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martes, 14 de octubre de 2025

Baile en Candela se dio con la buena nueva de la certificación del culto a María Lionza como Patrimonio Cultural Inmaterial

 

El Baile en Candela tiene 77 años realizándose en Yaracuy Foto Luis Reverón

Yaracuy al día. Aliria Quevedo

14 de octubre de 2025. Como todos los 11 de octubre, todo se preparó para que cuando llegara la medianoche se diera el Baile en Candela, el cual ya tiene 77 años realizándose en los predios del Cerro María Lionza, estado Yaracuy, hoy convertido en monumento natural. Este año el baile se dio con la buena noticia de la certificación del culto a María Lionza como Patrimonio Cultural Inmaterial de Venezuela.

Se trata de una tradición ancestral que, según explicó el cronista oficial de Bruzual Luis Gallardo, tiene sus orígenes en el mundo entero sobre la dominación del fuego, ya que en los pueblos originarios los chamanes se sentaban en torno a ese fuego para purificar. A este origen se le suman otros elementos de orden mestizo, por ejemplo, de tronco africano, que es cuando se introduce la acción de pasarle por encima como elemento purificador. 


Miles de personas acudieron a honrar a María Lionza Foto Aliria Quevedo

Se estima que hayan acudido al monumento la última semana unas 25 mil personas, según anunció Juan Parada, autoridad única de Cultura, quien recalcó que nos visitaron personas de otros estados, incluso otros países, movidas muchas por la fe y otras como una experiencia turística digna de conocer, al ser considerada una de las manifestaciones culturales más importantes del país.

Indicó que se dio un gran despliegue logístico, ordenado por el gobernador Leonardo Intoci, que incluyó un amplio operativo de seguridad, así como mejoras en la vialidad y alumbrado, y todo el apoyo para la realización de todas las actividades.

Entre las personas invitadas estuvo el embajador de Haití en Venezuela Jaén Mary Vaval, quien señaló estar maravillado con todo lo que presenció, resaltando que son eventos que se asemejan a celebraciones de su país, al tener también raíces caribeñas.

La imponente montaña de Sorte, denominada Monumento Natural Cerro María Lionza Foto Aliria Quevedo

Pulmón vegetal y de fe

Uno de los altares más hermosos este año fue el elaborado por Shalim y su grupo, inspirado en la naturaleza. “Eso es María Lionza, el plano natural de toda la montaña, todo es verde y fresco.

María Lionza, aparte de ser el pulmón vegetal de Yaracuy, es el pulmón de la fe de muchas personas, y por eso es que cuando vienen turistas que no la conocen, salen de aquí con una fe hacia ella que dura toda la vida», expresó Shalim.



Los altares fueron realizados con mucha creatividad Foto Aliria Quevedo

Patrimonio Cultural Inmaterial de Venezuela

En horas previas al Baile en Candela, este sábado Yaracuy recibió oficialmente, de parte del Ministerio para la Cultura, la certificación del culto a María Lionza como Patrimonio Cultural Inmaterial de Venezuela, esto como parte del tercer Encuentro Pluricultural Multiétnico y Ancestral por la Soberanía y la Paz celebrado en el Monumento Natural que lleva el nombre de la reina madre de la naturaleza, el cual reunió también a autoridades nacionales e invitados internacionales.

Durante la ceremonia, la secretaria general de Gobierno Lenyis Martínez, junto a la autoridad única de cultura Juan Parada, cultistas y comunidad, recibieron el certificado de manos del viceministro de Identidad y Diversidad Cultural Ignacio Barreto, quien destacó la importancia de este reconocimiento.

El ritual del Baile en Candela se realiza en homenaje a María Lionza Foto Aliria Quevedo

“Declarar el Culto de María Lionza como Patrimonio Cultural Inmaterial es un paso significativo para preservar y valorizar nuestras raíces culturales. Este culto no solo es una expresión religiosa, sino también un espacio de convivencia, respeto y armonía entre los seres humanos y la naturaleza”.

A propósito de la celebración, reafirmando las raíces afrodescendientes e indígenas de la región, un centenar de tamboreros provenientes de los diferentes municipios del estado participaron en el repique «Ecos de Piel» organizado por el Instituto de la Cultura y el Gabinete Ministerial de cultura.
Igualmente, más de 300 cultores, creadores y artistas locales, protagonizaron un importante intercambio de saberes y tradiciones a las nuevas generaciones, quienes a través de las diferentes expresiones reforzaron el mensaje de sincretismo y resistencia, recordando que la identidad venezolana se construye sobre la base de la herencia indígena y africana.


Muchos van como creyentes y otros tantos como turistas que desean conocer esta manifestación cultural Foto Aliria Quevedo

Tres visiones de María Lionza… más allá del mito

María Lionza… más allá del mito, del rito y del culto es para muchos, naturaleza. Es cada hoja, cada semilla, cada bosque, cada ser que respira…

Y sí, hay quienes no ven con buenos ojos todo lo que ella representa, pero también hay miles que ven en “la reina” la sanación, la bondad y la humildad, y la tienen presente en cada paso que dan.

A continuación presentamos tres visiones de lo que significa María Lionza para Yaracuy y para Venezuela. Cómo está presente siempre, incluso, entre quienes no comulgan con su legado ancestral, pero que entienden que el respeto por las creencias de otros siempre debe prevalecer.

La artista plástico Patricia Proaño, el profesor Luis Gallardo, cronista oficial del municipio Bruzual, y la cultista Wendy Navarro nos expresaron, desde el punto de vista de su arte, de su investigación y de su pasión, lo que significa María Lionza… más allá del mito.

Parte de la preparación para el Baile en Candela Foto Aliria Quevedo


Patricia Proaño: Agricultura del alma

Desde su punto de vista como artista plástico, para Patricia Proaño María Lionza representa el ciclo de la vida y la resurrección, ese ciclo que te invita todos los años a revisarse, a sembrar y cosechar un alma. Eso es María Lionza, agricultura del alma.


Patricia Proaño

Ella considera que la negación de quienes rechazan todo lo que María Lionza representa viene del desconocimiento. “No es solo la ritualidad que representa el marialioncero en el Baile en Candela o a través de las mujeres sanadoras de Yaracuy, María Lionza también es el ritual de la cosecha, ella es protectora de las aguas y reina de las cosechas.

Ella anuncia que la cosecha está lista y a su vez anuncia la siembra, y esto es símbolo de vida. Estamos hablando del campesino, del agricultor, de la abuela y el abuelo que siembran no solo alimentos, sino la conciencia en su árbol, en su familia.

María Lionza es tierra, sin ella no tenemos alimentos. Pero además, María Lionza es el pasaje vivo, son sus montañas, todos los animales, los árboles; ella es la madre de todas las especies, incluyendo los humanos.

Estamos en un momento muy hermoso para darnos una nueva narrativa a través de una interpretación saludable que invita a la vida, invita a la ciencia, que es inclusiva”.

Señaló que María Lionza es una escuela de vida que invita a todos a volar como un águila y mirar el mundo sin resistencia y sin juicio. “Las religiones no nos definen como humanos, pero sí lo somos cuando comprendemos al otro. Un marialioncero lo hace, incluso, cuando es atacado”, expresó.


Luis Gallardo: Deidad matriarcal

Para mí, María Lionza significa identidad, además es uno de los símbolos más importantes de la yaracuyanidad y venezolanidad. Ella es deidad matriarcal, y en Venezuela las mujeres son elemento fundamental, son quienes rigen la realidad social de este país. 
Gallardo considera que se ha dado una mala visión de algunos de los rituales que se desarrollan en el monumento y algunos espacios.

“María Lionza no es un tema de hechicería ni de fetichismo, ella en esencia lo que persigue es recoger ese vínculo del hombre con la naturaleza, que vuelva a lo telúrico, que se pare frente a su paisaje, su historia y sea capaz de comprender que nosotros formamos parte del ambiente”.

Asegura que, de alguna manera, todos los venezolanos estamos ligados a María Lionza. Por ejemplo, cuando la abuela nos da un caldo para la gripe, “ahí estamos invocando a María Lionza desde la sanidad, no desde una práctica y una ritualidad cotidiana que está relacionada con una planta sagrada que se ha satanizado también: el tabaco”.

“Nosotros somos un pueblo cargado de magia, con la posibilidad cierta de generar una empatía con todos y además abrazarlos como María Lionza cuida y protege a todos sus hijos, así nosotros encendamos velas ni fumemos tabaco”.


Wendy Navarro: No hay satanismo aquí. 

“María Lionza, para mí, es todo. Ella es la madre naturaleza para nosotros. Cada semilla, cada árbol de la montaña nos representa a nosotros, a María Lionza.

Muchos se toman un té cuando tienen una gripe o agarran una planta para desinflamar una parte del cuerpo, ¿por eso somos brujos? Eso viene de nuestras raíces, eso sí es autóctono de este país.

La gente tergiversa las informaciones y les da un matiz negativo. Lo primero que hacemos nosotros es pedir permiso al gran poder de Dios, él está presente en todo lo que hacemos.

¿Qué tiene de satánico que agarre agua del río, se la eche a una persona y rece un Padre Nuestro? Estamos trabajando con la naturaleza que era lo que existía antes”.

Wendy nos contó que es sobreviviente de la tragedia de Vargas de 1999. “Llegué aquí sin nada y hoy en día lo tengo todo, además logré la sanación, ya que padecía de vitiligo.

María Lionza es algo bonito, nos da tranquilidad, ella es humildad. No es como la gente dice, un satanismo, nada de eso”, indicó.




Fotos: Luis Reverón 







Declaran culto a María Lionza como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación



La inscripción fue firmada por el ministro Ernesto Villegas a través del Instituto del Patrimonio Cultural. La devoción, originaria del estado Yaracuy, mezcla elementos indígenas, africanos y católicos


Por El Nacional

octubre 14, 2025 8:00 am



María Lionza es una figura central del espiritismo venezolano y es considerada una deidad protectora. Su culto ha trascendido generaciones| Foto Archivo


El gobierno de Nicolás Maduro inscribió oficialmente el culto a María Lionza como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, en un acto celebrado el domingo 12 de octubre.


La firma del certificado estuvo a cargo del ministro de Cultura, Ernesto Villegas, a través del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según informó el propio funcionario en sus redes sociales.



Villegas destacó que el reconocimiento se hace “en homenaje a las tradiciones que forman parte del imaginario colectivo y de nuestra memoria histórica”. Añadió que la devoción a María Lionza “es una fiesta, ceremonia y ritual que manifiesta la cosmogonía de nuestros pueblos originarios, manteniéndose viva durante todo el año”.


El ministro recordó que los momentos de mayor concentración de creyentes se registran durante Semana Santa y el 12 de octubre, cuando miles de devotos peregrinan hasta la montaña de Sorte, en el municipio Bruzual del estado Yaracuy, considerada el epicentro del culto.



“Debe ser tratada como todas las religiones”


Durante el acto de firma, Villegas señaló que la práctica espiritual de María Lionza contribuye a “enriquecer el tejido cultural, la memoria histórica, el imaginario colectivo y la identidad cultural” del país.


En declaraciones posteriores, el ministro sostuvo que “el culto y devoción a María Lionza es una creación autóctona venezolana profundamente arraigada en nuestras raíces culturales” y exigió que sea tratada y respetada como todas las religiones que se practican en el país.


El culto, de carácter sincrético, combina elementos del catolicismo, tradiciones indígenas y creencias africanas, y está asociado con rituales espirituales que incluyen danzas, rezos, baños purificadores y ofrendas a los pies de la montaña de Sorte.



Polémica por estatua de María Lionza de la UCV

La nueva declaración patrimonial revive la controversia surgida en octubre de 2022 por el traslado no autorizado de la estatua de María Lionza desde la Universidad Central de Venezuela (UCV) hasta Quibayo, en Yaracuy.



La pieza, creada en 1950 por el escultor Alejandro Colina, había permanecido resguardada en un galpón de la UCV desde que fue restaurada en 2004. En ese momento, la universidad no fue notificada oficialmente del traslado, lo que generó fuertes reclamos de la comunidad académica.


El Instituto del Patrimonio Cultural asumió la responsabilidad del traslado, alegando que la decisión buscaba “proteger, preservar y reubicar la estatua en condiciones acordes con su significado histórico y espiritual”. Las autoridades universitarias, sin embargo, calificaron la acción como una sustracción irregular del patrimonio cultural universitario.


El 9 de octubre de 2022, la obra fue develada en Quibayo, a los pies de la montaña de Sorte, en un acto encabezado por Ernesto Villegas, Freddy Ñáñez y el gobernador de Yaracuy, Julio León Heredia, acompañados de representantes de la Federación Venezolana de Espiritismo.

https://twitter.com/VTVcanal8/status/1579210042494324736 

María Lionza, figura central del espiritismo venezolano, es considerada una deidad protectora que simboliza la unión entre la naturaleza, la sensualidad y la fuerza femenina. Su culto ha trascendido generaciones y fronteras, extendiéndose a comunidades espiritistas de Colombia, República Dominicana y Panamá.


La montaña de Sorte, en Yaracuy, es reconocida como la capital espiritual del país, donde anualmente acuden miles de fieles para pedir favores, realizar promesas o rendir tributo a María Lionza

lunes, 13 de octubre de 2025

Culto a María Lionza fue certificado como Bien de Interés Cultural de la Nación

 


Prensa MPPC (12/10/2025).- El Culto a María Lionza fue certificado como Bien de Interés Cultural de la Nación en un acto espiritual y cultural celebrado el sábado 11 de octubre en el Monumento Natural Cerro María Lionza, estado Yaracuy.


El reconocimiento enmarcado en el Tercer Encuentro Pluricultural Multiétnico y Ancestral por la Soberanía y la Paz, valida la declaratoria patrimonial realizada en el 2005, en el marco del Primer Censo del Patrimonio Cultural Venezolano.


El viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, Ignacio Barreto, entregó el certificado emitido por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a Juan Parada, autoridad única de Cultura del estado Yaracuy, quien estuvo acompañado por practicantes y miembros de la comunidad.


Barreto enfatizó que “la declaratoria de patrimonio conlleva deberes del Estado y, sobre todo, de la comunidad para su salvaguardia y permanencia en el tiempo. Esta declaratoria abarca las distintas expresiones y manifestaciones en torno al culto a María Lionza, incluyendo el Baile en Candela (que ya posee una declaratoria aparte), así como las relacionadas con las Tres Potencias (Guaicaipuro, el Negro Felipe y la propia Reina Yara). Este culto es un ejemplo de la espiritualidad implícita en nuestros rasgos identitarios, una espiritualidad que nos define como un pueblo de paz que, al mismo tiempo, es capaz de dar la vida por su defensa.”


Por su parte, Juan Parada, agradeció el apoyo del presidente Nicolás Maduro y del Ministerio de Cultura, y reiteró el compromiso de trabajar en la protección y difusión de esta manifestación. “Este certificado no solo es un reconocimiento, sino una responsabilidad que asumimos en nombre de la Gobernación del estado Yaracuy. Es nuestro deber preservar y salvaguardar este legado cultural para las futuras generaciones, brindando el acompañamiento necesario para garantizar que su esencia permanezca viva.”


Asimismo, el Consejo Legislativo del estado Yaracuy (CLEY) aprovechó la ocasión, tras la lectura del Manifiesto por la Paz y la Soberanía, para declarar a “Las Tres Potencias” como Patrimonio Cultural del estado.


Como parte de la jornada cultural, más de cien tamboreros participaron en el repique “Ecos de Piel”, reafirmando las raíces africanas e indígenas. Además, más de 300 cultores, creadores y artistas locales participaron en diversos intercambios de saberes y tradiciones.


El acto concluyó con un reconocimiento a la Red Venezolana de Mujeres de Raíz Ancestral, previo al tradicional “Baile en Candela”, una expresión emblemática del culto, declarada Bien de Interés Cultural de la Nación en 2005, y presenciada por cientos de fieles y turistas en el sector Quibayo.

domingo, 12 de octubre de 2025

Venezuela declara el culto a María Lionza como patrimonio inmaterial: claves sobre la devoción a la reina de la montaña

 


Venezuela declara el culto a María Lionza como patrimonio inmaterial: claves sobre la devoción a la reina de la montaña

La oficialización se produce en uno de los días de mayor concentración de devotos en la mítica Montaña de Sorte


Por Jennifer James


2001 Domingo, 12 de octubre de 2025 Este 12 de octubre de 2025, la fe venezolana alcanzó un hito histórico al ser formalmente reconocido el culto a María Lionza como patrimonio cultural inmaterial de la nación.


El anuncio, realizado por el ministro de Cultura, Ernesto Villegas, otorga un estatus de máxima protección a una de las tradiciones sincréticas más arraigadas y enigmáticas del país.


La oficialización se produce, en uno de los días de mayor concentración de devotos en la mítica Montaña de Sorte, epicentro espiritual de esta manifestación.


La reina mítica Venezuela: origen e identidad de María Lionza 


La certificación, emanada del Instituto del Patrimonio Cultural, no solo valida una práctica que se nutre directamente de la cosmogonía de los pueblos originarios, sino que asegura la preservación de sus rituales, ceremonias y fiestas.


Esta decisión eleva la figura de la "Reina de la Montaña", blindando su devoción con las leyes de protección cultural y reconociendo su papel como madre protectora en el espíritu de miles de creyentes.


La figura de María Lionza, también conocida como Yara o Guaichía, es el resultado de un poderoso fervor religioso que conlleva elementos indígenas, africanos y católicos, floreciendo a partir del siglo XX.


Existen múltiples leyendas sobre su origen, pero la más extendida la describe como una hermosa princesa indígena, hija de un cacique caquetío, que nació con ojos claros (a menudo descritos como verdes), un rasgo que se consideraba un presagio funesto para su tribu.


Según el mito, la princesa, al escapar de un destino sacrificial, fue raptada por una gigantesca anaconda, dueña de las aguas.


Los espíritus de la montaña castigaron a la serpiente, que se hinchó hasta estallar, y eligieron a la princesa Yara como la nueva Diosa protectora de la naturaleza, las aguas y el amor.


Fue así como se transformó en la deidad que cabalga sobre una danta (tapir) y preside la Montaña de Sorte.


Las tres potencias: cultura y devoción 


El culto a María Lionza es central en el espiritismo venezolano y su deidad forma parte de la triada fundamental conocida como las Tres Potencias, que simbolizan el mestizaje cultural del país:


- María Lionza (representando el componente indígena, la naturaleza y la feminidad).

- El Cacique Guaicaipuro (representando el componente indígena y la resistencia ancestral).

- El Negro Felipe (representando el componente africano, la fuerza y la lealtad).


Sorte: el epicentro del fervor


La Montaña de Sorte, ubicada en Chivacoa (estado Yaracuy), es el santuario natural del culto. Es un Parque Nacional y funciona como un centro de peregrinación que atrae a miles de creyentes de Venezuela y el extranjero durante todo el año. Los picos de fervor se registran en:


Semana Santa: periodo de reflexión y rituales de purificación.


12 de Octubre: el día más importante del calendario, que coincide con la "Día de la Resistencia Indígena" en Venezuela. En esta fecha se realizan las ceremonias más complejas, que incluyen la "Danza de la Candela", un ritual donde los médiums caminan sobre brasas ardientes para demostrar la protección de los espíritus.


Un fenómeno sociocultural en Venezuela


Para los venezolanos, María Lionza y las Cortes espirituales que la acompañan (como la Corte Médica o la Corte de los Juanes) son a quienes los devotos piden ayuda para la salud, el amor, el trabajo y hasta la suerte. Su culto es dinámico, ya que, incorpora nuevos espíritus y refleja las necesidades y los cambios sociales del país.


En la autopista Francisco Fajardo los caraqueños observaron por décadas una icónica estatua de María Lionza (desnuda sobre una danta), obra del escultor Alejandro Colina. A su vez, el famoso cantante panameño Rubén Blades le dedicó una canción en el álbum Siembra, inmortalizando su figura en la cultura popular latinoamericana.

jueves, 26 de agosto de 2021

MARIA LIONZA LA DIOSA DORADA

Sobre las ancas de una danta errada Corre un mito

 

María Lionza, expresión poética de un matriarcado, se desplaza en puntillas por nuestra historia plena ando de fantasías la noche del ser yaracuyano.

 

Dice nuestro indigenista Gilberto Antolínez que el mito de María Lionza es de origen indígena, emparentado con las culturas ancestrales que forman la raigambre más profunda del pueblo y que de acuerdo a la dinámica social se ha ido enriqueciendo con elementos nuevos traídos de Más allá de nuestras fronteras.

 

Geográficamente se ha extendido así todo el valle de Yaracuy, desde las Sabanas de Londres, cerca de Yaritagua, hasta Albarico y San Javier; por toda la Sierra de Santa María de la Onza o Montañas de Nirgua y Sierra de El Tigre hasta cerca de Duaca, permaneciendo relativamente puro en toda esa extensión, pero desde Albarico hasta Carabobo, Guárico y Miranda se une a elementos negroides o cambia de sentido. Por el oeste Quíbor, Carora, Humocaro, Tocuyo, acepta elementos europeos e indígenas de otras estratificaciones un tanto confusas.

 

Sus dominios podríamos situar los entre Guama, Boraure y Chivacoa, donde el río nace y se forman pozas de aguas cristalinas, encerradas entre heladeras escarpadas interrumpidas por una serie de cavernas acabadas en la roca a manera de nichos que sirven de adoratorios. Tanto el agua, los bosques circundantes, las cavernas, como las pozas están “encantados” por espíritus de los padres de la raza representados por “genios locales”, guardianes de los tesoros naturales como el oro de Buría, el cobre de Aroa, las plantas medicinales, los animales selváticos, las resinas aromáticas y maderas preciosas. También reinan los espíritus de los adoratorios como silfos (genios del aire), ondinas (ninfas de las aguas) y gnomos (duendes).

 

Las pozas son antesalas de un mundo subacuático y subterráneo así como las grandes piedras erráticas ancladas en las sábanas de Salom, Cocorote y Sabana de Parra. Bajo las aguas hay grandes siembras, minas, animales, hombres y plantas iguales a los que se encuentran en la superficie de la tierra; pero además hay una raza de enanos que vigila el trabajo de los encantados. Todo el que se bañe sin ser grato a los espíritus sorteños, en las aguas de las pozas es encantado y convertido en piedra negra. También habitan bellísimas mujeres que se le aparecen a determinados personajes como una tentación en los curó del Bosque, en el fondo de las pozas tienen los ojos y cabellos del color del agua en los remansos

 

Los mojanes (brujos o piaches) son como agentes de esas divinidades capaces de vendernos en El Encanto pagándole cierta cantidad de dinero. En Sorte vivían 7 y otros en sitios diferentes. Fueron famosos Sandalio Medina (Chivacoa) Santos Barrios (Cocuaima) Bartola Martínez (Albarico) Don Agapito (curandero) y Don Alfonso (La Mosca). A su vez se clasificaban en brujos negros (propiciadores del mal) y magos blancos (combatían las malas acciones).

 

El mundo subacuático está dominado por María Lionza a María Alonso, Diosa del amor y la fortuna, de los ríos y lagunas, origen de la raza aborigen. Administra todo el valle del Yaracuy y Serranía de Nirgua, como las vertientes de Buría y San Pedrito. Tiene por sedes principales la laguna de Nirgua y la cueva de La Váquira. Está muy unida a otra divinidad conocida como “Don Cantalicio mapanare” que tiene forma de serpiente y representa el arcoíris. De él dependen “Don Francisquito del Yurubí” y “Don Juan de Los Barrancos”.

 

Como consecuencia de la colonización española la representación de María Lionza se modificó hasta parecerse físicamente a La Virgen y como medio para evitar la persecución del culto adoptó el nombre de María de la Onza, del Prado de Talavera de Nirgua. De allí que se le aparezca a los cazadores vestida con un manto azul, joyas y plumas de colores y los recibe en su Palacio subterráneo. Allí los asientos son saruras (boas) los tapires hembras reemplazan a las vacas, los Pumas a los perros, los jaguares y cunaguaros a los gatos y los venados a los chivos. Cuando pasea por el bosque lo hace en una gigantesca danta, cuyas ancas están erradas con signos similares a los dibujos de los petroglifos. Esta danta no puede ser herida o muerta por ningún tipo de arma y solamente puede ser alejada mediante “las contras” que conocen los mojanes.

 

La mansión de María Lionza comprende siete salas. La central tiene esculpidos en los cuatro puntos cardinales un tigre, un venado, una tortuga y un caimán. La contra que debe llevar el viajero en aquellos sitios consiste en una mezcla de tabaco, aguardiente y piedra de centella. Si alguien olvida algún objeto al bañarse en las pozas no debe volver a buscarlos, porque será convertido en piedra negra o se perdería para siempre; sí oye risas, voces o su nombre no debe voltear ni responder; no debe gritar ni hablar en voz alta porque desencadenaría un huracán y vería volar una serpiente de siete alas a la que sólo podría dominar si reza siete oraciones (una por cada ala) enseñada mediante tributo pagado a los mojanes.

 

María Lionza concede oro y poderío en este mundo a cambio de servidumbre psíquica del favorecido en el mundo subacuático, después de la muerte visita al hecho de los asociados en forma de mujer bella y sensual o habla con ellos en las corrientes solitarias de cuyo seno sale como culebra de ojos verdes con gran poder hipnótico. Así describe Antolínez el mito que ya forma parte del acervo cultural yaracuyano y que consideró como una riqueza espiritual que ha contribuido a preservar los recursos naturales de sus dominios y en tal sentido es beneficioso debe conservarse.

 

Hoy Sorte constituye un monumento natural y es un centro de atracción turística muy visitado durante todo el año por gente proveniente no sólo de Venezuela sino también de las Islas caribeñas y naciones vecinas. Viene una mejor orientación de esa corriente turística en defensa de la naturaleza y que a su vez garantice un margen mínimo de seguridad y comodidad en pro del visitante, así como también de la región que lo recibe.

 

Mientras haya gente a vida de fe, no canalizada por las vías tradicionales, Existirá el mito de María Lionza y Yaracuy será siempre tierra pródiga en mitos y leyendas

 

FUENTE: Revista Barquisimeto número 55 diciembre 1984


martes, 24 de agosto de 2021

María Lionza: UN MITO DE TODOS LOS VENEZOLANOS

 

La famosa monarca de Sorte es adorada en los altares levantados en casi todos los estados del país por más de un millón de fieles. Famosos políticos y deportistas figuran entre sus más fanáticos creyentes.

 

Por. Freddy Jiménez C.

Lo sobrenatural, lo misterioso, la magia y la brujería siempre han aparecido en la historia de los pueblos. Es como una búsqueda de otros caminos para evadir la difícil realidad de las diarias calamidades. Es acaso, también la respuesta la respuesta más fácil que el hombre ha encontrado ante las grandes interrogantes de la vida, o como lo señalan algunos científicos, una manera de sometimiento de los pueblos por parte de las clases dominantes, formando una falsa conciencia en ellos. Sin embargo, es un hecho claro que docenas de miles de personas de distintos niveles sociales se han visto atraídos por estas creencias, que en nuestro pueblo, al igual que toda América Latina, proliferan cada día más.

 

El entrecruzamiento de las creencias:

 

En Venezuela, estas creencias se entremezclan de manera especial, siendo bastante difícil poder diferenciarlas, a pesar de que existan diversos centros de promoción y enseñanza. Podemos encontrar hoy en día a la brujería, el ocultismo, la hechicería, la adoración de las ánimas, los yerbateros y curanderos, el sincretismo o la fusión de creencias, etc.

 

Algunas de éstas prácticas eran ya conocidas por nuestros aborígenes de la pre-colonia y más tarde se mezclaron con las supersticiones de los blancos europeos y negros africanos. La antropofagia y los tótems de nuestros indígenas conocieron el vudú negroide y la hechicería europea predominante en la Edad Media. Sin embargo, posterior a esa época han llegado a nuestras tierras distintas creencias provenientes de diversas partes del mundo. Así tenemos a los rosacruces, el espiritismo y el espiritualismo, la metafísica, los libros de Joaquín Trincado (español) y Allan Kardec (francés), el misticismo, etc.

 

El encanto de la Montaña de Sorte

 

En Venezuela una de las creencias que más fuerza ha tomado es la adoración a la Reina de las Montañas “María Lionza”. ¿Mito? ¿leyenda? ¿expresión autóctona de lo sobrenatural? a través de los años y tal vez siglos este nombre ha sido invocado a lo largo de nuestra geografía sin importar el nivel económico, cultural, social e incluso de distinción política.

 

Tiene como centro principal la montaña de Sorte, perteneciente al maciso de Nirgua, que se levanta en las afueras de Chivacoa, en el estado Yaracuy. De esta serranía, 22 kilómetros están dedicados al culto de la Reina y a las más diversas prácticas de ocultismo. Está formada por distintas entradas como son: Buchicabure, Carirubana, Mirimisas, El Sorte, Lagartija, Aracal, Quivallo, Loro y Tacarigüita. A lo largo de Sorte y en cada una de sus entradas, la montaña presenta claras muestras de los adoradores de la Reina. No pasan cien metros sin encontrarse altares (construidos formalmente o improvisados), dedicados a Santos, Caciques indígenas, negros esclavos, héroes de la independencia y personajes propios del culto espiritista, símbolos distintos sobre la tierra y en los árboles, escritos en clave, velas colocadas sobre piedras y grutas, en los matorrales, a lo largo del río, botellas de ron, tabacos y diferentes prendas personales. Son claras muestras de la fe y el rito. Todos estos elementos sumados a lo tupido de la vegetación, lo siempre misterioso de los ruidos montañeros, lo atractivo del río y su continuo correr, le dan a la montaña de Sorte un verdadero ambiente mágico, misterioso y de inesperado encanto, capaz de facilitar cualquier acto de brujería o rito sobrenatural, aún más si éstos se efectúan a las horas de la noche, cuando el sonar de tambores y las permanentes fogatas son de obligatoria utilización.

 

Todo se presta para que en este sitio nazca la leyenda: La de la Reina María Lionza.  Sus propios seguidores presentan distintas opiniones sobre su origen, para algunos fue hija de un español y una india, de vida sencilla y normal, capaz de conmover por su bondad y amor a los animales, que al morir joven y virgen, por enfermedad desconocida, los pobladores de la zona empezaron a invocarla para solicitar su ayuda. Otros dicen que era una reina indígena que fue encantada en la montaña, sin embargo, su ubicación cronológica no está clara, puede ser en los inicios de la conquista o mucho antes de la llegada de los españoles.

 

Los otros lugares de adoración a María Lionza

 

En toda Venezuela existen centros de adoración a María Lionza. Las grandes montañas, con la presencia de sus ríos, su fauna y flora virgen, son testigos de caravanas que creen encontrar en la comunicación con lo sobrenatural un acto de esperanza. Así encontramos en el Estado Portuguesa, las montañas de Agua Blanca (dicen que es el centro de los espíritus del mal). En el Estado Lara: Buena Vista, situado en Duaca, Salto Ángel en la Miel, quebrada del Vino, en Carora; Tapialito entre Lara y Falcón. En el Estado Yaracuy: El Cambural en Yaritagua, la Gotera en Chivacoa, las Minas de Aroa, Los Aguacates en Nirgua. En los Andes: La laguna del Toro, Biscucuy en Trujillo. En Oriente: La cueva del Guácharo en Monagas. En el Estado Miranda: Barlovento, Río Chico, la quebrada de la Virgen en Los Teques. En Aragua: Los Chaguaramos, Las Delicias, Choroní. En Caracas: En el Junkito, el río Limón. En Falcón: El cerro de Galán, el río Los Remedios y Los Botalones.

 

El altar de María Lionza

 

El culto se expresa de manera casi homogénea en todo el país, en la invocación de los espíritus, bien en un ambiente natural, como las montañas y ríos o frente a un altar rigurosamente decorado, recargado de figuras, retratos, estatuillas, vasos con licor, tabacos, cigarrillos en cruz, chucherías, promesas escritas, etc. Todo altar está presidido por la Reina María Lionza, “monarca de las 40 legiones, formadas por 10.000 espíritus cada una, sus hermanas Margarita, Guillermina y de las Flores, la Corte India: Con el Cacique Guaicaipuro y el Indio Mara; la Norte Negra: Con el Negro Felipe, la Negra Francisca, el Negro Miguel, la Negra Matea; La Reina María La Onza, (para unos la madre de la Reina María Lionza, para otros la misma María Lionza, pero para malos negocios), además de diferentes santos católicos y figuras como José Gregorio Hernández y Simón Bolívar.

 

En estos sitios prevalece lo primitivo, el atraso cultural y lo paupérrimo, que contemplan el escenario, donde brujos curanderos y yerbateros y médiums, demuestran un claro e innato conocimiento de la psicología humana, que los convierte en los personajes claves de todo el culto.

 

Los brujos más famosos

 

El trabajo de los brujos en Venezuela, se remonta a la misma leyenda. Sin embargo, podemos nombrar entre otros, algunos de los más antiguos y famosos en este oficio; Lino de las Mercedes Valles, de Chivacoa, de quien se dice, fue el último en hablar con María Lionza; Rosa Emilia Soteldo y Rómulo José Corobo, también de Chivacoa, con más de 30 años de práctica; Negrín, nombrado brujo de principios de siglo (incluso hay una calle de Sabana Grande que recibió su nombre), Alejandro Torrealba de San Casimiro; Marcos Lobato y el brujo Andrés en El Valle y Santa Teresa en Caracas; Juan Antonio Castillo en San Juan de los Morros; José Azuaje y Flor Arias en Barquisimeto; Rafael Linares en Sabana de Parra y Alí Griman en Urachiche. De todas maneras, hoy se estima en más de 20.000 los practicantes y cerca de un millón de creyentes y fanáticos.

 

Entre los brujos se pueden encontrar distintos niveles: Los que sirven de banco para ayudar a invocar a los espíritus, los que hacen de materias para recibir a las ánimas, los médiums, los que llaman a los espíritus superiores, los que hacen de curanderos, etc.

 

Es de hacer notar que muchos de estos personajes hacen su vida normal, manteniendo su práctica en total silencio; sin embargo, los hay a tiempo completo e incluso recibiendo jugosas ganancias por sus consultas.

 

Cuando María Lionza y la política se unen.

 

Los adoradores de María Lionza no han permanecido alejados de la política, ya que parecen también atraídos por esta interesante actividad. Por ejemplo, se recuerda la campaña que efectuó la sacerdotisa Beatriz Correa en favor del F.D.P., por la candidatura de Lorenzo Fernández (pero esta vez sin respaldo de la Reina), el impulso que algunos brujos de Chivacoa le dieron a la Cruzada Cívica Nacionalista en 1968. El proselitismo en favor de COPEI que realiza el brujo Torrealba en San Casimiro, que ya nombramos, y hasta los brujos de izquierda podemos señalar como Corobo de Vanguardia.

 

La creencia en María Lionza, el espiritismo, lo esotérico, no tiene límites económicos, sociales o políticos en nuestro país, los creyentes provienen de diferentes sectores, incluso renombrados personajes de la vida nacional aparecen entre los que siguen el culto espiritista: Eugenio Mendoza, Juan Vicente Gómez (quien tenía siempre a la mano a la bruja Ignacia y al famoso Negrín), Marcos Pérez Jiménez (quien al principio reprimió a los practicantes, pero luego hizo pactos con la Reina María la Onza) construyendo en Caracas esa famosa estatua en su honor y un monumento en la montaña de Sorte), el almirante W. Larrazábal, Rómulo Betancourt (que mantuvo una oficina en Miraflores conocida como el despacho de los brujos, donde pocas personas tenía entrada), Leonardo Montiel Ortega, el Morocho Hernández, Luis “Lumumba” Estaba. Incluso algunos brujos han dicho que el presidente Luis Herrera Campíns visita periódicamente las montañas de Agua Blanca en su Estado natal.

 

No hay duda que la leyenda de María Lionza, es autóctona, que aparece vinculada a toda nuestra historia, que en su culto se nota una constante exaltación nacional. Es normal ver en los altares la Bandera Nacional u oír el Himno confundido con las oraciones. Sin embargo, el rito que se desarrolla es una mezcla de creencias que provienen de otras tierras.

 

En el resto de América Latina existen ritos parecidos al nuestro, por ejemplo la llamada reina del mar, en el Brasil, pero guardando las peculiaridades de cada país.

 

Creemos que la descripción de los mitos y leyendas de nuestra patria es una tarea todavía inconclusa, que su historia forma parte de la historia menuda de Venezuela, que su profundización nos llevará a entender con más claridad la idiosincrasia y los valores del venezolano, su manera de ver las cosas, sus creencias, sus inquietudes, los mecanismos de dominación y manipulación social que se desarrollan.

(Sin fecha, aproximadamente 1980

sábado, 17 de abril de 2021

María Lionza: simetría e inversión mítica y ritual


Fotografías de César Escalona


Por: Gustavo Martin (1990) 

En un trabajo anterior, sobre la base de una experiencia de campo realizada con un grupo de alumnos del doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Central de Venezuela, hacíamos una serie de reflexiones en torno a los rituales ligados a María Lionza. el enfoque del mismo Está orientado hacia el estudio de las motivaciones y resultados de los ritos de posesión que se realizan en la montaña de Sorte. En cambio, en el presente ensayo queremos demostrar que las versiones del mito de María Lionza encontradas en nuestro país se organizan constituyendo formas simétricas, pero invertidas, en relación a otras variantes del mismo mito, presentes en áreas geográficas diversas; hecho que vemos confirmado en relación a los rituales donde también percibimos, pero en forma aún más evidente, esta especie de inversión, En comparación con ritos unidos al mismo mito realizados en otras latitudes.

Comenzaremos tratando de demostrar nuestra hipótesis de la simetría mítica, la para lo cual nos basaremos en las versiones que aparecen en "Magia y religión en la Venezuela contemporánea". Sin embargo, es conveniente, antes de entrar de lleno en este punto, hacer una serie de precisiones teórico-metodológicas en relación al estudio de los mitos. Al hacerlo tomaremos como marco de referencia fundamental las tesis desarrolladas por el antropólogo Claude Lévi-Strauss en torno a los mitos y su análisis.

Lévi-Strauss comienza por rechazar las concepciones según las cuales los mitos se reducen a: 1. La expresión de sentimientos universales (amor, miedo, odio, etc.) 2. Intentos de explicación de fenómenos que serían de otra forma inexplicable (fenómenos meteorológicos, astronómicos, etc.), o 3. Simples reflejos de la estructura social. Según este autor el estudio estructural de los mitos debe dirigirse no a estos contenidos particulares, sino más bien al análisis de los aspectos lógico formales que sirven de base a dichas construcciones míticas. Esto nos lleva a lo que Lévi-Strauss denomina la "antinomia del mito". Es decir, al hecho de que éstos, a la vez que tienen y están en el lenguaje, se encuentran también más allá de él: poseen un metalenguaje. Para mejor ilustrar esta antinomia, el antropólogo francés, acude a la distinción establecida por Saussure entre "langue" y "parole",  las cuales constituyen aspectos complementarios, e irreductibles, de una misma realidad lingüística. La "langue" constituye el aspecto estructural -sincrónico- y pertenece al dominio del tiempo reversible, y la  "parole" es la dimensión estadística -diacrónica- que cae en el terreno del tiempo irreversible. Es decir, los mitos nos refieren a una dimensión temporal, y por lo mismo, contingente, a la vez que a una dimensión atemporal y permanente. Al estar referidos a acontecimientos del pasado los mitos son históricos; pero al poner de relieve una continuidad entre pasado, presente y futuro, presentan una estructura continua.

De lo anterior, derivan  varias consideraciones de carácter metodológico: 1. El sentido de los mitos no depende de los elementos aislados que entran en su composición, sino de la forma de su ordenamiento; 2. A pesar de lo anterior, se pueden aislar unidades mínimas de sentido mítico: los llamados "mitemas"; 3. El mito es una forma específica del lenguaje y, 4. La especificidad del mito como lenguaje debe ser buscada "...Por encima del nivel habitual de la expresión lingüística". De esta forma, la lectura de un mito se asemeja a la de una partitura musical. Esto es precisamente lo que Lévi-Strauss intenta demostrar en la "Obertura" de Lo Crudo y lo Cocido. La lectura de un mito por lo tanto se hace sobre dos ejes: uno diacrónico (una página después de la otra y la lectura de izquierda a derecha y otro sincrónico de arriba hacia abajo). "Es por ello que sólo a través de un análisis que sea a la vez estructural e histórico puede llegarse al conocimiento de la realidad mítica".

En la misma "Obertura" de Lo Crudo y lo Cocido se busca demostrar como ciertas categorías empíricas (crudo y cocido, fresco y podrido, etc.), las cuales tienen permanencia en el pensamiento indígena como lo demuestra la observación etnográfica, sirven de "instrumentos conceptuales" que revelan nociones abstractas y las agrupan en proposiciones. Es más,
... la diferencia fundamental que yo percibo entre nuestro pensamiento y el suyo (su pensamiento no en cuanto hombres, sino en cuanto que este pensamiento se manifiesta en formas diferentes de civilización) guarda relación con el hecho de que estas sociedades no hacen la separación tajante Qué es habitual de nuestra tradición filosófica, tomada en cuenta también por la ciencia entre lo sensible y lo inteligible. Al contrario, para ellos, existe continuidad entre los dos reinos: clasificación del mundo se manifiesta directamente a través de los órdenes de la sensibilidad; y es a intuición que yo trato de llevar con medios y registros diferentes, las ciencias del hombre.

Es pues a esta lógica de las cualidades sensibles a lo que se refiere Lo crudo y lo Cocido mientras De la Miel a las Cenizas pretende ser un análisis de las formas (categorías tales como lleno y vacío, arriba y abajo, adentro y fuera) y más concretamente de oposiciones temporales lo cual se complementa con el tercer volumen de las mitológicas, titulado El origen de las maneras de Mesa, donde se salta del hemisferio sur al norte y de las oposiciones temporales a las espaciales. Asimismo, se pasa del relato estructurado a lo que Lévi-Strauss denomina relato "con cajones". Por último, en El hombre Desnudo, las oposiciones binarias pasan del espíritu al cuerpo del individuo y a través de ello "...reconstruimos mentalmente el espectáculo del mundo tal como creemos aprehenderlo, por nuestros sentidos".

El relato mítico se vuelve inteligible, tomando en cuenta su significación en detalle, desmenuzando su significación, si percibimos a los mitos como el resultado de un juego de combinaciones, permutaciones y transformaciones, escuchando tu mensaje como si diéramos una ópera o leyéramos una partitura musical. De esta forma, los diversos códigos (culinarios, social, astronómico, zoológico, botánico, musical) que aparecían como intraducibles uno respecto al otro, logran ser articulados y descodificados.

En cuanto al método propuesto para el análisis de los mitos, Lévi-Strauss señala la existencia de varios momentos o niveles de la investigación. El primero de ellos, es el estudio de lo concreto, el de la ubicación del mito y el de su descripción en una o varias poblaciones que tienen en común una geografía, una historia o un mismo origen étnico. En este primer momento -que se corresponde con la etnografía- tomamos un mito particular, extraído de una sociedad dada, la cual -como ya indicábamos- está determinada espacial temporal y culturalmente.

Este "mito de partida" exige pues que se le ubique en un contexto social geográfico e histórico. En el segundo nivel se establece una comparación entre la versión inicial y otras variantes provenientes de sociedades próximas geográfica e históricamente. Es el momento de la etnología para la cual el contexto etnográfico sigue siendo importante. Nos dice Lévi-Strauss que el mito de partida no se escoge por su arcaísmo, su complejidad o simplicidad, sino por la intuición de riqueza y fecundidad. Sin embargo, una de las premisas fundamentales del análisis estructural es de incorporar todas las variantes posibles que un mito pueda tener, considerando que cada una de ellas es verdadera.
No existe versión verdadera de la cual las otras serían solamente copias o ecos, deformados, todas las versiones pertenecen al mito.

Para Lévi-Strauss se trata no del empobrecimiento o disolución del contenido, sino de una nueva forma de aprehenderlo, traduciéndolo en forma de estructura vale decir en "...un grupo de propiedades comunes, expresables en términos geométricos y transformables unas en otras por medio de operaciones que son ya un álgebra". Al conocer el mayor número posible de variantes de un mito, ordenándolas a la vez en una serie, comprendemos mejor el proceso y las leyes que permiten pasar de una variante a la otra, de un extremo al otro de la serie, en donde encontramos dos versiones que ofrecen "... una con respecto de la otra una estructura simétrica pero invertida".  el aparente caos inicial es Entonces sustituido por una lógica que no es otra cosa que la expresión del espíritu humano. ¿Cuáles son estas operaciones lógicas que se expresan tanto en los mitos como en cualquier otra actividad humana? Lévi-Strauss nos señala algunas. En primer lugar, la búsqueda de una síntesis. En este sentido "...El pensamiento mítico procede de la toma de conciencia de ciertas oposiciones y tiende a su mediación progresiva". Así, por ejemplo, en el mito de María Lionza se intentan reconciliar dos términos que a primera vista resultan absolutamente contradictorios: nos referimos a la pareja madre/hembra. El logro de la síntesis pasa, en un primer momento por la sustitución de los elementos inicialmente opuestos por otros nuevos, equivalentes a los primeros, que admiten un término intermediario. Esto permite una suerte de reacción en cadena, en la que cada elemento polar o el mismo terminó sintético pueden ser reemplazados por formas equivalentes, estableciéndose así nuevas oposiciones y correlaciones sin que podamos excluir la inversión.



Sería sumamente difícil aplicar todas estas premisas teórico-metodológicas al estudio del mito de María Lionza, sobre todo tomando en cuenta el poco espacio, el escaso tiempo y el número de versiones disponibles. Sin embargo, trataremos de hacer uso de algunas de estas categorías para demostrar la simetría de las versiones que hemos recogido y la inversión que ocurre en el rito, respecto tanto al mito como a otras versiones rituales practicadas en otras culturas.

Debemos señalar que el mito y los ritos de María Lionza constituyen una especie de geología simbólica. A los aportes indígenas iniciales se han ido sumando nuevas capas de creencias y prácticas provenientes de culturas africanas,  la religión católica (con su multiplicidad contradictoria de significaciones), el espiritismo, la santería cubana, ciertos contenidos de la ideología patriotera y personajes históricos provenientes de los más diversos orígenes. Una de las características de este culto es pues su gran permeabilidad, pero pensamos que ésta opera solamente a nivel de los contenidos. Por el contrario, en lo referente a la estructura lógica subyacente encontramos una permanencia que supera las diferencias tanto históricas como geográficas.

En otro trabajo al analizar el mito de María Lionza describimos versiones provenientes de etnias tan lejanas, histórica y geográficamente como los murngin de Australia y los venda y peul de África, pasando por numerosas variantes presentes en diferentes culturas americanas. No queremos repetir aquí todas las versiones estudiadas en el trabajo anteriormente citado. Nos contaremos con hacer uso de solamente algunas de ellas a fin de demostrar la sincronía del mito. Posteriormente trataremos de establecer un mínimo de reglas lógicas que permiten la transformación de ciertas variantes, presumiblemente más antiguas, en versiones que tienen carácter o sentido más actual.

La primera versión que tomaremos en cuenta fue recogida por la excelente etnógrafo Angelina Pollak-Eltz: 


Hace muchos años, antes de la conquista, un jefe de los indios caquetíos de la región de Nirgua (Yaracuy), tuvo una hija, una bella muchacha de ojos claros. Según las tradiciones indígenas una niña de ojos claros traería mala suerte a la tribu. Pero como era tan hermosa el cacique no tuvo el coraje de matarla sino que la escondió en su bohío. Cuando ya era mujer, un día la joven salió de la casa a plena luz del Sol y se acercó a una laguna donde por primera vez vio el reflejo de su bella cara en la superficie del agua. Pero la vio también el dueño de la laguna, una serpiente anaconda, y se enamoró de la virgen. Raptó a la muchacha.  Pero la fiera fue castigada por este acto criminal: se hinchó más y más hasta que ocupó toda la laguna. El agua salió inundando todo el territorio de la tribu. Los indios perecieron. Por fin el monstruo se reventó.  La Bella muchacha se convirtió en la dueña del agua, protectora de los peces y más tarde extendió sus poderes sobre la naturaleza, la flora y la fauna selvática en el vasto territorio vecino. Así surgió la imagen de una diosa protectora de la selva.

Otras versiones de este mito nos las ofrecen Gilberto Antolínez, Beatriz Veit-Tané, Santos Erminy Arismendi, Lisandro Alvarado,  Jacqueline Clarac de Briceño, Metreaux, entre otros. 
Una segunda versión del mito es expuesta por Claude Lévi-Strauss, quién la toma de los murngin, dándole el nombre de "El origen de los seres y las cosas".

En el comienzo de los tiempos, las dos hermanas Wawilak se pusieron en camino en dirección del mar, nombrando de paso los sitios, los animales y las plantas; una estaba embarazada y la otra transportaba a su hijo. Antes de partir, se habían unido incestuosamente a hombres de su mitad. Después de que la hermana menor hubo dado a luz, prosiguieron su viaje y se detuvieron un día cerca del estanque en que vivía la gran serpiente Yurlunggur, Tótem de la mitad Dua a la que ellas pertenecían. Pero la hermana mayor mancilló el agua con la sangre de la menstruación; la serpiente indignada salió, provocó un diluvio de lluvia seguido de una inundación general, y luego se tragó a las mujeres y a sus hijos. Mientras la serpiente se mantuvo enderezada, las aguas recubrieron la tierra y la vegetación. Desaparecieron cuando se acostó de nuevo.

Del mito australiano nos ofrecen variantes una serie de autores entre los que vale la pena citar a Geza Roheim, Berndt,  Mircea Eliade y Bruno Bettelheim.

Una tercera variante la tomamos de Roumeguere-Eberhardt, quién la extrae de los venda donde recibe el nombre de El mito del pitón:

El pitón toma una segunda esposa, la cual no sabía que él era un pitón. Durante la noche la mujer sentía algo frío que se deslizaba cerca de ella, pero cuando ella preguntaba qué era aquello, el pitón la mandaba callar. En el día, la mujer salía cultivar el campo en compañía de la primera esposa del pitón. Curiosa de ver a su marido, la mujer busca regresar al poblado, pero la primera esposa se lo impedía. Sin embargo, con el pretexto de haber olvidado su arado, la mujer regresó al pueblo un día y encontró sentado en el patio de los hombres al pitón,  quién fumaba tranquilamente. Este, curioso por haber sido visto por la mujer, huyó y desapareció en las profundidades del Lago Fundudzi. Dejó de llover, los cultivos se secaron, reinó una gran hambruna. En todo el país y por todas partes las fuentes de agua se agotaron. Los esqueletos de la adivinación fueron consultados y revelaron que la desaparición del pitón era la causa de todas las calamidades: el pitón reclamaba a su joven esposa y pedía que ella se le uniese en el lago Fundudzi. Entonces, todo el pueblo se reunió, mientras las jóvenes de la nobleza preparaban la cerveza ritual llamada Mpambo. Cuando ésta estuvo lista,  todos descendieron hacia el lago, los hombres bailaban y cantaban el Tshikona, invocación a los ancestros de la tribu, mientras las mujeres transportaban la cerveza. La joven mujer del pitón estaba escondida en medio de esta muchedumbre y no oía otra cosa que el sonido de las flautas Tshikona. Llegados al lago, la cerveza sagrada fue ofrecida al pitón como ofrenda propiciatoria; después la joven esposa cargando una calabaza llena de cerveza, entró en el agua y desapareció en las profundidades del lago para unirse a su marido. En este momento comenzó a llover.

Pudiéramos ahora intentar trazar algunas grandes líneas de la estructura subyacente común estas tres variantes del mito, estableciendo la serie de equivalencias u homologías que evocan: 

Serpiente = Macho = Fertilidad = Mundo sagrado.

Mujer (con reglas o curiosa) = Hembra= Infertilidad = Mundo profano.

La serpiente es entonces el principio masculino responsable de la fertilidad y pertenece al mundo sagrado. Es la serpiente la que trae la lluvia o el agua necesaria para la vida. Pero, el exceso de agua también puede ser negativo y traer consigo la destrucción y la muerte. La serpiente también se encarga de controlar los excesos de agua. La serpiente al erguirse o pararse (falo) trae el agua. Pero, si se mantiene erguida el agua continúa fluyendo y causa el diluvio. La mujer, por su parte, sobre todo si tiene algún exceso (es impura o es curiosa) representa la infertilidad del mundo profano. Generalmente, la serpiente de agua tiene un equivalente en el arcoiris. Ambos aparecen cuando se inicia la estación de lluvias. De allí que sirven para simbolizar la fertilidad. Vemos aquí demostrada la simetría de las estructuras que subyacen a estas tres versiones del mito, pertenecientes a culturas ubicadas en diferentes tiempos y espacios.


 Pero, tanto la serpiente como el arcoiris, son símbolos ambivalentes, pues sintetizan los principios masculinos y femenino. De esta forma, los hombres de las sociedades donde aparece este mito intentan resolver, a nivel imaginario, una contradicción presente a nivel de lo cotidiano social: la que opone el poder masculino la dominación y control que ejercen sobre las mujeres, al poder que representa la capacidad reproductora de éstas. De hecho, en la mayoría de las sociedades donde aparece este mito, el mismo está ligado a la iniciación de los jóvenes, periodo en el cual se considera que los mismos son seres andróginos.

El análisis de los ritos confirma esta conclusión, pues vemos como en los mismos, los hombres se hacen incisiones en el pene y en los brazos, los cuales serían el equivalente simbólico de la vagina, o en la iniciación se transmite como secreto a los jóvenes la existencia de unos seres primigenios hermafroditas o andróginos, autosuficientes desde el punto de vista reproductivo, sin que podamos olvidar hacer mención de la extendida práctica de la "couvada", en la cual es el hombre quien sufre los efectos del parto.

Sin embargo, en las variantes del mito que se vincula al culto de María Lionza y en sus ritos, encontramos una inversión de las significaciones presentes en las cadenas paradigmáticas.  Así tendríamos los siguiente: 

Maria Lionza = Hembra = Fertilidad = Mundo sagrado.

Serpiente = Macho Infertilidad = Mundo profano.

Aquí la mujer aparece como superior al hombre y se relaciona con la fertilidad y el mundo sagrado, mientras el hombre está ligado a la infertilidad y el mundo profano. La inversión estructural ocurre principalmente a nivel ritual y a través de ella se busca una construcción ideológica donde el poder reproductor de la mujer añade su posibilidad de control político a nivel de un imaginario que forma parte de la realidad de los creyentes. Además, la mujer es reivindicada en su condición de hembra/madre, superándose la vieja escisión que separa tajantemente estos dos términos.

Realmente, uno de los objetivos últimos del Culto de María Lionza, pareciera estar vinculado a la necesidad de reivindicar ideológicamente a las personas que sufren de alguna forma de marginalidad social: las mujeres, los homosexuales, los desposeídos, los indígenas, y todo tipo de marginados. La reivindicación opera a nivel de un imaginario que, queremos insistir, forma parte de la realidad de los creyentes y practicantes del culto, pues todas estas personas son sacralizadas y se les considera vehículos o canales adecuados para la comunicación con las divinidades. Una mujer, María Lionza, está en la cúspide del panteón y a ella se subordinan todos los demás dioses y espíritus. Los indios y los negros,  muchos indigentes ocupan también un lugar privilegiado dentro de las deidades del culto. A través del mito y el Rito vemos entonces cómo se intenta transformar la vida cotidiana y darle un nuevo sentido al proceso histórico nacional.

Decíamos anteriormente que esta visión sincrónica de los mitos debe ser acompañada de un análisis diacrónico que intenta dar cuenta de las transformaciones que los mismos sufren en el tiempo, sin que ello implique, por supuesto, cambios fundamentales en su estructura lógica.  en el mito que nos ocupa -María Lionza- estos cambios de contenido guardan relación con la introducción paulatina de creencias y prácticas católicas, las cuales se superponen a las previamente existentes. Posteriormente se sumarán nuevos elementos de muy diverso origen hasta conformar ese gran sincretismo mágico y religioso que hoy es el culto.

Poco a poco, María Lionza o, más adecuadamente, la divinidad primogenia, se transforma en una mujer blanca, hija de unos ricos españoles que se pierden la Montaña de Sorte y se convierte en espíritu protector de la naturaleza. Otras versiones nos hablan de la Virgen María y,  más concretamente, de la Virgen de Coromoto. Así tenemos nuevas variantes al mito inicial que aparecen con el transcurrir del tiempo y que buscan adaptar sus contenidos a las nuevas condiciones sociohistóricas. Nos vamos a permitir señalar algunas de estas versiones.

Según Garmendia... María Lionza era la hija de un matrimonio español que desapareció un día cuando se está bañando en una laguna,  víctima de los encantos. Pero no se murió. Una onza la tomó bajo su protección y María se convirtió en un ser dotado de poderes mágicos: María de la Onza.

Según Eliseo Jiménez, en Nirgua (Edo. Yaracuy) existió durante mucho tiempo un templo dedicado a Nuestra Señora María de la Onza del Prado de Talavera de Nivar e, igualmente, parece ser, que un documento fechado en 1750 fue hallado en el Registro Principal del Estado Lara, en donde se señala la existencia de la zona de una mujer española muy rica, llamada María Alonso, la cual donó su hacienda de cacao al convento de San Francisco de Barquisimeto.  Garmendia al respecto, señala lo siguiente:

Esta hacienda de cacao donada está situada en el cerro María Alonso. De acuerdo a los linderos fijados aquel cerro es el mismo que se conoce como el cerro María Lionza (norte). Dicha mujer, de origen español, y con alto nivel de prestigio en todas aquellas comarcas almacenaba onzas de oro y las mantenía ocultas en subterráneos, lugares cavados en las cercanías del cerro.

Estos cambios van mucho más allá de lo mítico, pues incluso son conocidas las transformaciones ocurridas en algunas imágenes ubicadas en ciertos lugares, donde la figura de María Lionza es sustituida por la Virgen María.

En todo caso, queremos destacar, como lo hemos hecho en varios trabajos que estos esfuerzos de actualización histórica y de legitimación ideológica de los contenidos del culto de María Lionza ocurren mediante un proceso de "aculturación antagonista", en la cual la cultura dominada se ve forzada a adoptar los elementos externos (medios) que impone la cultura dominante pero continúa ordenándolos de acuerdo a su propia racionalidad (fines).

Vemos entonces que a los fines terapéuticos o catárticos, como también a los reivindicativos, se añaden ahora objetivos que guardan relación con la resistencia ante la dominación ideológica. Hecho que queda aún más evidenciado cuando nos damos cuenta de la permeabilidad de los contenidos en el culto, permeabilidad qué es posible siempre y cuando las estructuras lógico formales en las que descansa se mantengan firmes. Todo esto genera una especie de doble registro en las personas -incluso, una suerte de esquizo-, pues las mismas se mueven entre las creencias y prácticas que impone el sistema ideológico estructurado dominante y las particulares de su propia ideología cotidiana. En muchos casos, ambas significaciones llegan a tener carácter contradictorio y esto explicaría muchos de los rasgos de conducta ambivalente existentes.

Más allá de las aspiraciones de los fundacionalistas los mitos y los ritos no están orientados a dar explicación de fenómenos naturales, sino de situaciones lógicas. En el caso concreto de los ritos estamos en presencia de una objetivación del mito, de un "sistema actuado" cuyas finalidades lógicas parecen encaminarse a la superación de una serie de oposiciones que operan a nivel de la dimensión temporal. Lévi-Strauss nos señala cuáles son algunas de estas oposiciones que el rito intenta sintetizar: diacronía-sincronía, caracteres periódicos y aperiódicos, tiempo reversible y tiempo irreversible. En otras palabras, el rito constituye uno de los mecanismos usados por el hombre para hacer frente a lo que denominaremos el complejo de temor a la historia.

En los ritos también se cumplen las mismas reglas lógicas de ordenación, combinación y transformación de los mitos. Muchas veces existe una simetría entre el mito y el rito que le acompaña, en otras oportunidades opera una inversión lógica. Lo importante,  en todo caso, es saber que siempre estamos ante versiones posibles de una misma estructura.
En el caso concreto del mito de María Lionza, encontramos una cierta simetría entre los mitos y los rituales que le son concomitantes.

Ya hablamos de la serie de oposiciones equivalentes que podemos extraer de las distintas versiones del mito que conocemos Ahora nos corresponde hablar de los ritos. Comenzaremos diciendo que en casi todas las culturas analizadas los ritos acompañan la iniciación de los jóvenes, su paso hacia la sociedad adulta.  En estos ritos se trata de superar la contradicción que implica el hecho de que los hombres poseen el poder político y el dominio económico de la sociedad, pero que no mantengan el control de la reproducción biológica la cual desde el punto de vista de estas sociedades que analizamos constituye un elemento verdaderamente estratégico. Esta contradicción intenta ser superada y es anulada a través del ritual de varias maneras. Así por ejemplo a los iniciados se les enseña que al principio de la historia sólo había hombres, seres andróginos -autosuficientes desde el punto de vista de la reproducción biológica, o se les hacen incisiones en el pene y los brazos que vendrían a ser una especie de sustituto simbólico de la vagina, incluso, una vez al mes estas heridas son abiertas y se les deja sangrar para simular de esta forma la menstruación. Esta construcción ideológica, por supuesto, no es cuestionada y a la misma pertenecen a otras prácticas y creencias como la famosa "covada" o "couvada", en la cual es el hombre y no la mujer es quién siente los dolores de parto y cumple el reposo pre y post natal, o la idea, muy extendida por lo demás, del escaso valor relativo que tiene la mujer en la fecundación y el parto, procesos que son atribuidos a los espíritus o los ancestros. De esta forma, a nivel de lo imaginario, se resuelve esta gran contradicción entre poder político y ausencia de poder reproductor.

En el ejemplo concreto de María Lionza nosotros sostenemos la hipótesis de la existencia de una inversión de carácter lógico, pues de lo que tratan tanto las versiones del mito como los rituales es de la superación de la contradicción a favor de las mujeres. A través de complejas construcciones lógicas se intenta superar la marginalidad femenina del poder político, haciendo que se sinteticen éste y el poder reproductor en una diosa madre, en la cual además están sintetizadas otras contradicciones como, por ejemplo, hembra/madre y cultura/naturaleza. Por una vía sagrada, la mujer es elevada al poder y todos los espíritus masculinos que aparecen en el culto están subordinados a ella. Además, muchos de estos espíritus masculinos comparten el hecho de ser hombres que detentaron, de alguna u otra forma, cierto poder político (Bolívar, Páez, los caciques, Gómez, Stalin, Betancourt, entre otros). A través de una inversión lógica se logra dotar de carácter reivindicativo al culto, lo que nos demuestra que la dimensión sensible y la dimensión inteligible del mundo están estrechamente vinculadas.



Los cultos afroamericanos en Venezuela

No quisiéramos concluir este trabajo sin hacer referencia al más extendido de los cultos afroamericanos que se celebran en Venezuela. Brevemente hablaremos del culto de María Lionza, en el cual ocurre un verdadero sincretismo de creencias y rituales que hacen de él una especie de geología simbólica. A las creencias y prácticas mágico-religiosas de origen indígena se han ido sumando, en forma de estratos superpuestos, mitos y ritos de origen africano, ideas católicas, la santería cubana, el espiritismo, la quiromancia, la cartomancia, la astrología, entre otras muchas. Hay quienes señalan que María Lionza es un poco la imagen de Venezuela,  con sus virtudes y sus aciertos con sus logros y contradicciones. 

El culto de María lionza está organizado también a nivel de los mitos o las creencias en forma geológica. Existen varios panteones superpuestos. Estos panteones reciben el nombre de "cortes" y una de las más importantes es precisamente la africana, conformada por las deidades de la religión yoruba: Changó, Ogún Ochun, Yemayá, Eleguá Obatalá y Orula. Dioses a los que se suman otros provenientes de diferentes "cortes" o "líneas": la indígena (formada por los caciques Guaicaipuro, Tamanaco, Murachí, Chacao, entre otros, y por jefes guerreros norteamericanos y princesas indias); la de la Reina María Lionza, la reina Guillermina, la reina Margarita, los Don Juanes, Andresote, entre otros); la histórica Simón Bolívar, Negro Primero, Páez, Juan Vicente Gómez y dónde están también otros personajes como Cleopatra, María Magdalena, John Kennedy, Stalin, entre otros). Además, hay una "corte" de médicos y otra de vikingos.

La influencia africana es palpable no solamente por la existencia de una "corte" de negros o africana, sino también por el ritual que comprende: ritos de posesión a través del uso del adorsismo, uso de rituales de origen afroamericano y de tambores y ritmos de probable origen afro.

Tratando de establecer conclusiones en relación al culto de María Lionza, podríamos señalar que el mismo constituye un esfuerzo por reivindicar la posición social de la mujer y de otros marginados sociales. Hay una compensación a nivel sagrado de las carencias del mundo cotidiano. Todos los Espíritus aparecen subordinados a la llamada "Reina de Sorte". Además, este culto lleva implícitos mensajes milenarios, pues supuestamente en el año 2000 vendrá un Mesías, protector de todos los marginados (los pobres, los indios y negros, las mujeres y los homosexuales) y quien transformará a la sociedad venezolana imponiendo un régimen de justicia, paz e igualdad.  

El culto de María Lionza ha ido poco a poco extendiéndose y encontramos que en algunas fechas especiales (natalicio de Simón Bolívar, Semana Santa) en la Montaña de Sorte  (en el estado Yaracuy)  santuario principal del culto, miles de personas, quienes van en busca de salud, paz, amor, mejores condiciones de vida o de un nuevo sentido para sus existencias.

FUENTE: Martin, G. (1990) HOMO-LOGICAS escritos sobre racionalidades.