual que la virgen de Coromoto y representa a una reina. Dijo que la imagen de la Divina Pastora guarda relación con María Lionza, “como pastora está alrededor de unas ovejas y tiene el poder de alejar y ahuyentar a los lobos, lo explica que la simbología de la danta fue sustituida por la figura del lobo para reacomodar la figura femenina de María Lionza sin que haya una alteración de la imagen”, puntualizó.

miércoles, 25 de enero de 2017

La historia de la Virgen de la Victoria del Prado de Talavera de Nirgua y María Lionza


Eloy Marchán. Sociólogo 

Hoy se celebra en la población del municipio Nirgua, del estado Yaracuy, a la Virgen de la Victoria del Prado de Talavera. Una devoción que se ha relacionado en muchos relatos con la tradición en torno al mito y culto a nuestra Diosa aborigen, la Reina María Lionza.


Un poco de historia:

Los intentos de fundación, de acuerdo al trabajo de Germán Montero Alcalá, se remontan a los años:

1552: Juan de Villegas, gobernador de El Tocuyo, envía a Damián del Barrio a los espacios del río Buría donde encuentra unas vetas de oro. La construcción de un fuerte en las “Minas de San Felipe de Buría” es desolada por la rebelión liderada por el Negro Miguel. De quien ya hemos tratado el tema de la relación con la Diosa aborigen. (ver el artículo AQUÍ)

1554: El gobernador, Alonso Arias de Villasinda, envía al capitán Diego Montes a repoblar la zona, fundando una ciudad con el nombre de Las Palmas, pero fue abandonada por la acción de los indios.
Luego es enviado Diego Paradas quien funda a Nirgua, pero los ataques de los nirvas y jirajaras impidieron tal fundación.

1628: El Capitán General de la Provincia de Venezuela Juan de Meneses y Padilla logra fundarla como Villa de Nuestra Señora de La Victoria del Prado de Talavera, un día 25 de enero, nombre que se le dio por el triunfo en la lucha contra los aborígenes Jirahajas del poblado autóctono “Nívar”.

Se logró encontrar también que, para 1620 el capitán Andrés Román expresó que sólo se conseguiría la pacificación de las tribus si se lograba acabar con el cacique Jirajara Guaracay. Luego fue enviado contra Guaracay al capitán Bartolomé de Torrealba con las siguientes instrucciones: "se ordena y manda que se ha de aprehender y prenda al principal Guaracay quien reside en Buría y Tucuragua y es jefe de una banda de forajidos y contra quien se fía abierto proceso y condena a muerte”. (Archivo de las Indias, parte correspondiente a la Audiencia de Sto. Domingo, legado 194) El cacique que pierde la vida en defensa de la libertad de su tribu.

Otros trabajos destacan que el Gobernador Meneses y Padilla salió de Caracas con un ejército en 1625 para dar la batalla durante tres cruentos años contra los Jirajaras dirigidos por el cacique Parfano, y luego por su sucesor Parifanelo, quien fue derrotado y así logra fundar la actual Nirgua. Se destaca además que las victorias previas de los jirajaras fueron “borradas por los cronistas españoles”

El Obispo de Caracas y Venezuela Mariano Martí también relata la fundación de Nirgua:


Esta ciudad de Nirgua fue erigida por tal en 25 de enero de 1628 por don Juan de Meneses, cavallero del hábito de Santiago, del Consejo de Guerra de su Magestad, Governador y Capitán general de esta provincia, y mandó que tuviesse por nombre Santa María de la Victoria del Prado de Talavera; pero hasta el año de 1635 no consta que huviesse Cura, pues la partida más antigua es de un bautismo en dicho año de 1635, sin poderse leer el día ni el mes de dicha partida, siendo Cura don Bartholomé López. El año de 1667 fue visitada esta Parroquia por el licenciado don Andrés Román de Vera, cura y vicario de esta misma ciudad de Nirgua... (SIC)



Virgen del Prado de Talavera…

La historia de la advocación mariana refiere a una devoción española del pueblo de Talavera en Toledo.

La imagen sería un regalo del rey Liuva en el siglo VII, traída a España desde Tierra Santa llevada al pueblo de Talavera en 602, con la idea de cristianizar el templo pagano de la diosa Ceres, construyendo una ermita en un lugar llamado El Prado.  San Ildefonso, que fue Arzobispo de Toledo, fue también un gran devoto de la Virgen del Prado.

El día 8 de septiembre se celebra a Nuestra Señora del Prado, vinculado a un hecho histórico transformado en el culto principal a la Virgen católica: La cristianización de las "Mondas", antiguo rito en honor de la diosa Ceres.


En la mitología romana Ceres era la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. Su equivalente en la mitología griega era Deméter. De ella reciben su nombre los cereales.




La hermosa doncella encantada de los Nívar 

Por Gilberto Antolinez
De mozo oí contar que los indios Jirahara-Nívar (Nivare, Nirva, Nírúa o Nueare), en una fiesta de fin de la cosecha, recibieron de su Gran Piache un doloroso presagio. Decía el mismo que “viniendo los tiempos nacería una doncella, hija de cacique, con los ojos de tan extraño color que, de mirarse en las aguas de la laguna, jamás podría distinguirse las pupilas”. Tan pronto como esta mujer ojos de agua se viese espejada en alguna parte, por el doble hueco vacío de las niñas de la imagen, iría saliendo una serpiente monstruosa, genio de las aguas, la cual causaría la ruina perpetua y extinción de los Nívar.  Grande fue la aflicción de aquella altiva tribu. Pero, pasó el tiempo, y todos los caciques, cada vez que nacía una niña, pasaban temores sin cuento hasta que se les anunciaba que, como siempre la recién nacida tenía los ojos negros.

Pero llegó al cabo el mal tiempo anunciado por la profecía. Poco antes de la invasión española, un cacique nívar tuvo una hija con las pupilas de un vario y hermoso color verde, color de agua marina, color de jade, de piel de culebra verdegay. Grande fue la estupefacción del cacique. Sus tributarios le exigieron que les entregase la niña para ser sacrificada al Genio, el Dueño Tutelar de la laguna, la enorme serpiente Anaconda las Aguas. Más el jefe jamás pudo decirse a ello.  Como pudo, se libró de los descontentos, que, desde aquel día, comenzaron a formar disensiones dentro de la, hasta entonces, bien unida tribu Nívar.

El jefe decidió recluir a la doncella en un lugar secreto bajo la guardia de veintidós guerreros, veintidós jóvenes guardianes. Allí fue creciendo ella en gracia y hermosura, ganándose la simpatía de todos, pues, sus maravillosos ojos de berilio exhalaban destellos encantados. Tenía una belleza fatal y sonámbula, algo de reptilinio, al destacarse sobre el marco canela de su cara de india. Eran como dos piedras preciosas engastada en la morena ladera de algún picacho de la montaña del Nívar.

A nadie más que a su madre y a los veintidós guardianes se le permitía ver la moza de los ojos fatales. Llegó así a la pubertad y su confinamiento se hizo más severo aún. Al ser sometida a las ceremonias de purificación que alejan de la adolescente que pasa a mujer, la influencia de los malévolos espíritus-serpiente. Le estaba prohibido desde su nacimiento poseer lámina brillante que pudiera hacer la función de un espejo, asomarse a corrientes de agua o vasijas, salir a plena luz si la lluvia charcos de agua en el suelo.

Mas, un mal día, un extraño sueño acometió a los veintidós guardianes, producido por el vaho bucal de la serpiente anaconda de las aguas que clamaba por su víctima anual, la doncella que a la ninfa encantada de la lagunita lanzaban los hechiceros de la tribu. La Niña de los ojos de Agua salió a tientas, pues sus ojos no se acostumbraban muy bien a la luz libre, hasta que logró sentarse al borde mismo de la charca sagrada, estaba el agua quieta, la doncella miró. Veía su cara por primera vez, su gloriosa cara redonda y armoniosa, su boca tentadora, su barbilla soberbia. Pero ¡Ay, dolor!, en vez de sus pupilas solo notaba dos cuévanos profundos, un par de abismos por donde se asomaba el misterio del Otro Mundo, de los dioses Subterráneos y los Muertos.

La Niña quedó fija. Nada podía apartarla de contemplar aquellos dos abismos encantados de sus ojos en el reflejo ácueo. Más, de pronto, por ellos empezó a surgir un movimiento, un borbotar ebullescente de las aguas, un creciente movimiento en remolino. El doble vórtice se agrandaba, mientras los peces huían aterrorizados del sitio cada vez más amplio del reflejo. Este fue tomando forma, el rostro de la niña en la agua espumeante fue adquiriendo dibujo de serpiente; primero dos ojos metálicos, de brillo fijo adamantino, impresionante; luego, el cuerpo creciendo en espirales, una sobre otra; y, finalmente, el extremo afilado de la cauda, batiendo espuma contra el agua hirviente, levantando cabrilleos de luz que llenaban el cielo de pálidos   reflejos. El monstruo, intacto, inquietante, estaba allí. La Anaconda, “Dueño del Agua”. La doncella dio un grito que retumbó en todas las faldas de la Sierra de Nívar, y se sumergió en las aguas, en el sitio preciso en que estuvo el pavoroso reflejo de sus ojos.  

Al grito despertaron los veintidós guardianes, los cuales buscaron por todas partes a la amada Ojos de Agua, pero en vano. Locos de terror a un cataclismo mágico, llegaron hasta la laguna, más, en lugar del cuerpo de la niña adorada, encontraron la Anaconda, Dueño del Agua, soberbio, espumeante, airado en su reino, batiendo la cola sobre el agua subiente, La laguna extendía su contorno, en espiral marcada por la cola del monstruo e iba rellenando la concavidad en donde se había formado con los siglos, hasta desbordarse.
Los Nívar huían de la inundación temible. Casas, templos, sembrados, todo era arrasado por el dragón inmisericorde de las aguas. Este asomaba su horrible cabeza verdegay sobre las lomas y abría sus fauces, cerro abajo, hasta ir a espumear más lejos, hasta la Selva de Sorte hacia el noreste, y hasta las aguas del Lago Tacarigua hacia el nordeste. 
Tanto creció el monstruo, que su poder vital se escapó de su cuerpo distendido por el ansia de crecimiento inmoderado. Y la sierpe estalló, dando un gran coletazo, vibró, se desmadejó y quedó inerte, con la cola en Sorte, cerca de Chivacoa, y la horrible cabeza en Tacarigua, “donde hoy está el altar mayor de la Catedral de Valencia”. He aquí la leyenda mestiza de los lugareños de Nirgua.





…de Nívar

La fundación de Nirgua entonces celebra la victoria contra los pobladores Nívar, por lo que la devoción del Gobernador Meneses y Padilla a la Virgen del Prado pasa a proclamarla como patrona del pueblo.

Abraham Quintero, comunicador social e internacionalista, escribe sobre Nirgua haciendo referencia al Obispo Martí, quien realizó una visita pastoral a Santa María de la Victoria del Prado de Talavera (hoy Nirgua) en noviembre de 1781:

Esta iglesia es baxo la invocación de la Madre de Dios de la Victoria, que tiene Niño en los brazos. Está de continuo colocado su Divina Magestad en solo el Altar Mayor. (SIC)



En cuanto a la imagen propia de la iglesia de Nirgua, existe un relato según el cual la Virgen de la Victoria fue elaborada a la par de la patrona del municipio vecino de Salom, la Divina Pastora:

Cuentan los antepasados que un tronco de madera según tipo cedro se atravesó y cubrió el templo de tal madera que no permitió que aquel diluvio desvaneciera con la iglesia también. El tronco lo tomó y lo llevaron a un escultor que firmaba Valenzuela para ese entonces, tomaron a dos de las mujeres más bellas de la época y la modelo para nuestra patrona fue la señorita Rosario Sotillo… y su hermana fue la modelo de la Señora de la Victoria patrona del municipio autónomo Nirgua.

Por el contrario, existen autores que refieren que la devoción a la mencionada Virgen sería una imposición a las creencias autóctonas de nuestros aborígenes. Queriéndolos cristianizar a una diosa local, posiblemente a la “Princesa encantada de los Nívar” “Ojos de Agua” o “Yara” bautizándola como “Santa María de la Onza”. Así el poblado sería fundado como “Santa María de la Onza del Prado de Talavera de Nívar”

En este sentido, Elisio Jiménez Sierra en su libro titulado “La Venus Venezolana” refiere que en el actual estado Yaracuy existió un culto indígena a una Diosa, el cual fue sustituido por la devoción a “Nuestra Señora María de la Onza del Prado de la Talavera de Nívar.

Pero, de acuerdo a lo reseñado por Drenikoff (1985: 16,17) y Manara (1995:17,18) el Obispo Martí en su Relación y Testimonio Integro de la Visita General de este Obispado de Caracas y Venezuela, realizada en la ciudad de Nirgua, el 27 de noviembre de 1781, en la página 505b, informa de una iglesia de nombre “Santa María de la Victoria del Prado de Talavera” bendecida el 25 de enero de 1628, con dos altares, uno dedicado a Nuestra Señora de la Victoria y otro a Nuestra Señora del Carmen; por lo que queda claro que no existió ninguna con el nombre de Ntra. Sra. María de la Onza, que se debió a una equivocación al leer esos archivos y quedó el apelativo erróneo.

Al respecto, Manara destaca que “Santa María de la Onza”


…haya resultado de una errónea lectura de Santa María de la V.ria, o de la Victoria que alguien leyó en un viejo manuscrito como Santa María de la Onza.

Se destaca en la revisión de las fuentes donde se refiere esta descripción que asocia a la Virgen con la Diosa aborigen, responde a diversos creadores y recreadores del mito de María Lionza: Gilberto Antolínez, Elisio Jiménez Sierra (1971), Carlos Edsel (1979) y Gabriel Jiménez Emán entre otros…


FUENTES:

Bibliográficas
La Diosa de la Danta, Gilberto Antolínez / Ciclo mítico, legendario y folclórico de María de la Onza Compilación y Prólogo de Orlando Barreto (Ediciones Uney) S/F
Elisio Jiménez Sierra.  La Venus Venezolana  (1971)

Todos los enlaces web fueron verificados el 10/01/2017
Pueblos de Venezuela: Nirgua
María Lionza la Madre: